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Una pregunta ronda por la cabeza de mucha gente de a pié; ¿a qué viene la cerrazón del régimen a entrar en dialogo con la Generalitat?

Que haya razones psicológicas, en la mentalidad de gente acostumbrada al clasismo de no negocio con la plebe, es posible. Rajoy, cuando era más joven, escribió cosas que iban en ese sentido de manifestar la superioridad intelectual de los “superiores”; de un Borbón que nadie votó, y da lecciones de democracia (son como los curas y obispos, tienen voto de castidad y dan lecciones de sexualidad), solo se pueden esperar “borbonadas”. Un antiguo familiar suyo, Luis XVI (era Borbón), cuando estallo la revolución francesa, dijo a su ayudante, “es una revuelta” y éste le contestó, “no señor, es una revolución”…. El final ya lo conocemos.

Puede que estas razones expliquen actitudes, como la mentalidad de “por cojones sois españoles” (Unamuno dixit), o más recientemente la del cura integrista de La Escopeta Nacional (sigo con la propaganda gratuita), “lo que yo he unido en la tierra, no lo separa ni dios en los cielos”.
Pero lo que es incompresible, a primera vista, es que esa cerrazón psicológica ponga en peligro, no solo la estabilidad del régimen del 78, sino también la misma Unión Europea.

Porque no nos engañemos, la UE era una herramienta contra los pueblos y los trabajadores de Europa y del mundo, como se demostró con los “rescates” (eufemismo de ataque a los derechos sociales y políticos de la clase trabajadora) de Grecia, Portugal, Irlanda,Italia o el mismo Estado Español; pero era una herramienta con formas democráticas… Sin perder las formas, vamos.

Si la UE no es capaz de meter en cintura a un régimen heredero del franquismo (esto es lo que tiene, que admitieran como buena la Transición española), si se lava las manos ante lo que pase en Catalunya y el Estado Español, esta claro que ha perdido hasta las formas; se hace cómplice abierta y claramente con un régimen en una deriva autoritaria semejante a la de Erdogan en Turquía. Y a esta la han puesto en cuarentena.

Entonces, ¿qué motivo de fondo puede haber en las entrañas del régimen del 78 para esta cerrazón? Una, alguno lo dijo por ahí, el efecto dominó, que tras Catalunya, Euskadi, Galiza y … hasta Murcia que hoy está sufriendo los mismos embates represivos que el pueblo catalán (¡no olvidemos a los murcianos!), se querría independizar del régimen (Cartagena ya fue Cantón en la primera república).

Dos, la crisis económica, por mucho que Rajoy alardeara de la “recuperación”, sigue como el conejo de Duracell,… Dura, dura y dura; porque la recuperación se asienta en que 70 millones de turistas entren en el Estado Español, y que rusos, chinos, europeos y demás compren vivienda barata en el Estado Español. Estas son las bases, endebles, de su recuperación.

Pero el capital español necesita más, acaban de rescatar al Santander, Florentino Pérez es el mayor trilero de la economía española, un arruinado que vive como Rokefeller gracias a que el Estado le financia sus aventuras, Villar Mir esta a punto de entrar en prisión,… además de los 800 cargos del PP.

El capital español necesita dar una vuelta de tuerca más en la explotación de los trabajadores / as, y en el saqueo de los pueblos, y para hacerlo necesita “paz social”, la de los “cementerios” si es preciso, pero “paz” para llevar a cabo los últimos golpes contra el estado del bienestar.

La Xunta de Galicia va a aprobar una Ley de “emprendimiento”, que se puede resumir en una palabra: Galicia, sus riquezas naturales (minería, energía, etc.) y humanas (clase obrera) está en venta al mejor postor. Esta es la lógica de todo el Estado, y por eso necesitan la “paz de los cementerios”, no vaya a ser que la población trabajadora de al traste con este plan de venta.

La psicologia explica parte de los problemas, pero no las raíces profundas que están empujando al régimen en un camino de no retorno.

“Las revoluciones parecen imposibles hasta que se vuelven inevitables” (Leon Trotski)

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