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La manifestación del 8 de marzo en Madrid superó todas las expectativas demostrando que la ola internacional de luchas contra el machismo y la violencia de género también se ha llegado al Estado español. Las más de 60 mil personas, en su mayoría mujeres jóvenes, empezaron a concentrarse en Cíbeles a partir de las seis de la tarde en cantidades tales que el tráfico se vio totalmente colapsado y la manifestación tardó más de una hora en empezar a avanzar hacia Plaza de España.

Por Corriente Roja

En lo que va de año más de 20 mujeres han sido asesinadas y la desigualdad salarial y de derechos entre hombres y mujeres no paran de crecer, lo que ha hecho aumentar la indignación convirtiendo este 8M en un día histórico de lucha y resistencia. Algunas de las consignas más coreadas fueron: “No son muertes, son asesinatos”, “Nos tocan a una, nos tocan a todas”, “Queremos dinero, trabajo nos sobra”, “Que viva la lucha de las mujeres”, “Ni una menos” y “Obreras y estudiantes, unidas y adelante”.

La presencia de jóvenes, tanto trabajadoras como estudiantes, fue masiva, y sindicatos de lucha y organizaciones de la clase trabajadora, como Co.bas y Corriente Roja, también estuvimos presentes con nuestras pancartas y banderas. Como decía una de las consignas más coreadas (Obreras y estudiantes, unidas y adelante), la mejor forma de luchar contra el machismo es la unidad de la lucha de la clase trabajadora, contra la explotación y por los derechos de los sectores más oprimidos, con la lucha de las mujeres contra la desigualdad y los efectos de las políticas de austeridad impuestas en los últimos años.

Porque somos las mujeres las que más sufrimos las consecuencias de los recortes que solo sirven para mantener los beneficios de los banqueros y empresarios. Somos las mujeres las que tenemos los trabajos más precarios, recibimos las peores pensiones y acumulamos doble o triple jornada por la responsabilidad de los cuidados y tareas domésticas.

¡Basta ya, ni una más!

El Gobierno Rajoy y el ayuntamiento de Manuela Carmena deben aprobar ya un plan inmediato de combate al machismo que empiece con la destinación de más recursos públicos para enfrentar la violencia machista y una ley de protección a las víctimas, que verdaderamente sea efectiva. Tenemos que seguir luchando para frenar los recortes en servicios sociales, ley de dependencia, educación y sanidad, y exigir que se prohíban las prácticas discriminatorias a la hora de contratar a mujeres.

Este 8M se dio en el marco de una jornada internacional de lucha y paro de mujeres. Un paro secundado en decenas de países que buscó visibilizar la importancia de las mujeres en la producción de la riqueza social y la enorme situación de desigualdad existente en todo el mundo. También hubo manifestaciones masivas en decenas de ciudades del Estado español, como Barcelona, Sevilla y Bilbao.

La manifestación en Madrid concluyó en la Plaza España sobre las nueve de la noche, pese a que la cola de la manifestación aún no había llegado ni a Callao. Se cerró con la lectura del manifiesto presentado por el Movimiento Feminista de Madrid. Pese a los acuerdos que tenemos con sus puntos más importantes, nosotras y nosotros, desde Corriente Roja, entendemos que no es posible acabar con la opresión hacia la mujer, llamando solo a la unidad de todas por encima de las clases sociales.

Es necesario unificar las y los trabajadores a nivel internacional para enfrentar cualquier tipo de opresión. No es posible alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres sin acabar con el sistema capitalista. Porque el machismo es una ideología enmarcada dentro de la enorme situación de desigualdad provocada por el capitalismo y no hay manera de acabar con esta lacra social sin desarrollar una efectiva lucha contra este sistema que utiliza las opresiones para explotar doblemente a la mitad de la clase trabajadora y dividirnos en nuestra lucha.

El combate al machismo no se puede limitar al 8M. Es tiempo de seguir luchando en cada centro de trabajo, escuela y universidad.

 

Cuando te dejan sin techo y sin trabajo,

cuando te pagan menos por ser mujer,

cuando te mata la violencia machista,

entonces compañera te tienes que mover.

Por eso venimos aquí,

esto tiene que acabar,

no aceptamos ni una menos,

¡¡basta ya, ni una más!!

 

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