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Ganar Alcorcón (GA) se formó en 2015 en el marco del surgimiento de las Candidaturas de Unidad Popular (CUP) y con el objetivo de presentar una lista electoral alternativa desde la izquierda al PP y al PSOE, los dos grandes partidos que han gobernado la ciudad durante las últimas décadas. Se trató en su momento de un esfuerzo de activistas independientes, plataformas, activistas sindicales y organizaciones políticas que veían la necesidad de construir un programa de ruptura con el régimen del 78 desde abajo, de forma democrática, participativa y radical.

Por Corriente Roja Alcorcón

GA se constituyó en un momento en que miles de candidaturas unitarias se formaban en todo el Estado, impulsadas por la fuerza social liberada por el 15-M y que dejó el régimen posfranquista en una profunda crisis política. También reflejaba la experiencia de un gran número de activistas y trabajadores/as con las políticas de austeridad impuestas desde la UE al Estado español.

Desde el inicio se abrió un debate en el interior de las CUP en relación a qué estrategia seguir: mantenerse vinculadas a la lucha y a los movimientos de base o convertirse en un mero proyecto electoral.

En las últimas elecciones municipales GA obtuvo más de 15.000 votos y cinco concejales, lo que demostró el espacio político de oposición a los partidos del régimen (PP y PSOE).

Corriente Roja participó desde el principio en GA apostando por esta alternativa unitaria, ya que reunía parte de los/las mejores y más combativos/as activistas de Alcorcón. Siempre hemos sido parte de la construcción de las actividades votadas en las asambleas, defendiendo la idea de que GA no podría convertirse en un mero aparato electoral de oposición al PP, sino que debería mantenerse como instrumento de movilización de las trabajadoras y el pueblo oprimido de la ciudad. Este fue y sigue siendo nuestro compromiso.

La crisis política abierta tras las declaraciones machistas del alcalde David Pérez (PP) representó un gran reto para GA y sus representantes en el Pleno Municipal. El importante proceso de movilización iniciado entonces puso en jaque al alcalde y abrió la posibilidad de que la lucha avanzara hasta conseguir la dimisión de David Pérez. El PP se alzó al Ayuntamiento a raíz del desgaste del PSOE, pero nunca logró una fuerte implantación popular en Alcorcón, ciudad históricamente vinculada a la izquierda, con gran peso de obreros e inmigrantes.

Todas las iniciativas de mociones para forzar la dimisión del alcalde no siguieron adelante debido a la negativa de Ciudadanos (C’s) a romper su pacto informal de gobierno con el PP, mostrando los límites de la acción parlamentaria y la necesidad de apostar por la acción directa en las calles como forma más eficaz de conseguir cambios reales y duraderos.

GA propone un pacto electoral con el PSOE

Hace cerca de un mes y medio nos sorprendimos con el anuncio por parte de los portavoces de GA de un pacto de gobierno entre GA, PSOE e Izquierda Unida-Los Verdes (IU-LV). Se trata de un acuerdo para la conformación de un gobierno entre las tres formaciones en caso de que la moción de censura saliera adelante y el alcalde actual dimitiera.

Desde Corriente Roja queremos afirmar que un pacto con el PSOE e IU-LV contradice el espíritu y el programa con los/las que fundamos GA. Por este motivo anunciamos nuestra decisión de retirarnos de este espacio discrepando de dicho acuerdo y dedicar nuestras fuerzas a la construcción de otros espacios unitarios de lucha y organización, espacios que prioricen la organización de base y la movilización en lugar de los acuerdos electorales.

El PSOE es un partido totalmente comprometido con el régimen, con la UE, con las reformas “estructurales” que nos han masacrado, con las medidas de austeridad y es corresponsable, junto con el PP, de la crisis social que asola el Estado español en los últimos años. El PSOE es un partido de barones totalmente vinculado al gran capital, a la desindustrialización del país, al pago de la deuda y no puede ser considerado como una verdadera alternativa al PP. De hecho, en Alcorcón hay políticos del PSOE imputados por irregularidades cometidas durante la legislatura de Enrique Cascallana (PSOE).

El anterior gobierno de PSOE e IU en la Junta de Andalucía es un buen ejemplo de que es imposible gobernar para los trabajadores creando empleo e invirtiendo en sanidad y educación sin dejar de pagar la deuda, expropiar los pisos a los bancos, hacer una reforma agraria (en el caso de Andalucía), revertir las reformas de austeridad y romper con la UE. A nivel municipal también se hacen necesarias medidas de ruptura. No podemos contentarnos con ser gestores de la crisis.

El PSOE utiliza el desgaste de David Pérez para volver a ocupar el sillón del Ayuntamiento reproduciendo de esta forma los peores métodos electoralistas tan característicos del podrido sistema político español. De hecho, el acuerdo pactado entre GA, IU-LV y el PSOE no concreta claramente ninguna medida de gobierno caso lleguen al Ayuntamiento.

Como se ha señalado, los llamados “gobiernos del cambio”, que en muchos casos se han conformado mediante alianzas entre las CUP y el PSOE, se han mostrado muy limitados a la hora de producir cambios reales en la vida de la gente trabajadora y revertir las políticas actuales, exactamente porque se han adaptado a las reglas y a los límites establecidos en la Constitución y en las leyes vigentes. No podemos reproducir esta lógica en Alcorcón.

Un pacto con el PSOE significa, en nuestra opinión, un cambio profundo en GA. Significa que las elecciones se convierten en el objetivo prioritario dejando la movilización social en segundo plano. El dilema histórico en la izquierda, de entrar en las instituciones o construir alternativas de poder de los trabajadores, sigue más actual que nunca.

¿Por qué participamos en las elecciones?

Corriente Roja tiene por principio no participar en gobiernos controlados por la burguesía. Creemos que las trabajadoras/es deben crear, a través de su movilización, los organismos que remplazarán a las instituciones antidemocráticas del régimen del 78: las Cortes, la Monarquía, la Justicia, entre otros.

Este principio no significa para nada declinar a la disputa electoral, aunque la Ley Electoral franquista todavía vigente prácticamente imposibilita a los pequeños partidos ocupar espacios institucionales.

Tampoco renunciamos a tener concejales o diputados, pero creemos que la tarea esencial de un parlamentario comprometido con la clase trabajadora es utilizar la tribuna parlamentaria para hacerse eco de las luchas sociales más importantes y no reproducir los mecanismos antidemocráticos obedeciendo a las “leyes de funcionamiento” de las instituciones del régimen. Ha llegado el momento de desobedecer y desacatar las leyes injustas y no someterse a las mismas.

Seguimos comprometidos con la lucha para echar abajo al alcalde machista sin crear ilusión en un gobierno del PSOE, y seguramente nos veremos en las calles, en las huelgas y en todos los espacios unitarios de lucha.

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