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	<title>Corriente Roja</title>
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	<description>Corriente de acci&#243;n pol&#237;tica organizada, soberana y aut&#243;noma</description>
	<dc:language>es</dc:language>
	<dc:creator>corrienteroja@nodo50.org</dc:creator>
	<dc:rights>Copyright 2008</dc:rights>
	<dc:date>2008-05-09T13:18:22</dc:date>
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		<item rdf:about="http://www.corrienteroja.net/index.php?p=3859&amp;c=1">
		<title>BOLONIA: UN AN&#193;LISIS MATEM&#193;TICO   DE LA PRIVATIZACI&#211;N DE LA UNIVERSIDAD  </title>
		<link>http://www.corrienteroja.net/index.php?p=3859&amp;c=1</link>
		<dc:date>2008-05-08T20:25:00</dc:date>
		<dc:creator>Corriente Roja (mailto:&#99;&#111;&#114;ri&#101;nter&#111;ja&#64;nod&#111;&#53;&#48;.&#111;r&#103;)</dc:creator>
		<dc:subject>Estado Espa&#241;ol</dc:subject>
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		<description>BOLONIA: UN AN&#193;LISIS MATEM&#193;TICO 
DE LA PRIVATIZACI&#211;N DE LA UNIVERSIDAD

                                         ...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<b>BOLONIA: UN AN&#193;LISIS MATEM&#193;TICO <br />
DE LA PRIVATIZACI&#211;N DE LA UNIVERSIDAD<br />
</b><br />
                                                                     <i>Manuel Mu&#241;oz Navarrete<br />
</i><br />
Empezar&#233; de un modo inhabitual: dando una buena noticia. Para darla, me pondr&#233; en el pellejo del currante de a pie, que se informa por lo que dice el telediario. Tendr&#225; la imagen de una juventud que s&#243;lo se moviliza para hacer macrobotellones (&#8220;500 j&#243;venes se emborrachan en tal sitio&#8230;&#8221;). <br />
<br />
Pero yo voy a darles la buena noticia de que este mismo curso ha habido en Sevilla dos manifestaciones (12 de diciembre y 6 de marzo) en defensa de la educaci&#243;n p&#250;blica con al menos dos mil estudiantes cada una.<br />
<br />
Recurriendo a las matem&#225;ticas, los medios de comunicaci&#243;n ten&#237;an que haberle prestado a esta movilizaci&#243;n de dos mil personas 4 veces m&#225;s atenci&#243;n que al macrobotell&#243;n de quinientas. Pero le prestaron infinitamente menos: ocultaron el hecho, en una demostraci&#243;n m&#225;s de lo que para ellos significa la libertad de expresi&#243;n.<br />
<br />
Este gui&#241;o a las matem&#225;ticas no ha sido en vano. M&#225;s all&#225; de los habituales an&#225;lisis impresionistas del Plan Bolonia, se impone la necesidad de un an&#225;lisis riguroso, cient&#237;fico y que vaya a las fuentes legales.<br />
<br />
Tal es el objetivo de este art&#237;culo.<br />
<br />
<br />
<b>&#191;Qu&#233; es el Plan Bolonia?<br />
</b><br />
Su verdadero origen est&#225; en el Acuerdo General de Comercios y Servicios, firmado por la OMC en 1995. As&#237;, 151 Estados acuerdan &#8220;liberalizar el comercio de servicios&#8221;, ya que &#8220;la financiaci&#243;n p&#250;blica es un elemento de distorsi&#243;n de los mercados&#8221;.<br />
<br />
Despu&#233;s de varias reuniones, los ministros de educaci&#243;n europeos se citan en Bolonia (Italia) en 1999, emitiendo la famosa declaraci&#243;n. En ella, se habla de transformar radicalmente la educaci&#243;n universitaria a nivel europeo.<br />
<br />
A partir de aqu&#237;, se inicia un proceso que en el Estado espa&#241;ol se ejecuta a trav&#233;s de leyes y decretos. La odiada LOU de Aznar (la misma que Zapatero, desde la oposici&#243;n, prometi&#243; derogar, mintiendo a todo el pa&#237;s) fue la estructura, que los sucesivos Reales Decretos del PP y del PSOE han ido llenando de contenido.<br />
<br />
<br />
<b>&#191;Qu&#233; significa en la pr&#225;ctica?</b><br />
<br />
Significa una reestructuraci&#243;n radical que ata&#241;e a la estructura de las carreras, a los m&#233;todos de ense&#241;anza, a los medios de financiaci&#243;n y al propio esp&#237;ritu universitario.<br />
<br />
a)	<b>Reestructuraci&#243;n de las carreras</b><br />
<br />
El Real Decreto 13/93 de octubre de 2007 anunci&#243; que en 2010 se suprimir&#225;n definitivamente las Licenciaturas y Diplomaturas, cre&#225;ndose los Grados y Posgrados.<br />
<br />
El Grado se define, en el Cap&#237;tulo II, Art&#237;culo 9 como simple &#8220;<i>formaci&#243;n general orientada al ejercicio de actividades de car&#225;cter profesional</i>&#8221;. Es decir, el Grado ser&#225; una FP especial.<br />
<br />
En el Art&#237;culo 12 de este cap&#237;tulo se define la estructura del Grado: ser&#225;n 4 a&#241;os, y s&#243;lo 2 espec&#237;ficos de cada titulaci&#243;n: el resto, materias comunes de formaci&#243;n b&#225;sica y pr&#225;cticas en empresas, sin que se contemple remuneraci&#243;n.<br />
<br />
Hay que aclarar que el Grado no sustituye a las licenciaturas, sino que se trata de algo diferente. De hecho, al perder especificidad pierde tambi&#233;n atribuciones profesionales: con un Grado de Derecho no podr&#225;s ejercer de abogado, y con uno de Arquitectura no podr&#225;s firmar proyectos. Para trabajar, ser&#225; preciso hacer (y costearse) un Posgrado.<br />
<br />
El Posgrado, que ser&#225; la especializaci&#243;n, se divide en M&#225;ster y Doctorado. Pero, como expondremos m&#225;s adelante, los Posgrados tendr&#225;n precios prohibitivos y pocos estar&#225;n becados.<br />
<br />
b)	<b>Reestructuraci&#243;n de los m&#233;todos de ense&#241;anza</b><br />
<br />
En el a&#241;o 2000 un grupo de universidades privadas elaboran el Proyecto Tuning (&#8220;armonizando&#8221;). Este proyecto plantea reducir los conocimientos e incrementar las &#8220;<i>competencias, habilidades y destrezas</i>&#8221;. <br />
<br />
Los estudiantes deben aprender a aprender, buscando la informaci&#243;n en Internet. As&#237;, se dise&#241;a el nuevo cr&#233;dito europeo (ECTS), seg&#250;n el cual s&#243;lo el 30% de los cr&#233;ditos corresponder&#225;n a clases magistrales. El resto, ser&#225;n tutor&#237;as, seminarios, horas estimadas de estudio&#8230; Pero l&#243;gicamente pagaremos el 100% de los cr&#233;ditos, por lo que pagaremos por estudiar en casa.<br />
<br />
En 2003, se emite un Real Decreto sobre el cr&#233;dito europeo. Seg&#250;n este Decreto, &#8220;<i>el venir a clase no ser&#225; obligatorio o recomendable, ser&#225; imprescindible para poder aprobar</i>&#8221;. <br />
<br />
En consonancia, las universidades que aplican proyectos piloto de estos planes han establecido ya la asistencia obligatoria. Adem&#225;s, en el Art&#237;culo 4 se resalta la idea de un &#8220;estudiante a tiempo completo&#8221;, que dedique 7 horas diarias a sus estudios. Esto es muy grave, puesto que hasta ahora muchas personas han hecho carreras compaginando estudios y trabajo, lo que pasar&#225; a ser imposible.<br />
<br />
Este mismo Decreto, en su Art&#237;culo 5, establece que se marcar&#225; la distribuci&#243;n de las calificaciones sobre el total de la clase. Por ejemplo, el 10% mejor ser&#225; de la categor&#237;a A, el 25% siguiente de la categor&#237;a B&#8230; Esto es fomentar la competitividad, y puede generar un clima insano e insolidario en las clases, un clima en el que cada cual se calle sus progresos para que no se entere el de al lado.<br />
<br />
c)	<b>Reestructuraci&#243;n de los medios de financiaci&#243;n</b><br />
<br />
<br />
En el Modelo de Financiaci&#243;n de Universidades P&#250;blicas de Andaluc&#237;a del 2007 al 2011, publicado en el BOJA n&#250;mero 146, leemos que el objetivo para final del periodo es que la financiaci&#243;n privada haya llegado ya al 30% del presupuesto universitario.<br />
<br />
El punto 4.2.3 de este documento ata&#241;e a la &#8220;<i>Financiaci&#243;n vinculada a resultados</i>&#8221; y establece determinados indicadores para financiar m&#225;s a aquellas carreras cuyos titulados monten empresas propias en los 3 a&#241;os siguientes a la graduaci&#243;n. Podemos imaginar lo que esta financiaci&#243;n competitiva y mercantilista significar&#225; para las todas las humanidades.<br />
<br />
Las tasas suben: el Grado costar&#225; un 150% m&#225;s que las actuales Licenciaturas (de 600 euros de media a 1500). Las becas disminuyen: en la Universidad de Sevilla, el curso 2001-2002 se concedieron 14.638 becas, y este curso han ca&#237;do a 10.859, un 25% menos.<br />
<br />
Como dijimos, el Posgrado va a tener por su parte precios prohibitivos. Esto se debe a que el Art&#237;culo 13 del Reglamento de ense&#241;anzas propias de la Universidad de Sevilla establece el equilibrio presupuestario entre gastos e ingresos: las universidades tendr&#225;n que autofinanciarse (aumentando las tasas por ejemplo). La universidad pasa a ser una empresa y los estudiantes, clientes.<br />
<br />
El CAP (curso necesario para hacer oposiciones a profesor) pasa a ser un M&#225;ster. De tener una duraci&#243;n de entre 10 y 30 cr&#233;ditos actuales (entre 100 y 300 horas por tanto) pasar&#225; a durar 60 cr&#233;ditos ECTS (entre 1500 y 1800 horas). De costar entre 150 y 200 euros, pasar&#225; a costar 1500 euros.<br />
<br />
Adem&#225;s, la Universidad de Sevilla ya ha ofertado M&#225;steres de 15.000 euros, y no se cree que ninguno baje de los 3500 euros. Dado que la mayor&#237;a de ellos no estar&#225;n becados, habr&#225; que acudir a algo nuevo en el Estado espa&#241;ol: las becas-pr&#233;stamo, ofertadas en Sevilla por el Banco Santander, Banco Popular, Caja Duero y la Caja Rural.<br />
<br />
Se trata de pr&#233;stamos que, tras acabar la carrera, una vez que est&#233;s trabajando, tienes que devolver (en algunos casos con intereses). Sabemos que en Inglaterra las becas-pr&#233;stamo arrinconaron a las becas a fondo perdido, haci&#233;ndolas incluso desaparecer totalmente durante algunos a&#241;os. Tambi&#233;n sabemos que para un graduado ingl&#233;s el resto de su vida consiste en pagar las deudas que ya ha contra&#237;do: casa, coche, estudios&#8230;<br />
<br />
d)	<b>Reestructuraci&#243;n del propio esp&#237;ritu universitario</b><br />
<br />
La LOU est&#225; plagada de expresiones del tipo &#8220;<i>la universidad tiene que rendir cuentas a la sociedad</i>&#8221;, &#8220;<i>la sociedad tiene que colaborar en la financiaci&#243;n de la universidad</i>&#8221;. Pero &#191;qu&#233; quiere decir la LOU cuando habla de &#8220;sociedad&#8221;?<br />
<br />
En el Art&#237;culo 14 de la LOU se establece que el Consejo Social es el &#243;rgano de &#8220;<i>participaci&#243;n de la sociedad en la universidad&#8221;</i>. Pero la mayor&#237;a de los miembros del Consejo Social de la Universidad de Sevilla son empresarios vinculados a empresas como In&#233;s Rosales S.A., Auna, Caja Sur, Fundiciones Caetano S.A., etc.<br />
<br />
S&#243;lo hay 6 miembros de la comunidad universitaria (entre ellos el Rector). Sin embargo, el Consejo Social toma decisiones sobre los presupuestos de la universidad y sobre becas.<br />
<br />
Por su parte, la ANECA (Agencia Nacional de Evaluaci&#243;n de la Calidad y Acreditaci&#243;n) fue tambi&#233;n creada por la LOU de Aznar, y su Consejo Asesor est&#225; compuesto por &#8220;<i>18 personalidades nacionales y extranjeras de reconocido prestigio del &#225;mbito acad&#233;mico, profesional y empresarial</i>&#8221; (<a href="http://www,aneca.es/quees/queesest_consejo.asp">http://www.aneca.es/quees/queesest_consejo.asp</a>).<br />
<br />
Seg&#250;n el Real Decreto 13/93 de Zapatero, Cap&#237;tulo VI, Art&#237;culo 25, la ANECA &#8220;<i>tendr&#225; car&#225;cter preceptivo y determinante</i>&#8221; sobre los planes de estudio. Sin un informe positivo de la ANECA, un t&#237;tulo &#8220;causar&#225; baja&#8221; y &#8220;<i>se considerar&#225; extinguido</i>&#8221;, opinen lo que opinen la comunidad aut&#243;noma y el Consejo de Universidades.<br />
<br />
Esto no casa con la filosof&#237;a universitaria, como tampoco casan con ella los cierres de titulaciones. Al subordinar la financiaci&#243;n p&#250;blica a la previa obtenci&#243;n de financiaci&#243;n privada, muchas carreras no rentables para el mercado van a desaparecer. En la Complutense de Madrid, van a cerrar todas aquellas carreras que tengan menos de 25 alumnos, por lo que desaparecer&#225;n todas las Filolog&#237;as salvo la Inglesa.<br />
<br />
En Sevilla, quisieron quitar Historia del Arte, pero una marea humana gritando bajo el rectorado los disuadi&#243; de esta idea. Esto nos lleva tambi&#233;n a reflexionar sobre la posibilidad de luchar y vencer contra los Planes de Bolonia, de lo que hablaremos m&#225;s adelante.<br />
<br />
Un &#250;ltimo apunte, muy ilustrativo. El nuevo gobierno del PSOE acaba de transferir las competencias de gesti&#243;n de la universidad del MEC al reci&#233;n creado Ministerio de Ciencia, Innovaci&#243;n y Tecnolog&#237;a. Este ministerio est&#225; liderado por Cristina Garmend&#237;a, gran empresaria farmac&#233;utica y miembro de la Junta Directiva de la CEOE (Confederaci&#243;n Espa&#241;ola de Organizaciones Empresariales).<br />
<br />
La universidad est&#225; en manos de la patronal.<br />
<br />
<br />
<b>Conclusiones</b><br />
<br />
Hasta aqu&#237; los datos (se piense lo que se piense de ellos, parezcan buenos o malos, todos estos datos son absolutamente verificables). Ahora tomemos partido, extraigamos conclusiones en funci&#243;n de los intereses de los estudiantes llanos de familia trabajadora (es decir, del 90% de los estudiantes).<br />
<br />
Para la OMC y la patronal, hay demasiados licenciados (y sobrecualificados). Hace falta mano de obra adaptable para un mercado laboral precario. Por eso dise&#241;an un Grado de &#8220;informaci&#243;n general&#8221; y un Posgrado car&#237;simo, asequible s&#243;lo a unos pocos. <br />
<br />
Bolonia es, matem&#225;tica y l&#243;gicamente, un c&#237;rculo vicioso. Si no tienes dinero no podr&#225;s pagarte la carrera. Pero si no trabajas no tendr&#225;s dinero. Pero al haber asistencia obligatoria no podr&#225;s trabajar. Ergo est&#225;s jodido.<br />
<br />
Si despu&#233;s de un a&#241;ito de pr&#225;cticas gratuitas consigues acabar el Grado, &#191;qui&#233;n va a contratarte? Tu puesto de trabajo ser&#225; cubierto tambi&#233;n al a&#241;o siguiente por otro estudiante en pr&#225;cticas. &#191;Qu&#233; empresa va a contratarte si puede disponer de trabajadores gratuitos cada a&#241;o?<br />
<br />
<br />
<br />
<b>La lucha sigue</b><br />
<br />
Sin embargo, Bolonia no es invencible. Este a&#241;o ha habido movilizaciones en Barcelona, Sevilla, Madrid, Vizcaya, Santiago, Tenerife, Granada, C&#243;rdoba, C&#225;diz&#8230;<br />
<br />
Han surgido grupos de trabajo plurales, de estudiantes de a pie que se oponen al Espacio Europeo de Educaci&#243;n Superior. Estos grupos, a su vez, se han reunido en un encuentro estatal de estudiantes, convocando una jornada de lucha com&#250;n para mediados de noviembre. <br />
<br />
Estamos ante la privatizaci&#243;n de la educaci&#243;n p&#250;blica, y los estudiantes responden, aunque se enfrenten a un gigante de apariencia invencible. Como gritaba un cortejo estudiantil en Sevilla durante la manifestaci&#243;n del 1&#186; de mayo, &#8220;el hijo del obrero, a la universidad&#8221;. <br />
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	</item>
		<item rdf:about="http://www.corrienteroja.net/index.php?p=3857&amp;c=1">
		<title>Pol&#237;ticas neoliberales en acci&#243;n: el gasto p&#250;blico en pol&#237;ticas sociales baj&#243; un 3,5% en la d&#233;cada m&#225;s pr&#243;spera y el salario medio se recort&#243; un 2'4%</title>
		<link>http://www.corrienteroja.net/index.php?p=3857&amp;c=1</link>
		<dc:date>2008-05-07T19:16:00</dc:date>
		<dc:creator>Corriente Roja (mailto:c&#111;&#114;r&#105;en&#116;er&#111;ja&#64;n&#111;&#100;o5&#48;&#46;&#111;&#114;g)</dc:creator>
		<dc:subject>Estado Espa&#241;ol</dc:subject>
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		<description>El gasto p&#250;blico en pol&#237;ticas sociales baj&#243; un 3,5% en la d&#233;cada m&#225;s pr&#243;spera de Espa&#241;a

El Centro para la Paz constata que el crecimiento econ&#243;mico acrecienta las desigualdades

  La distribuci&#243;n de la riqueza ha sido dispar, ha crecido la brecha entre ricos y pobres y, sobre todo, se ha ...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<b>El gasto p&#250;blico en pol&#237;ticas sociales baj&#243; un 3,5% en la d&#233;cada m&#225;s pr&#243;spera de Espa&#241;a</b><br />
<br />
El Centro para la Paz constata que el crecimiento econ&#243;mico acrecienta las desigualdades<br />
<br />
  La distribuci&#243;n de la riqueza ha sido dispar, ha crecido la brecha entre ricos y pobres y, sobre todo, se ha ido alejando del viejo patr&#243;n mod&#233;lico al que tantos aspiraban, el de las sociedades n&#243;rdicas del bienestar.<br />
<br />
El diagn&#243;stico del Bar&#243;metro Social de Espa&#241;a 1994-2006 est&#225; lleno de claroscuros. Entre los datos m&#225;s negativos, el estudio, editado por el Centro de Investigaci&#243;n para la Paz (FUHEM-CIP), destaca el retroceso del gasto p&#250;blico en pol&#237;ticas sociales protectoras. <br />
<br />
En pleno ciclo de expansi&#243;n econ&#243;mica, entre 1994 y 2005, el porcentaje del PIB que el Estado destin&#243; a la educaci&#243;n, la sanidad, las prestaciones asistenciales, la atenci&#243;n a la dependencia, guarder&#237;as, pol&#237;ticas de familia... en suma, a todo aquello que se traduce en bienestar social, baj&#243; un 3,5%, del 28,7% al 25,2%. Este retroceso acrecent&#243; de nuevo la brecha entre Espa&#241;a y la media del gasto social en la UE, del 33,1%.<br />
<br />
A ello se une la "privatizaci&#243;n acelerada de la sanidad, la educaci&#243;n, la vivienda y las pensiones", subraya. La cuota de mercado de la sanidad privada ha pasado del 24,5% al 29% en el per&#237;odo estudiado, y convierte a Espa&#241;a en uno de los pa&#237;ses de la UE que m&#225;s ha privatizado su sistema sanitario a partir de 1990. Y un tercio de la educaci&#243;n espa&#241;ola es de titularidad privada, el mayor porcentaje de la UE despu&#233;s de B&#233;lgica y Holanda. En vivienda tambi&#233;n se da una evoluci&#243;n negativa; en 199 el 24% de los pisos edificados eran de car&#225;cter social; en 2006 la vivienda p&#250;blica no lleg&#243; al 9% del total.<br />
<br />
El Bar&#243;metro, elaborado por el colectivo Io&#233;, aglutina un total de 180 indicadores socioecon&#243;micos, estad&#237;sticas oficiales pero habitualmente dispersas, para ofrecer un retrato de conjunto sobre cuestiones como la redistribuci&#243;n de la riqueza, la evoluci&#243;n la renta y el patrimonio, junto con variables como el acceso a la vivienda, la contaminaci&#243;n ambiental o Espa&#241;a en el contexto internacional.<br />
<br />
Hay m&#225;s elementos de desequilibrio en la d&#233;cada prodigiosa de la econom&#237;a espa&#241;ola que afloran con crudeza ahora, cuando la &#233;poca de las vacas gordas parece haber pasado, aseguran los autores. As&#237;, mientras el capital inmobiliario y financiero se ha m&#225;s que duplicado, a un ritmo de crecimiento anual del 8% derivado del boom especulativo y el 'ladrillazo' - el doble de lo que ha crecido estos a&#241;os la econom&#237;a productiva- , el salario medio se ha recortado en un 2,4%. Adem&#225;s, la deuda de los hogares se ha triplicado en estos a&#241;os, creciendo seis veces m&#225;s deprisa (225%) que su renta disponible (39%), y el ahorro ha ca&#237;do un tercio, hasta el 10% de la renta disponible. La causa hay que buscarla en las hipotecas.<br />
<br />
"Esta evoluci&#243;n ha incrementado la desigualdad y generado una situaci&#243;n social muy asim&#233;trica entre una minor&#237;a, que acapara la mayor parte del patrimonio financiero e inmobiliario, y otra de gran penuria socioecon&#243;mica", argument&#243; Carlos Pereda, coautor del estudio. En cifras de 2006, un mill&#243;n y medio de espa&#241;oles contaban con ingresos mensuales medios de 5.000 euros mientras que seis millones de personas percib&#237;an apenas 300 euros, sobre todo j&#243;venes, mujeres e inmigrantes no comunitarios que combinan per&#237;odos de paro con empleos temporales.<br />
<br />
La pobreza, para las mujeres, los j&#243;venes y los inmigrantes<br />
<br />
<br />
Las personas en situaci&#243;n o riesgo de pobreza pasaron de 7,6 millones en el a&#241;o 94, a 8,9 millones en el 2006. En ese lapso de tiempo se ha mantenido estable la tasa de pobreza severa, el 8% de la poblaci&#243;n, y creci&#243; un punto, del 11 al 12%, el riesgo de caer en situaci&#243;n de pobreza.<br />
<br />
Se mantiene la discriminaci&#243;n laboral y las espa&#241;olas cobran, de media, entre el 25 y el 30% menos que sus hom&#243;logos masculinos, por igual trabajo.<br />
<br />
Entre los a&#241;os 1994 y 2006 baj&#243; la delincuencia en Espa&#241;a pero aument&#243; el n&#250;mero de presos hasta la cifra r&#233;cord de 64.000 en el a&#241;o 2006. Y aunque los espa&#241;oles somos los que m&#225;s acudimos a las urnas cuando toca votar en las elecciones, en torno a un 70% seg&#250;n sean generales o auton&#243;micas, apenas una quinta parte de la poblaci&#243;n participa directamente en los asuntos p&#250;blicos.<br />
<br />
<br />
<br />
--------------------------------------------------------------------------------<br />
<br />
<br />
<br />
La mitad de los j&#243;venes que viven con sus padres ser&#237;an pobres si se emanciparan<br />
<br />
-Si vivieran por su cuenta, se multiplicar&#237;a por cuatro la tasa de pobreza.<br />
<br />
-Una de cada diez personas vive en la pobreza en Espa&#241;a.<br />
<br />
-&#201;sta afecta, sobre todo, a ni&#241;os y ancianos.<br />
<br />
Siguen en el hogar paterno no porque quieran, sino porque no tienen otra opci&#243;n.<br />
<br />
Casi la mitad de los j&#243;venes espa&#241;oles de 26 a 35 a&#241;os que viven con sus padres ser&#237;an pobres si se emanciparan, lo que supondr&#237;a multiplicar por cuatro la tasa de pobreza existente en la actualidad en esta franja de edad.<br />
<br />
As&#237; se desprende del Informe de la inclusi&#243;n social en Espa&#241;a 2008, de la Obra Social de Caixa Catalunya, en el que, por primera vez, se analiza la evoluci&#243;n de la pobreza en el conjunto del pa&#237;s teniendo en cuenta los diferentes ciclos de vida de la poblaci&#243;n.<br />
<br />
En Espa&#241;a, donde se calcula que una de cada diez personas vive en situaci&#243;n de pobreza, la exclusi&#243;n social se concentra en los dos extremos del ciclo vital, como son los menores de 16 a&#241;os y los mayores de 65, seg&#250;n ha explicado Carme G&#243;mez-Granell, directora del Instituto de Infancia y Mundo Urbano, responsable del estudio.<br />
<br />
En concreto, la pobreza moderada, entendida como aquella que sufren las familias que cobran el 60% de la media de ingresos (6.347 euros anuales), afecta principalmente a los m&#225;s mayores (31%) y, en menor medida, a los ni&#241;os y adolescentes (24%).<br />
<br />
Sin embargo, en los casos de pobreza severa, aquella que se da cuando los hogares disponen s&#243;lo de unos 3.000 euros anuales, el 25% de la media, son los m&#225;s j&#243;venes los principales afectados, con un 5,4% del colectivo, frente a un 1,9% de los ancianos.<br />
<br />
Los datos, seg&#250;n G&#243;mez-Granell, demuestran que, en general, las pol&#237;ticas sociales protegen a las personas mayores de la pobreza severa, pero no de la moderada, mientras que la pobreza infantil, al contrario que en otros pa&#237;ses europeos, no se ha convertido a&#250;n en una prioridad pol&#237;tica en Espa&#241;a.<br />
<br />
A diferencia de Espa&#241;a, en la mayor&#237;a de pa&#237;ses de Europa, sobre todo los n&#243;rdicos, como Suecia o Finlandia, la pobreza se concentra en las edades de emancipaci&#243;n de los j&#243;venes, es decir, en los j&#243;venes de hasta 35 a&#241;os.<br />
<br />
Aqu&#237;, en cambio, las tasas de pobreza en esta franja de edad son inusualmente bajas, lo que se explica por el hecho de que cuatro de cada diez j&#243;venes de 26 a 35 a&#241;os vive a&#250;n en casa de sus padres.<br />
<br />
Entre los emancipados, el riesgo de pobreza es de un 12,5%, pero se estima que si los j&#243;venes en esta edad se independizaran, las tasas de exclusi&#243;n social crecer&#237;an hasta el 45%.<br />
<br />
Eso, si no tuvieran que pagar los gastos de vivienda, como la hipoteca o el alquiler, ya que, en tal caso, el porcentaje crecer&#237;a hasta el 57%, o hasta un 81% en el caso de vivir en pareja o tener un hijo. <br />
<br />
<br />
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	</item>
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		<title>Los dilemas de Evo</title>
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		<dc:subject>Antiimperialismo</dc:subject>
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		<description>Los dilemas de Evo


Por N&#233;stor Kohan *


La derecha s&#243;lo respeta la legalidad cuando le favorece. La historia de nuestra Am&#233;rica lo ha demostrado mil veces. La pulseada que hoy sacude a Bolivia no es una excepci&#243;n.

El refer&#233;ndum auton&#243;mico de Santa Cruz es s&#243;lo la punta del iceberg. Grav&#237;simo error ser&#237;a ...</description>
		<content:encoded><![CDATA[Los dilemas de Evo<br />
<br />
<br />
Por N&#233;stor Kohan *<br />
<br />
<br />
La derecha s&#243;lo respeta la legalidad cuando le favorece. La historia de nuestra Am&#233;rica lo ha demostrado mil veces. La pulseada que hoy sacude a Bolivia no es una excepci&#243;n.<br />
<br />
El refer&#233;ndum auton&#243;mico de Santa Cruz es s&#243;lo la punta del iceberg. Grav&#237;simo error ser&#237;a limitar el debate a una cuesti&#243;n leguleya. Es un secreto a voces que la burgues&#237;a de la &#8220;Medialuna&#8221;, blanca, racista, lumpen y dependiente, se propone voltear a Evo Morales. No est&#225; sola. Es asesorada y dirigida por el embajador norteamericano Philip Goldberd (quien trabaj&#243; entre 1994 y 1996 en Kosovo...). La CIA aplica en Bolivia un plan previsible. Combina el secesionismo de Kosovo, la guerra psicol&#243;gica y el fogoneo a la contrarrevoluci&#243;n interna como ayer lo hizo en el Chile de Salvador Allende y hoy lo hace en la Venezuela de Ch&#225;vez. Goldberd implementa un esquema de manual. Utiliza fundaciones como la National Endowment for Democracy (NED), la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid) y otros organismos para transferir dinero a ONG &#8220;independientes&#8221; y grupos de derecha, exactamente igual que en Venezuela. Desde 2005 la Usaid dio 120 millones de d&#243;lares al a&#241;o a la oposici&#243;n supuestamente &#8220;democr&#225;tica&#8221;.<br />
<br />
La plaza central de Santa Cruz est&#225; repleta de j&#243;venes mormones &#8211;camisa blanca, rubios, ojos celestes&#8211; que apenas hablan espa&#241;ol y alertan contra &#8220;el demonio&#8221;... Sugerirle a Evo Morales que en ese contexto se siente a dialogar mansamente con esta burgues&#237;a guerrera, financiada por EE.UU., no s&#243;lo es poco realista y escasamente pragm&#225;tico. Es, sencillamente, suicida.<br />
<br />
Como el mismo Morales reconoci&#243; en una entrevista que le hicimos en La Paz en marzo de 2008 (v&#233;ase: http//:amauta.lahaine.org), el MAS ha llegado al gobierno, pero no tiene el poder. Precisamente de eso se trata. Si se pretende transformar a fondo la sociedad boliviana no puede eludirse el problema del poder, bajo el riesgo de perderlo todo.<br />
<br />
El dilema actual de Evo y el MAS consiste en saber si se puede frenar a la derecha haci&#233;ndole concesiones o es preferible confrontar y avanzar en el proceso. La respuesta es compleja pues el gobierno boliviano no es homog&#233;neo. Est&#225; tironeado entre dos polos: la opci&#243;n de los consejeros moderados (donde se inscriben algunos funcionarios de la vieja clase pol&#237;tica, hoy devenidos progresistas, y algunos acad&#233;micos que han acompa&#241;ado el proceso) y la opci&#243;n de sus militantes y bases sociales m&#225;s radicales. Estos &#250;ltimos proponen avanzar de modo radical en el proceso de reformas hasta quebrar el pacto impl&#237;cito que maniata al gobierno y lo va debilitando lentamente. Si esta opci&#243;n terminara predominando, Evo deber&#237;a no s&#243;lo profundizar el enfrentamiento con la &#8220;Medialuna&#8221;. Tambi&#233;n deber&#237;a imponer el control de precios para frenar la inflaci&#243;n (consigna que, seg&#250;n hemos podido escuchar de manera directa, sus propias bases le han sugerido a grito pelado en algunas manifestaciones) y acelerar el control total y no s&#243;lo parcial de los recursos naturales.<br />
<br />
Queda escaso tiempo para decidir entre ambas alternativas. La historia es cruel y no perdona las indecisiones. Los pueblos postergados, humillados, explotados, est&#225;n a la expectativa. Bolivia vive horas decisivas. El desenlace repercutir&#225; en toda la regi&#243;n, desde Venezuela hasta Argentina.<br />
<br />
 <br />
<br />
* Docente de la UBA. Coordinador del Colectivo Amauta-C&#225;tedra Che Guevara.<br />
<br />
]]></content:encoded>
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		<title>Convocan una huelga general para el jueves en Arrasate.Cientos ciudadanos vascos han convocado un jornada de huelga general para el pr&#243;ximo jueves en Arrasate en respuesta al encarcelamiento de su alcaldesa Ino Galparsoro.</title>
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		<description>Convocan una huelga general para el jueves en Arrasate
Cientos ciudadanos vascos han convocado un jornada de huelga general para el pr&#243;ximo jueves en Arrasate en respuesta al encarcelamiento de su alcaldesa Ino Galparsoro.

05/05/2008 20:38:00

ARRASATE-. M&#225;s de un centenar de ciudadanos vascos se han dado cita esta tarde en Arrasate para ...</description>
		<content:encoded><![CDATA[Convocan una huelga general para el jueves en Arrasate<br />
Cientos ciudadanos vascos han convocado un jornada de huelga general para el pr&#243;ximo jueves en Arrasate en respuesta al encarcelamiento de su alcaldesa Ino Galparsoro.<br />
<br />
05/05/2008 20:38:00<br />
<br />
ARRASATE-. M&#225;s de un centenar de ciudadanos vascos se han dado cita esta tarde en Arrasate para anunciar la convocatoria de una huelga general para este jueves en el municipio guipuzcoano.<br />
<br />
El ex alcalde de la localidad Xabier Zubizarreta ha tomado la palabra en representaci&#243;n de los comparecientes para exigir la inmediata puesta en libertad de Galparsoro. En ese sentido, se ha preguntado "por qu&#233; la tienen secuestrada", y ha considerado que tanto Madrid como el PSOE "no quieren a nadie que se oponga a ellos".<br />
<br />
As&#237;, han apuntado que el encarcelamiento de la alcaldesa es "un ataque a todos los vecinos de la localidad", y han reiterado que "ese no es el camino a seguir".<br />
<br />
Estos vecinos han recordado la labor realizada por Galparsoro tanto en su &#233;poca como edil, as&#237; como en su breve andadura como alcaldesa, ya que siempre ha tenido "abiertas las puertas del Ayuntamiento para todos los convecinos".<br />
<br />
Tras transmitirle su agradecimiento y apoyo, han hecho un llamamiento para "parar el delirio represivo" abierto con el encarcelamiento de Galparsoro y han convocado una jornada de huelga general para este jueves en Arrasate bajo el lema "Salbuespen egoerari stop".<br />
<br />
Adem&#225;s, han anunciado que se llevar&#225;n a cabo dos manifestaciones a las 12.00 y a las 19.00 de la tarde que partir&#225;n desde la plaza del pueblo ese mismo d&#237;a.<br />
<br />
Presencia de la Ertzaintza<br />
<br />
Varias dotaciones de la Ertzaintza han estado presentes en la rueda de prensa. En el mismo instante que iban a comenzar su comparecencia, la Polic&#237;a auton&#243;mica ha paralizado la rueda de prensa y ha identificado a los ciudadanos congregados. Esta intervenci&#243;n se ha repetido en dos ocasiones.<br />
<br />
    ]]></content:encoded>
	</item>
		<item rdf:about="http://www.corrienteroja.net/index.php?p=3854&amp;c=1">
		<title>ENTREVISTA A JUAN CARLOS MORENO CABRERA</title>
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		<dc:date>2008-05-04T13:10:00</dc:date>
		<dc:creator>Corriente Roja (mailto:co&#114;&#114;i&#101;&#110;&#116;e&#114;o&#106;a&#64;&#110;&#111;do5&#48;.o&#114;&#103;)</dc:creator>
		<dc:subject>Estado Espa&#241;ol</dc:subject>
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		<description>Lo que comienza justo aqu&#237; no es s&#243;lo Ling&#252;&#237;stica. Y, sin embargo, se hablar&#225; mucho de lengua. Hay m&#225;s. Hay pol&#237;tica. &#191;Qu&#233; es si no la eterna disputa catal&#225;n-castellano?Juan Carlos Moreno Cabrera (Madrid, 1956), catedr&#225;tico de Ling&#252;&#237;stica General de la Universidad Aut&#243;noma de Madrid, quiere entrar en el debate. Pero ...</description>
		<content:encoded><![CDATA[Lo que comienza justo aqu&#237; no es s&#243;lo Ling&#252;&#237;stica. Y, sin embargo, se hablar&#225; mucho de lengua. Hay m&#225;s. Hay pol&#237;tica. &#191;Qu&#233; es si no la eterna disputa catal&#225;n-castellano?Juan Carlos Moreno Cabrera (Madrid, 1956), catedr&#225;tico de Ling&#252;&#237;stica General de la Universidad Aut&#243;noma de Madrid, quiere entrar en el debate. Pero para decir justo lo contrario de la tesis oficial. Para decir que, aunque no se reconozca, y muchos de sus colegas lo nieguen, existe un nacionalismo ling&#252;&#237;stico &#8220;excluyente&#8221;. Que el Estado no acepta la verdadera diversidad de lenguas. Que no fomenta el pluriling&#252;ismo. Que el castellano no est&#225; perseguido en Catalunya, en Euskadi o en Galicia. Y lo expone en un libro duro, &#8220;comprometido&#8221;, El nacionalismo ling&#252;&#237;stico. Una ideolog&#237;a destructiva (Pen&#237;nsula), en la calle desde hace un mes. <br />
<br />
Su postura choca con la ortodoxia.<br />
<br />
S&#237;, lo s&#233;. Pero no dejar&#233; de defenderlo. Existe una ideolog&#237;a muy desarrollada, un nacionalismo ling&#252;&#237;stico de Estado, aunque se esconda. El Estado ha presentado el espa&#241;ol como la lengua de bien com&#250;n, la de inter&#233;s nacional, la superior, la que beneficia a todos y a todos nos hace iguales. <br />
<br />
&#191;Un nacionalismo disfrazado?<br />
<br />
Obvio. El Estado podr&#237;a ser no nacionalista. Neutral con respecto a las lenguas. No es as&#237;: concibe y promociona al castellano como un valor c&#237;vico y por encima de las diferencias &#233;tnicas, de las identidades nacionales. Se dice que el espa&#241;ol est&#225;ndar, el de la Real Academia [RAE], es neutral, cuando no es m&#225;s que el desarrollo de una variedad, del castellano. &#161;Claro que est&#225; &#233;tnicamente determinado! Una prueba: la pronunciaci&#243;n del espa&#241;ol culto coincide con el castellano de Madrid o Valladolid. La tesis de que hay una lengua supranacional, m&#225;s rica y &#250;til para la comunicaci&#243;n, es ideolog&#237;a. Ocurre lo mismo con el ingl&#233;s o el franc&#233;s. <br />
<br />
&#191;No es natural que una variedad se imponga a las dem&#225;s?<br />
<br />
No, porque las lenguas tienden a diversificarse a medida que se expanden y se mezclan con otras. De ah&#237; que un hablante de C&#225;diz sepa distinguir a uno de Sevilla. Los procesos de estandarizaci&#243;n, en cambio, s&#237; son artificiales. Y para ello hace falta un Estado unificado y una estructuraci&#243;n pol&#237;tica y econ&#243;mica determinada. La creaci&#243;n del Estado moderno conlleva esa concepci&#243;n unitaria de la lengua. Censuro por eso a los ling&#252;istas que, sabiendo que es un proceso pol&#237;tico, lo ocultan para justificar una lengua que venden como superior.<br />
<br />
&#191;Pero por qu&#233; lo han hecho?<br />
<br />
La Sociolog&#237;a de la Ciencia tiene m&#225;s peso de lo que se cree. Los investigadores quieren recibir subvenciones, que sus resultados sean aceptados por la comunidad cient&#237;fica, no marginados. Si yo no tuviera puesto fijo, quiz&#225; no me habr&#237;a atrevido, por supervivencia. Ahora soy m&#225;s libre. <br />
<br />
Quiz&#225; no ve&#237;an esa conexi&#243;n Ling&#252;&#237;stica-Pol&#237;tica que se&#241;ala.<br />
<br />
&#161;Yo intento disociarlas! Hacer lo contrario que mis colegas, que las mezclan y no lo dicen. El motor que me lleva a escribir este libro s&#237; es ideol&#243;gico. Me opongo al imperialismo, al libre mercado&#8230; Pero no uso la pol&#237;tica para hacer esa disecci&#243;n, sino s&#243;lo razonamientos ling&#252;&#237;sticos.<br />
<br />
&#191;No busca provocar?<br />
<br />
No por mis palabras. Son las de todos los expertos que menciono. Mi libro es casi una antolog&#237;a de 300 pasajes de ling&#252;istas como Men&#233;ndez Pidal, Manuel Alvar, Amado Alonso&#8230; Elijo textos significativos, duros, transparentes, donde se ve su ideolog&#237;a.<br />
<br />
&#191;Cu&#225;ndo y c&#243;mo se apuntala el nacionalismo castellano?<br />
<br />
Comienza en el siglo XIII, cuando Alfonso X el Sabio opta por una variedad concreta como lengua literaria y de la administraci&#243;n. Ya es la elecci&#243;n del Estado. La preeminencia del castellano contin&#250;a y se afianza en el siglo XVIII. El proceso es doble: las &#233;lites dominantes procuran que su variedad sea la m&#225;s poderosa y a la vez las clases populosas imitan esa forma de hablar porque es s&#237;mbolo de prestigio. Las lenguas estatales no surgen, pues, por instituciones como la RAE. &#201;stas regimentan la variedad impuesta antes por razones pol&#237;ticas, econ&#243;micas y demogr&#225;ficas. <br />
<br />
Y Franco ayud&#243; a esa supremac&#237;a.<br />
<br />
El nacionalismo ling&#252;&#237;stico cree que s&#243;lo hay una lengua en el Estado, la espa&#241;ola, y &#233;sa es la lengua nacional por antonomasia. Las otras son secundarias. Esa ideolog&#237;a existe antes y despu&#233;s del franquismo, no es exclusiva de &#233;l. La dictadura es s&#243;lo la manifestaci&#243;n m&#225;s contundente de la lengua-naci&#243;n, vehiculada en la escuela. &#191;Por qu&#233; a&#250;n hoy escritores catalanes publican en castellano?<br />
<br />
&#191;El pluralismo es una entelequia?<br />
<br />
En las sociedades occidentales es muy dif&#237;cil porque el sistema educativo no lo promueve. En algunas comunidades peque&#241;as, s&#237; existe. <br />
<br />
<br />
Su libro sale en medio de la furia por el conflicto ling&#252;&#237;stico.<br />
<br />
<br />
La pelea de intereses es pol&#237;tica: la concepci&#243;n monoling&#252;e del Estado castellanista y la concepci&#243;n pluriling&#252;e que los catalanes tienen de Espa&#241;a. <br />
<br />
El PP o el partido de Rosa D&#237;ez ven persecuci&#243;n del castellano.<br />
<br />
<br />
No, no es as&#237;. Cuando se intenta que el catal&#225;n ocupe en Catalunya espacios antes ocupados por el castellano, se entiende por persecuci&#243;n, algo absurdo y est&#250;pido. Lo que se teme es la posibilidad, muy remota a&#250;n, de que el catal&#225;n sea la lengua dominante en Catalunya. &#191;No ser&#237;a eso lo normal, siendo cooficial?<br />
<br />
&#191;La pol&#233;mica es ficticia, pues?<br />
<br />
S&#237;. Trasluce ese miedo sin fundamento. &#191;Se va a perder el castellano, con 400 millones de hablantes?<br />
<br />
Pero puede haber desigualdades. En oposiciones, por ejemplo.<br />
<br />
&#201;se es un problema del monoling&#252;e, no del biling&#252;e. Un catal&#225;n, un vasco o un gallego tiene derecho a que se le ense&#241;e en su lengua materna en todo el Estado. S&#237; se garantiza lo contrario, que un madrile&#241;o pueda estudiar castellano en Catalunya. &#191;No somos todos iguales?<br />
<br />
"Apruebo las sanciones por no rotular en catal&#225;n si sirven para promover la lengua" &#191;No es un paroxismo que se multe por no rotular en catal&#225;n?<br />
<br />
Si las sanciones sirven para promover la lengua, las apruebo. Como socialista, y no del PSOE, soy partidario de pagar para bienes sociales.<br />
<br />
Dice que no hay partidos de &#225;mbito nacional pluriling&#252;es.<br />
<br />
No. S&#243;lo podr&#237;a ser IU, pero la izquierda ha renunciado hace tiempo a esa consigna, como al derecho de autodeterminaci&#243;n, que respaldo.<br />
<br />
&#191;Por qu&#233;, por miedo? En campa&#241;a se vio lo sensible del tema.<br />
<br />
Depende de d&#243;nde. En Catalunya s&#237; que es rentable el asunto, donde el PP no tiene nada que hacer.<br />
<br />
Porque para la derecha es una de sus batallas ideol&#243;gicas, &#191;no?<br />
<br />
S&#237;, concibe Espa&#241;a como una &#250;nica naci&#243;n, indivisible, con una lengua nacional posible, el castellano.<br />
<br />
No deja de ser sorprendente que usted, madrile&#241;o, defienda las tesis nacionalistas perif&#233;ricas.<br />
<br />
Tambi&#233;n yo ten&#237;a prejuicios, pero conclu&#237;, tras leer mucho y estudiar idiomas, que aquello que nos dec&#237;an de lenguas m&#225;s f&#225;ciles y aptas no ten&#237;a fundamento ling&#252;&#237;stico, sino ideol&#243;gico. Lo expuse en La dignidad e igualdad de las lenguas, en 2000. A partir de ah&#237; segu&#237; investigando y encontr&#233; m&#225;s argumentos. <br />
<br />
&#191;Sabe que le citan en foros nacionalistas e independentistas?<br />
<br />
S&#237;, ellos lo agradecen mucho. Hasta ahora s&#243;lo les llegaba desde Madrid que su lengua no val&#237;a nada, y s&#237; el castellano. Pero no lo he escrito para que me aplaudan. No soy dogm&#225;tico y no descarto estar equivocado. &#201;sa es una actitud cient&#237;fica. <br />
<br />
]]></content:encoded>
	</item>
		<item rdf:about="http://www.corrienteroja.net/index.php?p=3853&amp;c=1">
		<title>La actualidad de la teor&#237;a objetiva del valor II</title>
		<link>http://www.corrienteroja.net/index.php?p=3853&amp;c=1</link>
		<dc:date>2008-05-03T12:29:00</dc:date>
		<dc:creator>Corriente Roja (mailto:corr&#105;e&#110;t&#101;&#114;o&#106;&#97;&#64;&#110;&#111;do5&#48;&#46;or&#103;)</dc:creator>
		<dc:subject>Formaci&#243;n</dc:subject>
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		<description>Mientras que algunos autores (Mandel, Carchedi, Husson) caracterizan correctamente a la teor&#236;a del valor como un pilar de las leyes del capital que determina el marco de condiciones, posibilidades y l&#236;mites en que se desenvuelve la lucha de clases, otros analistas (De Angelis) interpretan que el valor es una &#168;noci&#242;n ...</description>
		<content:encoded><![CDATA[Mientras que algunos autores (Mandel, Carchedi, Husson) caracterizan correctamente a la teor&#236;a del valor como un pilar de las leyes del capital que determina el marco de condiciones, posibilidades y l&#236;mites en que se desenvuelve la lucha de clases, otros analistas (De Angelis) interpretan que el valor es una &#168;noci&#242;n pol&#236;tica&#168;, cuyo sentido es conceptualizar la resistencia de los trabajadores frente a las imposiciones de la burgues&#237;a. Este enfoque restringe la teor&#237;a a la funci&#242;n de proveer argumentos en favor de la lucha contra la opresi&#242;n social, omitiendo que su sentido b&#225;sico es estudiar leyes, hip&#243;tesis y principios, mediante una investigaci&#242;n relativamente aut&#243;noma de las modalidades o las coyunturas de la lucha de clases. Si el an&#225;lisis de los precios, la acumulaci&#242;n, o la tasa de ganancia se desarrolla exclusivamente en funci&#242;n de las contingencias de la lucha social se pierde el encuadre de la l&#243;gica del capital que requiere este estudio.<br />
<br />
            Este mismo problema aparece en la caracterizaci&#242;n de la ley del valor como representativa de &#168;una teor&#237;a de la esperanza&#168; de los asalariados frente a la &#168;debilidad del capital para lograr la subordinaci&#242;n del trabajo&#168; (Holloway). En esta acepci&#242;n la teor&#237;a parece asociada a una secuencia de &#233;xitos sindicales, pol&#236;ticos o sociales de los trabajadores, lo que desvirt&#249;a que su finalidad es analizar los mecanismos que permiten la reproducci&#242;n del capital en base a la extracci&#243;n de plusval&#236;a. No existe ninguna relaci&#242;n directa entre la rebeli&#242;n popular y la ley del valor. Tan s&#242;lo puede afirmarse que la insubordinaci&#242;n de los trabajadores tiende a socavar el funcionamiento normal de la acumulaci&#242;n, especialmente cuando la intensidad de esta lucha conduce a formas de regulaci&#242;n estatal generalizadas de los precios. En general, la ley del valor funciona normalmente en base a la subordinaci&#242;n de los oprimidos y no en los momentos de ruptura de este sometimiento.<br />
<br />
            Existe finalmente un terreno de discusi&#242;n de la ley del valor -que se ha debilitado sensiblemente en los &#249;ltimos a&#241;os- y que est&#225;  referido a la forma en que se transforma o se extingue este principio durante la transici&#242;n del capitalismo al socialismo. El debate entre quienes postulan su perdurabilidad (Lange) o su progresiva desaparici&#242;n (Rosdolsky) ha pasado a segundo plano desde la implosi&#242;n del ex &#168;bloque sovi&#233;tico&#168;. Pero esta controversia no es accesoria, ni prescindible. Al contener una interpretaci&#242;n de la explotaci&#242;n, una explicaci&#242;n de los precios y una caracterizaci&#242;n del funcionamiento del capitalismo, la teor&#237;a marxista del valor tambi&#233;n incluye una propuesta de emancipaci&#242;n basada en el socialismo. La actualizaci&#242;n de la concepci&#242;n incluye, por lo tanto, una renovaci&#242;n de este proyecto liberador.        <br />
<br />
                                                                           Enero 2000.<br />
<br />
                                               <br />
<br />
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		<title>La actualidad de la teor&#237;a objetiva del valor I</title>
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		<dc:creator>Corriente Roja (mailto:c&#111;r&#114;&#105;&#101;&#110;t&#101;&#114;&#111;ja&#64;n&#111;d&#111;&#53;0.&#111;r&#103;)</dc:creator>
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		<content:encoded><![CDATA[<br />
<br />
    <b>  RESUMEN:</b><br />
      La teor&#237;a marxista del valor plant&#233;a una caracterizaci&#242;n del funcionamiento y de la crisis del capitalismo a partir de una interpretaci&#242;n de la explotaci&#242;n y de una ley de formaci&#242;n de los precios. Postula que el trabajo abstracto es la sustancia del valor y analiza la forma del valor a trav&#233;s de una cr&#237;tica al fetichismo de la mercanc&#237;a y el dinero. Indaga c&#243;mo los cambios en primer lugar en la productividad y en segundo t&#233;rmino en las necesidades sociales modifican el tiempo socialmente necesario para la producci&#242;n de las mercanc&#236;as y puntualiza de qu&#233; forma impactan estos cambios en el proceso de valorizaci&#242;n. Tambi&#233;n esclarece porqu&#233; la asignaci&#242;n mercantil de los recursos crea un marco de desequilibrios acumulativos que desembocan en las crisis peri&#243;dicas.<br />
<br />
                  La teor&#237;a marxista del valor subraya  la relevancia que tiene el trabajo como fundamento del proceso econ&#242;mico. En oposici&#242;n a la ortodoxia plant&#233;a que la utilidad es una condici&#242;n objetiva para el consumo de las mercanc&#236;as y no un par&#224;metro de la satisfacci&#242;n personal. Critica el rechazo pragm&#225;tico del concepto de valor por parte de los neocl&#224;sicos, se&#241;alando que conduce a una descripci&#242;n superficial de los acontecimientos del mercado.<br />
<br />
                  La teor&#237;a destaca la importancia del valor para comprender las causas y los l&#237;mites del condicionamiento institucional de la econom&#236;a y de la manipulaci&#242;n monop&#243;lica de los precios, que la heterodoxia presenta como los rasgos predominantes del capitalismo contempor&#224;neo. Subraya adem&#224;s, que el valor es indispensable para entender la l&#242;gica de las variables distributivas y de las condiciones t&#232;cnicas, que los neoricardianos consideran suficientes para interpretar los precios, la ganancia y la acumulaci&#242;n.<br />
<br />
                  La teor&#237;a marxista le asigna al valor un significado preciso, frente al uso difuso de este concepto que predomina en la actualidad. Se han desarrollado, por otra parte, importantes aplicaciones emp&#237;ricas de esta categor&#237;a en el terreno de la crisis y del intercambio desigual. Los debates m&#225;s recientes entre los marxistas giran en torno a tres temas: la resoluci&#242;n l&#242;gica del problema de la transformaci&#242;n, la comprobaci&#242;n emp&#237;rica de la correlaci&#242;n entre los valores y los precios y el significado pol&#236;tico del valor.<br />
<br />
                   <br />
<br />
     <b> LA ACTUALIDAD DE LA TEOR&#205;A OBJETIVA DEL VALOR.</b><br />
<br />
                  La teor&#237;a marxista del valor contempla tres aspectos: una interpretaci&#242;n de la explotaci&#242;n, una ley de formaci&#242;n de los precios y una concepci&#242;n sobre el funcionamiento y la crisis del capitalismo. Al integrar estos componentes, la teor&#237;a ofrece una explicaci&#242;n de c&#243;mo se reproduce el sistema econ&#242;mico-social vigente y cuales son los desequilibrios intr&#237;nsecos que dificultan su perdurabilidad.<br />
<br />
                  Debido a esta significaci&#242;n la teor&#237;a fue tradicionalmente muy cuestionada por las concepciones ortodoxas y heterodoxas, que propusieron caracterizaciones alternativas del valor para explicar las relaciones entre el salario y el beneficio, el origen y comportamiento de los precios y la din&#225;mica general de la acumulaci&#242;n. Las cuatro principales objeciones a la teor&#237;a marxista fueron planteadas por las corrientes austr&#236;aca y walrasiana de la ortodoxia y por los autores neokeynesianos y neoricadianos de la heterodoxia.<br />
<br />
                   Dentro del marxismo predomina un generalizado reconocimiento de la importancia del valor. Pero se ha polemizado intensamente en la definci&#242;n de las conexiones l&#243;gicas y emp&#237;ricas existentes entre los valores y los precios y en la caracterizaci&#242;n de la relevancia pol&#236;tica del valor. Revisar los ejes de la teor&#237;a y debatir sus cr&#237;ticas y su defensa permite comprender porqu&#233; esta concepci&#242;n comienza a recobrar actualidad y puede llegar a inspirar una renovaci&#242;n del pensamiento econ&#242;mico.<br />
<br />
       <br />
<b><br />
      INTERPRETACI&#211;N DE LA EXPLOTACI&#210;N.   </b> <br />
<br />
                  La teor&#237;a del valor surgi&#243; en el siglo XVIII para explicar el comportamiento de los precios, cuando la expansi&#243;n del mercado inviabiliz&#243; el sistema de regulaciones medievales. La econom&#236;a pol&#236;tica cl&#225;sica consideraba que la industria manufacturera se hab&#237;a convertido en el centro del proceso productivo y atribu&#237;a la variaci&#243;n de los precios a la cantidad de trabajo incorporado en las mercanc&#237;as. A partir de esta relaci&#243;n busc&#243; establecer una forma de c&#225;lculo de las principales variables econ&#242;micas. Al formular una cr&#236;tica a esta concepci&#242;n, Marx modific&#243; por completo el objetivo de la la teor&#237;a.<br />
<br />
                   Mientras que Smith intentaba ilustar la p&#233;rdida de relevancia del intecambio mercantil y de la vieja agricultura frente a la nueva industria y Ricardo pretend&#237;a probar que el aumento de la renta deterioraba la ganancia, Marx se propuso demostrar que el capitalismo es un sistema hist&#242;ricamente transitorio, que se basa en la explotaci&#243;n de los trabajadores. Este cambio transform&#243; radicalmente el sentido del concepto de valor.<br />
<br />
                  Marx recurri&#242; a esta &#250;ltima categor&#236;a para explicar c&#242;mo los capitalistas expropian una parte del valor creado por los trabajadores en el proceso productivo y c&#243;mo se redistribuyen esta plusval&#237;a a trav&#233;s de distintas modalidades del beneficio. Semejante apropiaci&#242;n es posible porque los asalariados generan durante su jornada laboral m&#225;s valor que el requerido para su propia reproducci&#242;n. La magnitud del valor que incorporan a las mercanc&#236;as es superior al valor de su fuerza de trabajo expresada en salarios. Esta desigualdad no es un &#168;enga&#241;o&#168;, ni una estafa circunstancial. Es un producto de la propiedad privada de los medios de producci&#242;n, que otorga a los capitalistas el derecho a apropiarse del fruto del trabajo ajeno. Los empresarios detentan la atribuci&#242;n de contratar y despedir asalariados, que al carecer de medios propios de subsistencia est&#224;n obligados a vender sus fuerza de trabajo en el mercado. En estas condiciones surge la plusval&#236;a, cuya acumulaci&#242;n permite la aparici&#242;n y el acrecentamiento del capital<br />
<br />
                  Marx desarroll&#242; esta concepci&#242;n a partir de su contacto con los socialistas ricardianos que remarcaban el fundamento del valor en el trabajo, frente al creciente abandono y desaprobaci&#242;n de esta noci&#242;n por parte de la burgues&#236;a. A mediados del siglo XIX resultaban cada vez m&#224;s evidentes las consecuencias te&#243;ricas y pol&#236;ticas de asignarle al trabajo un papel central en la interpretaci&#242;n del proceso econ&#242;mico: todo el secreto de la valorizaci&#242;n del capital pod&#237;a a explicarse a partir del aprovechamiento empresario de este &#168;factor&#168;. Desarrollando este plant&#233;o Marx desenvolvi&#242; su teor&#237;a de la plusval&#236;a. Rechaz&#242; la interpretaci&#242;n smithiana del salario, la ganancia y la renta como &#168;retribuciones naturales&#168; a los trabajadores, los empresarios y los terratenientes. Y tampoco acept&#242; que el nivel de ingresos percibido por los trabajadores deb&#236;a situarse -como pensaba Ricardo- en los &#168;salarios de subsistencia&#168;.<br />
<br />
                  Al considerar que el centro del capitalismo es la explotaci&#242;n, Marx postul&#243; que el trabajo abstracto, nutrido de los asalariados y uniformado en el proceso de intercambio, es la sustancia del valor. Destac&#243; que esta modalidad social del trabajo es espec&#237;fica del capitalismo y por lo tanto no se identifica con el gasto fisiol&#242;gico laboral que se desarrolla en cualquier sociedad, ni con el trabajo concreto de un tipo particular de actividad. Marx subray&#242; esta dimensi&#242;n cualitativa del valor, antes de abordar su estimaci&#242;n cuantitativa. Por eso -a diferencia de Ricardo- en lugar de indagar las &#168;propiedades&#168; del valor y buscar su medici&#242;n con criterios de c&#225;lculo semejantes al volumen o al peso, puso de relieve las relaciones sociales en que se fundamenta el valor.<br />
<br />
                  Marx utiliz&#242; esta categor&#236;a para demostrar que bajo la apariencia de armon&#236;a y justicia, el capitalismo se basa en la desigualdad social. Pero, adem&#224;s, destac&#243; que esta inequidad estructural es universalizada como un acontecimiento natural por toda la sociedad. En la actividad cotidiana desarrollada en el mercado se torna com&#249;n observar que las mercanc&#237;as se intercambian como equivalentes, que el dinero circula y que el capital se acumula, c&#243;mo si estos elementos motorizaran autom&#224;ticamente y por sus propias fuerzas la reproducci&#242;n econ&#242;mica, sin ninguna intervenci&#242;n de los hombres. Las huellas de la acci&#242;n humana quedan borradas en el universo de compras, ventas, contrataciones y negociaciones corrientes, opacando el control que detenta la clase dominante de todo este proceso. Y lo que se torna particularmente invisible es el origen del beneficio en la plusval&#237;a y las causas de sus acrecentamiento en la explotaci&#242;n.<br />
<br />
                  La teor&#237;a del valor es una cr&#237;tica a este fetichismo y al ocultamiento de las relaciones sociales que viabilizan la acumulaci&#242;n del capital y la distribuci&#242;n de la ganancia. Es una concepci&#242;n que demuestra porqu&#233; la mercanc&#237;a, el dinero y el capital no tienen cualidades m&#224;gicas para generar satisfacci&#242;n, riqueza y poder, sino que representan distintas instancias de un mismo proceso de valorizaci&#242;n asentado en la apropiaci&#242;n empresaria de una parte del valor generado en la actividad productiva.<br />
<br />
                   A fin de probar que la mercanc&#236;a, el dinero y el capital no son simples instrumentos t&#232;cnicos del proceso econ&#242;mico, sino expresiones de relaciones de producci&#242;n y por lo tanto, categor&#236;as sociales espec&#237;ficas del capitalismo, Marx acompa&#241;&#243; su an&#225;lisis de la sustancia de valor con una investigaci&#242;n de la forma de valor. Explic&#243; que la mercanc&#236;a y el dinero constituyen dos modalidades de un mismo proceso de intercambio, que requiere el desdoblamiento de la forma mercantil del producto en su forma monetaria, para que el trabajo abstracto contenido en las diferentes mercanc&#236;as pueda valuarse a traves de un mismo equivalente general. Las mercanc&#236;as que se adquirieren en atenci&#242;n a su valor de uso son vendidas por su valor de cambio, en sucesivas transformaciones de las formas equivalentes y relativas. Marx ilustr&#243; asi que las formas de valor consitituyen fases necesarias de un mismo proceso de valorizaci&#242;n, basado en la incorporaci&#242;n el trabajo abstracto en la esfera de la producci&#242;n y en su realizaci&#243;n en el plano de la circulaci&#242;n. Posteriormente utiliz&#242; este mismo razonamiento para analizar c&#243;mo el capital adopta diversas modalidades mercantiles, monetarias o productivas en su reproducci&#242;n y c&#243;mo la plusval&#236;a asume formas variadas (inter&#233;s, ganancia, renta) en su distribuci&#242;n entre la clase dominante.<br />
<br />
                  La teor&#237;a del valor es la clave para entender estos desdoblamientos que oscurecen la naturaleza del capitalismo. La interpretaci&#242;n que propuso Marx es totalmente original y no corresponde englobarla bajo una misma denominaci&#242;n de &#168;teor&#237;a del valor-trabajo&#168; con el enfoque de Ricardo. Subrayar esta especificidad del enfoque y su &#233;nfasis en la sustancia del valor, la forma del valor y la funci&#242;n del fetichismo es un m&#233;rito de toda la corriente de autores contempor&#224;neos (Salama, Itoh, Mohn, entre otros), que continuaron el camino de investigaci&#242;n del valor propuesto en las primeras d&#233;cadas del siglo XX por el economista ruso Isaac Rub&#237;n.<br />
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       <br />
<b><br />
      LEY DE FORMACI&#210;N DE LOS PRECIOS.</b><br />
<br />
                  Marx expl&#237;citamente destaca que su teor&#237;a incluye una ley de formaci&#242;n de los precios basada en el valor. Pero se&#241;ala que este principio rige como una determinaci&#242;n general del total de los precios por la suma total del trabajo abstracto incorporado en los bienes y no c&#243;mo una relaci&#242;n particular y directa del precio de cada mercanc&#236;a con la magnitud del trabajo que contiene. C&#243;mo el trabajo abstracto es la &#250;nica fuente de valor de las mercanc&#236;as, el total de los precios no puede superar ni ser inferior al total de los valores. Los precios de los bienes surgen del trabajo abstracto invertido en su producci&#242;n y no de una sumatoria de &#168;costos diversos&#168; (del trabajo, del capital, del financiamiento, de los insumos).<br />
<br />
                  Pero al subrayar que esta igualdad de los precios con los valores se expresa como  una equivalencia de totales, Marx se separ&#242; de la econom&#236;a cl&#224;sica que busc&#243; sin &#233;xito una relaci&#242;n de proporcionalidad directa entre los precios y las magnitudes de trabajo incorporado en cada producto. Justamente al notar esta falta de correspondencia, Adam Smith renunci&#242; a la teor&#237;a del valor y se desliz&#242; hacia una explicaci&#242;n de los precios por el &#168;costo de producci&#243;n&#168;, optando por una intepretaci&#243;n distributiva en desmedro de los fundamentos productivos en que se bas&#243; inicialmente su an&#225;lisis. Supuso equivocadamente que el salario, la ganancia y la renta ya no era magnitudes que deb&#237;an ser explicadas, sino explicaciones de los precios de las mercanc&#236;as. Ricardo intent&#243; preservar el valor, pero al chocar con la evidencia de bienes con alto contenido de trabajo y precios bajos (y viceversa) comenz&#242; a enunciar &#168;excepciones&#168; a la teor&#237;a y concluy&#243; postulando que la ganancia es un regulador independiente de los precios.<br />
<br />
                  Marx super&#242; estas dificultades al plantear que la teor&#237;a del valor deb&#237;a analizarse en varios niveles de razonamiento, distinguiendo un plano m&#225;s abstracto que ilustra una relaci&#242;n de clase (la plusval&#236;a valoriza los capitales de todos los empresarios) y otro m&#225;s concreto que describe una relaci&#242;n de competencia (mediante la concurrencia los empresarios se distribuyen la apropiaci&#242;n de esta plusval&#236;a). En el primer caso, el valor de cambio de la mercanc&#237;a representa el tiempo de trabajo socialmente necesario para recrear las condiciones materiales de la producci&#242;n y asegurar la continuidad de la explotaci&#242;n y en esta instancia de razonamiento los precios de mercado -determinados coyunturalmente por la oferta y la demanda- giran estructuralmente en torno al valor. Pero en el segundo caso, el valor de cambio (ahora denominado precio de producci&#242;n) expresa la magnitud de trabajo requerido para reproducir condiciones materiales de producci&#242;n de cada rama y remunerar a cada capitalista en proporci&#242;n a la magnitud de su capital adelantado y ya no en relaci&#242;n al trabajo incorporado en las mercanc&#237;as. En esta segunda instancia de an&#225;lisis los precios de mercado oscilan en torno a los precios de producci&#242;n y por lo tanto se rompe la proporcionalidad -infructuosamente buscada Ricardo- entre la magnitud del trabajo incorporado a las mercanc&#237;as y los precios.<br />
<br />
                  Este desv&#237;o entre los valores y los precios de producci&#242;n es una consecuencia de la homogenenizaci&#242;n de todo el proceso de valorizaci&#242;n en torno a una ganancia media, que unifica en un mismo nivel a sectores que operan con tasas de explotaci&#242;n, proporciones de mano de obra y maquinaria (composici&#242;n org&#224;nica del capital) y tiempos de maduraci&#242;n de la inversi&#242;n (velocidad de rotaci&#243;n del capital) muy distintos. Esta igualaci&#242;n se concreta mediante la movilidad del capital que acompa&#241;a la b&#250;squeda de los beneficios superiores, surgidos del aumento de la productividad en cada sector o del desarroll&#243; de nuevas ramas con nuevos mercados.<br />
<br />
                  La estructuraci&#242;n de la acumulaci&#242;n en torno a esta base com&#250;n de valorizaci&#242;n implica redistribuciones de plusval&#236;a y por lo tanto desv&#236;os ignorados por la econom&#236;a pol&#236;tica cl&#224;sica. A diferencia de sus precursores, Marx considera que  la ley del valor se desenvuelve por este camino indirecto de la redistribuci&#242;n de la plusval&#236;a y de la separaci&#242;n de cada precio individual de su valor. Lleg&#242; a esta explicaci&#242;n de la formaci&#242;n de los precios recurriendo a varias instancias de reflexi&#242;n y al uso de categor&#237;as muy abstractas (valor individual, valor social), intermedias (precios de producci&#242;n) y concretas (precios de mercado, precio de monopolio). Estas categor&#237;as son instrumentos anal&#237;ticos y no instancias emp&#237;ricamente observables, ya que en el proceso real e inmediato de la acumulaci&#242;n s&#243;lo existen los precios de mercado o los de monopolio. El uso de estas nociones contribuye a explicar que los precios dependen del valor, pero divergen al mismo tiempo de esa magnitud en el plano de cada mercanc&#237;a.<br />
<br />
                  Marx precis&#242; que al interior de cada sector, la ley del valor explica la formaci&#242;n de los precios a partir del establecimiento de una magntiud social dominante (y referencial de las magnitudes individuales), que se establece en torno a la productividad (alta, media o baja) de las empresas que predominan en la oferta de la rama. Este nivel de productividad premia y castiga respectivamente a las empresas que economizan o derrochan trabajo social. Pero adem&#224;s -como puntualizaron varios autores (Rosdolsky, Mandel, Carchedi, Giusani)- la productividad interact&#249;a con las necesidades sociales, que establecen un marco condicionante para dirimir si la oferta es dominada por empresas de menor o mayor productividad. Si las necesidades sociales de la rama est&#224;n aumentando (por ejemplo, calzado deportivo) habr&#225; lugar para ambas, mientras que en el caso inverso (por ejemplo, sombreros) tender&#224;n a subsistir s&#243;lo las m&#224;s eficientes.<br />
<br />
                  A escala de toda la econom&#236;a, la ley del valor explica el sentido de la redistribuci&#242;n de la plusval&#236;a que se dirije hacia los sectores de mayor composici&#242;n org&#225;nica, porque de esta manera se forja una ganancia media que asegura la remuneraci&#242;n a cada empresario en proporci&#242;n a su capital adelantado. Pero este proceso -concebido en torno a los precios de producci&#242;n- es una an&#224;lisis te&#242;rico y explicativo de la din&#224;mica observable en los precios de mercado, que oscilan seg&#249;n los movimientos de la oferta y la demanda. Cuando existen limitaciones a la movilidad del capital y aparecen los precios de monopolio cambian muchos aspectos de este proceso, pero no se altera el principio de formaci&#242;n de los precios en base al tiempo de trabajo.<br />
<br />
                   En t&#233;rminos generales la ley del valor explica, por lo tanto, cu&#225;nto tiempo de trabajo social necesario destina la sociedad capitalista a la producci&#242;n de cada bien, en cada &#233;poca y circunstancia del proceso de acumulaci&#242;n. Esta es la explicaci&#242;n integral que Marx propone de la formaci&#242;n de los precios a partir del valor.<br />
<br />
       <br />
<b><br />
      FUNCIONAMIENTO Y CRISIS DEL CAPITALISMO.</b><br />
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                  Al definir c&#243;mo se estructuran los precios, la teor&#237;a del valor explica tambi&#232;n el comportamiento de las principales variables econ&#242;micas y ofrece una concepci&#242;n general del funcionamiento y de las crisis peri&#243;dicas del capitalismo<br />
<br />
                  La teor&#237;a plant&#233;a que el tiempo de trabajo opera como un principio coordinador de la actividad econ&#242;mica, en un sistema estructurado en torno a la competencia mercantil y carente de un plan com&#250;n de organizaci&#242;n de la producci&#242;n y del consumo. Describe cual es el mecanismo que permite ordenar la reproducci&#242;n econ&#243;mica en sucesivos intervalos de acumulaci&#243;n y crisis, en el marco de la competencia empresaria por producir, invertir e innovar siguiendo las se&#241;ales del mercado. En ausencia de un sistema de planificaci&#242;n que oriente racionalmente la producci&#242;n de los bienes requeridos y deseados mayoritariamente por la poblaci&#242;n, la determinaci&#242;n de los precios por el tiempo de trabajo act&#250;a como un principio depurador de las empresas que derrochan trabajo social produciendo por debajo de la productividad de su sector y de las ramas que se divorcian de la demanda solvente.<br />
<br />
                  La teor&#237;a del valor explica en qu&#232; medida la carencia de un mecanismo de regulaci&#242;n anticipada de las principales variables econ&#242;micas crea las condiciones para la aparici&#242;n y la repetici&#242;n de los desequilibrios c&#237;clicos del capitalismo. La competencia por el beneficio impide una asignaci&#242;n ex ante de los recursos que equilibre las posibilidades de la producci&#242;n con el consumo deseado. Por esta raz&#242;n el trabajo es incorporado en las mercanc&#236;as a partir de un c&#225;lculo aproximativo de los costos y una expectativa de ganancias, que el mercado valida o invalida a posteriori, sancionando en cada caso si hubo desperdicio o ahorro del trabajo socialmente necesario.<br />
<br />
                   Este mecansimo &#168;pos-festum&#168; es la causa de las desproporciones que obstaculizan la acumulaci&#242;n y crea el marco en que se desencadenan las crisis del capitalismo. C&#243;mo reci&#232;n en la transacci&#243;n mercantil se efectiviza la conversi&#242;n del trabajo privado, concreto e individual en trabajo abstracto y socialmente necesario, no resulta posible evitar -mediante la planifiaci&#242;n- el peri&#242;dico desfasaje de la producci&#242;n con respecto al consumo.<br />
<br />
                  La teor&#237;a del valor analiza c&#243;mo funciona el capitalismo en su tendencia al desequilibrio. Estudia c&#243;mo es posible la continuidad de la reproducci&#243;n de un sistema que por su propia din&#225;mica mercantil tiende a la desporporcionalidad, a la sobreproducci&#243;n y a la declinaci&#242;n tendencia de la tasa de ganancia. Este significado de la teor&#237;a fue puesto de relieve por todos los autores (Rubin, Rosdolsky, Mandel,Weeks) que estudiaron c&#243;mo el tiempo de trabajo regula la distribuci&#242;n del trabajo social, orientando las inversiones, en el marco potencialmente ca&#243;tico del mercado.<br />
<br />
                  La teor&#237;a del valor es el fundamento de los distintos modelos que a partir de Marx se han utilizado para explicar la l&#242;gica de la reproducci&#242;n capitalista, considerando las proporciones y relaciones inter-sectoriales que deben cumplirse para que este proceso sea factible. Pero la teor&#236;a del valor es al mismo tiempo el pilar conceptual de todos los an&#224;lisis de la crisis. No es una interpretaci&#242;n adicional a la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, la desproporcionalidad o a los desajustes de la realizaci&#243;n, sino un princip&#236;o explicativo general de todos estos desequilibrios.<br />
<br />
                        Por la multiplicidad de problemas que aborda y la importancia de las respuestas que propone, la teor&#237;a del valor es el &#168;n&#250;cleo duro&#168; de la concepci&#242;n econ&#242;mica marxista. Su aporte es vital en la esfera cualitativa del trabajo abstracto y la explotaci&#242;n, en el plano cuantitativo de la formaci&#242;n de los precios y en terreno articulador de la l&#242;gica general del funcionamiento y de la crisis del capitalismo.<br />
<b><br />
       <br />
<br />
      LA OBJECI&#211;N SUBJETIVISTA.</b><br />
<br />
                        La corriente neocl&#224;sica austr&#237;aca (Bohm Bawerk), que a principio de siglo lider&#243; una reacci&#242;n ortodoxa contra la tradici&#242;n de la econom&#237;a pol&#236;tica y que en la actualidad  constituye un soporte te&#243;rico del neoliberalismo, contrapone la concepci&#242;n subjetiva de la utilidad a la teor&#237;a objetiva del valor. Afirma que el trabajo no es el &#250;nico &#168;factor&#168; de la econom&#236;a, que la explotaci&#242;n es una anomal&#236;a circunstancial bajo el capitalismo, que los precios expresan las preferencias de los consumidores y que el mercado armoniza estos deseos con la maximizaci&#242;n de las ganancias de los productores.   <br />
<br />
                        Pero este enfoque ignora que el trabajo no es un &#168;factor&#168; complementario del &#168;factor capital&#168;, sino que constituye el pilar de toda la producci&#242;n y es la fuente en que se nutre la existencia y reproducci&#242;n del propio capital. Ning&#250;n proceso econ&#242;mico puede desarrollarse prescindiendo del trabajo humano y por eso la &#168;productividad del trabajo&#168; es el principal indicador del desarrollo econ&#242;mico. El trabajo es una cualidad com&#249;n a todas las mercanc&#236;as y su magnitud es determinante de los precios. Es cierto que existen bienes inmateriales o derivados de la naturaleza o resultantes de la actividad artesanal y art&#237;stica, cuyos precios no se establecen en funci&#242;n del tiempo de trabajo. Pero incluso estas excepciones est&#224;n sometidas a la l&#242;gica general del valor, cuanto m&#224;s se integran a las condiciones de producci&#242;n capitalistas.<br />
<br />
                        Tambi&#233;n es cierto que el trabajo no es homog&#233;neo y que la hora de actividad de un operario calificado y de un obrero descalificado repercuten de manera muy diferente en la valorizaci&#242;n de las mercanc&#236;as. Pero el mercado reduce objetivamente las distintas modalidades del trabajo concreto a un mismo tipo de trabajo abstracto. Y esta reducci&#242;n contempla los diferentes costos de formaci&#242;n y reproducci&#242;n de la fuerza de trabajo. En la valuaci&#242;n de las distintas mercanc&#236;as se refleja que la inversi&#242;n exigida para preparar un trabajador calificado es superior a la destinada al entrenamiento de un obrero. Por eso los salarios de las distintas profesiones var&#237;an en proporci&#243;n al grado de formaci&#242;n requerido para elaborar cada tipo de bien y para asegurar la reproducci&#242;n de la fuerza de trabajo comprometida en esa producci&#242;n.<br />
<br />
                  Los neocl&#224;sicos argumentan que la utilidad es el verdadero elemento com&#249;n a todas las mercanc&#236;as y por eso consideran que los precios reflejan directamente el grado de satisfacci&#242;n que el individuo alcanza con el uso de cada bien. Este es el fundamento de la teor&#237;a del consumidor y de las estimaciones cardinales de la utilidad a partir de las preferencias personales o de las mediciones ordinales comparativas de estos deseos.<br />
<br />
                        Pero si bien la utilidad es una propiedad indispensable de todas las mercanc&#237;as, para comprender su relevancia econ&#243;mica se requiere analizarla como una condici&#242;n objetiva de la producci&#243;n y del consumo y no como un par&#225;metro de la satisfacci&#242;n personal. La utilidad es una categor&#237;a social y no individual cuya importancia se pone a prueba, por ejemplo, en los departamentos de control de calidad de las empresas cuando se garantiza el cumplimiento de las normas t&#233;cnicas requeridas para la elaboraci&#242;n de cada producto. Este valor de uso es la condici&#242;n del valor de cualquier mercanc&#237;a y debe corresponder con el tipo y la magnitud de necesidades sociales solventes que prevalecen en cada etapa de la acumulaci&#242;n y el consumo.<br />
<br />
                        La utilidad no es una propiedad comparable a escala individual. Ni el placer, ni la satisfacci&#243;n, ni el bienestar que cada individuo recibe de un producto puede compararse con el efecto que genera otro bien en otra persona. La utilidad social influye en la fijaci&#242;n de los precios, a trav&#233;s de la configuraci&#242;n de un cuadro de necesidades sociales dependiente de la producci&#242;n y estructurado en torno de la distribuci&#242;n del ingreso entre las clases sociales. Esta incidencia no puede evaluarse mediante el registro mercantil de las preferencias individuales agregadas, como suponen los austr&#237;acos.<br />
<br />
                  Para los neocl&#224;sicos el mercado act&#250;a como un fiel registro de la utilidad porque suponen que en este &#225;mbito confluyen las necesidades de los consumidores con el beneficio de los productores. Pero esta im&#225;gen id&#237;lica omite la desconexi&#242;n existente entre los bienes que la mayor&#237;a desear&#236;a consumir si pudiera elegir libremente sus prioridades y lo que es producido habitualmente con el par&#224;metro del lucro. El mercado es incapaz de registrar la utilidad social colectiva e indicar cuales son las necesidades sociales no satisfechas que privilegia la poblaci&#242;n.<br />
<br />
                  Esta desconexi&#242;n es parcialmente reconocida por todos los autores no ortodoxos que promueven la intervenci&#242;n del estado en sectores, pa&#237;ses, productos o actividades en los cuales el mercado &#168;no llega&#168;, &#168;no puede&#168;o &#168;no tiene incentivos para actuar&#168;. El alcance de esta limitaci&#242;n es muy debatido, pero su origen en la contradicci&#242;n del valor de uso con el valor, es decir en el conflicto entre las necesidades sociales y la rentabilidad, es generalmente ignorado.<br />
<br />
                  Los autores neocl&#225;sicos siempre buscaron formas de medir las utilidades de los consumidores para corroborar sus teor&#237;as. Pero estos intentos no han llegaron nunca a buen puerto. No hubo forma de establecer c&#225;lculos ordinales y cardinales aceptables de las preferencias, porque no se pudo encontrar un bar&#243;metro de la satisfaccci&#242;n individual. Cu&#225;ndo, adem&#225;s, tomaron en cuenta las conductas variadas, inciertas y carentes de informaci&#242;n suficiente o las psicolog&#236;as complejas, la estimaci&#242;n de los precios a partir de las preferencias se torn&#243; a&#249;n m&#224;s inviable. Estas dificultades tampoco fueron superadas con la introducci&#242;n del arsenal formalizador de curvas de indiferencia, rectas de presupuesto y tasas marginales de sustituci&#243;n. Asi comenz&#242; el abandono de la utilidad y al giro contempor&#225;neo hacia las &#168;preferencias reveladas&#168;, que simplemente constatan los comportamientos de los consumidores. El pensamiento neocl&#225;sico tiende en la actualidad a omitir por completo cualquier referencia al valor.<br />
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       <br />
<b><br />
      LA CRITICA PR&#193;GMATICA BASADA EN EL EQUILIBRIO.</b><br />
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                  La corriente walrasiana, que se constituy&#242; en la vertiente neocl&#224;sica dominante en las &#250;ltimas d&#232;cadas enfatizando lass tendencias espont&#224;neamente arm&#242;nicas de la econom&#236;a capitalista, critica duramente a la teor&#237;a objetiva del valor. Pero en este cuestionamiento recurre s&#243;lo parcialmente al fundamento subjetivista de la utilidad. Su principal argumento es el car&#225;cter inservible del valor para cualquier razonamiento en t&#233;rminos de equilibrio. Planteando que el mercado brinda el mecanismo de ajuste natural de la econom&#236;a, considera que el agente racional elige c&#243;mo trabajar y qu&#233; consumir en base a los precios que equilibran a la oferta con la demanda. Este enfoque no s&#243;lo ignora la explotaci&#242;n y la crisis, sino que tampoco indaga c&#243;mo se forjan las preferencias individuales. Impulsa un giro pragm&#225;tico hacia la descripci&#242;n de c&#243;mo oscilan los precios, despreocup&#225;ndose del porqu&#233; de esta variaci&#242;n.<br />
<br />
                  Suponi&#233;ndo que los consumidores demandan de acuerdo a su funciones de utilidad, que las empresas ofertan siguiendo sus funciones de producci&#242;n, que los &#168;factores&#168; son retribuidos seg&#249;n su productividad marginal y que un subastador imaginario asegura el ajuste optimizador, los walrasianos enfatizan el c&#225;lculo y no la explicaci&#242;n de los precios. Atentos a la consistencia formal del an&#225;lisis y al registro de lo ocurrido con la &#249;ltima unidad producida o consumida, proclaman la &#168;inutilidad del valor&#168;. El c&#225;lculo de la la tasa interna de retorno (TIR) como un indicador de la remuneraci&#242;n de la inversi&#242;n, estimable en cualquier marco institucional (Solow) es un ejemplo de este pragmatismo. La deducci&#242;n t&#233;cnica del salario y la tasa de inter&#232;s del equilibrio del mercado, con total independencia de la distribuci&#242;n del ingreso (Samuelson) es otra versi&#242;n de este enfoque.<br />
<br />
                  Pero al mismo tiempo que critican las &#168;complicaciones abstractas&#168; del valor, los walrasianos recurren parad&#243;jicamente al modelo imaginario de la competencia perfecta, la informaci&#242;n transparente, la movilidad plena y la certidumbre total para justificar su concepci&#242;n. La caracterizaci&#242;n que presentan de los precios no son inocentes retratos de los vaivenes del mercado. Construyen las curvas de demanda ignorando la distribuci&#242;n del ingreso e imaginando comportamientos de &#168;consumidores soberanos&#168;, c&#243;mo si las necesidades sociales no pre-existieran, ni condicionaran las preferencias de cada individuo. Elaboran las curvas de oferta suponiendo las conductas del empresarios, en lugar de tener en cuenta lo que efectivamente ocurre en la estructura productiva. Adem&#225;s, la oferta ocupa un papel subordinado, porque en el pensamiento neocl&#225;sico la &#168;teor&#237;a del productor&#168; deriva anal&#237;ticamente de la &#168;teor&#237;a del consumidor&#168;.<br />
<br />
                  Bajo la superficie de una monta&#241;a de ecuaciones, los walrasianos se limitan a postular que los precios son resultantes de la escasez y de la sabia reacci&#242;n de la oferta frente a la demanda. Explican cada precio espec&#236;fico a partir de otro precio, lo que irremediablemente conduce a un razonamiento circular, como destacaron en los a&#241;os 70 los economistas de Cambridge al demostrar que en el modelo neocl&#224;sico la tasa de inter&#233;s es al mismo tiempo la condici&#242;n y el resultado de la productividad marginal del capital. La &#250;nica salida de este pantano es reconocer que los precios son expresiones monetarias del valor y que la cuantificaci&#242;n de esta categor&#236;a solo es posible a trav&#232;s del tiempo de trabajo socialmente necesario para producir las mercanc&#236;as.<br />
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                  En la linea de pensamiento ortodoxa que nace con Say, se afirma con Walras y se refuerza luego con la introducci&#242;n de la est&#225;tica comparada y la relectura de Keynes en la clave de la IS-LM, cada precio debe estudiarse a partir de otro con el auxilio del procedimiento est&#224;tico. Pero con este m&#233;todo el tiempo es eliminado del an&#225;lisis y el estudio de los cambios en ciertas variables se realiza suponiendo -&#168;ceteris paribus&#168;- la inmovilidad de las restantes.<br />
<br />
                   Esta simplificaci&#242;n simultaneista impide investigar la realidad cambiante y contradictoria del proceso de formaci&#242;n de los precios. En una econom&#236;a de mercado dominada por la incertidumbre, la asignaci&#242;n ex post de los recursos, la imprevisibilidad de los resultados de la inversi&#242;n y la competencia descontrolada, razonar desconociendo la temporalidad de los precios equivale a ignorar la l&#242;gica del capital.<br />
<br />
                  En la variante austr&#237;aca y en el enfoque del equilibrio, el plant&#233;o neocl&#224;sico impugna la teor&#237;a objetiva del valor porque esta concepci&#242;n desmistifica los pilares de la ortodoxia. Este desenmascaramiento se realiza demostrando la centralidad de la explotaci&#242;n, la gravitaci&#242;n del trabajo abstracto, la dependencia de los precios del valor y la permanencia de los desequilibrios del mercado.<br />
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       <br />
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      CUESTIONAMIENTOS HETERODOXOS.</b><br />
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                  La heterodoxia, que con excepci&#242;n del marxismo reune a todas las escuelas actualmente cr&#237;ticas de los neocl&#224;sicos, cuestiona la teor&#237;a objetiva del valor argumentando que esta concepci&#242;n no toma en cuenta la alta determinaci&#242;n extra-econ&#242;mica que tienen los precios en el capitalismo contempor&#224;neo. Plant&#232;a, adem&#224;s, que la categor&#236;a de valor tampoco contribuye al an&#225;lisis de la explotaci&#242;n, porque atribuye este hecho a desigualdades sociales originadas en la distribuci&#242;n del ingreso o en el poder pol&#236;tico de los grupos dominantes en la sociedad.<br />
<br />
                  La heterodoxia estima que el funcionamiento de los sistemas econ&#242;micos depende de su configuraci&#242;n institucional. Por eso considera que el valor es una &#168;noci&#242;n metaf&#237;sica&#168; (Joan Robinson) o prescindible para explicar la din&#224;mica de los &#168;reg&#237;menes de acumulaci&#242;n&#168; (Boyer). Algunos autores avalan las objeciones neocl&#224;sicas, se&#241;alando que el &#168;valor-trabajo omite el papel de la utilidad&#168; (Schumpeter) o &#168;ignora al consumidor&#168; (Bunge). En los cuestionamientos m&#225;s recientes se a&#241;ade que el valor es un concepto &#168;naturalista&#168; (Milberg) o &#168;esencialista&#168; (Amariglio), porque implica suponer que alguna sustancia misteriosa subyace en el proceso econ&#242;mico. Todas estas cr&#237;ticas convergen en una misma conclusi&#242;n pragm&#225;tica :  &#191; para qu&#233; utilizar la noci&#242;n de valor si ning&#250;n empresario la considera para calcular sus inversiones, costos o beneficios ?<br />
<br />
                  Sin embargo, los capitalistas tampoco recurren a los conceptos de &#168;modo de regulaci&#243;n&#168; o &#168;reproducci&#242;n sist&#233;mica&#168; para evaluar si les conviene o no invertir en tal sector, simplemente porque no suelen elaborar teor&#237;as a partir de su propia actividad. Qui&#233;nes deben formular las preguntas que los empresarios no se plantean ni pueden responder, son los economistas. Descartar el valor argumentando que en la actividad econ&#242;mica se opera directamente con precios es lo mismo que impugnar el estudio de la utilidad marginal, la preferencia por la liquidez o las normas de consumo, afirmando que en las transacciones corrientes no se utilizan estas nociones. Cualquier teor&#237;a recurre a conceptos abstractos para explicar los acontecimientos concretos y la teor&#237;a del valor no es la excepci&#242;n.<br />
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                  El m&#232;rito de esta concepci&#242;n es explicar cuales son los procesos que inciden subterr&#224;neamente en la persistencia de la explotaci&#242;n, en la formaci&#242;n de los precios y en la din&#224;mica general del capitalismo. Estos fen&#242;menos son desconocidos por los heterodoxos, que interpretan los precios a partir de acciones pol&#237;ticas, decisiones t&#233;cnicas o propuestas ret&#243;ricas, como si estos hechos fueran independientes de los acontecimientos econ&#242;micos objetivos. Al subrayar, adem&#224;s, la gravitaci&#242;n de los condicionamientos insititucionales olvidan que estas normas forman parte de la l&#242;gica del capitalismo y que no transforman, reglamentan o modifican los precios en un vac&#237;o econ&#242;mico. La manipulaci&#242;n extra-econ&#242;mica solo es efectiva en el largo plazo si confluye con los patrones generales de la acumulaci&#243;n.<br />
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                  El concepto de valor es vital para entender las relaciones entre la explotaci&#242;n, los precios y el funcionamiento del capitalismo, porque no alude -como malinterpretan los heterodoxos- a alg&#249;n tipo de sustancia f&#237;sica o qu&#236;mica. Indica, en cambio, que el tiempo de trabajo socialmente necesario es el principio clave para entender todo el entramado de relaciones sociales que determina la din&#224;mica del mercado. El valor es el &#249;nico enlace cuantitativo entre productos que satisfacen necesidades distintas y act&#250;a como el &#250;nico cohesionador cualitativo del funcionamiento de una econom&#236;a mercantil.<br />
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                  La heterodoxia recurre a la teor&#237;a del monopolio para impugnar la interpretaci&#242;n marxista de los precios, afirmando que las abundantes evidencias de cartelizaci&#242;n industrial o de regulaci&#242;n estatal de las cotizaciones estrat&#233;gicos (salarios, tipos de cambios, insumos claves) demuestra que los precios no dependen del valor, sino de la acci&#242;n intervencionista de las grandes empresas. Pero esta fijaci&#242;n concertada de los precios es s&#243;lo parcial y no elimina la compulsi&#242;n competitiva. Si esta concurrencia hubiera desaparecido la asignaci&#242;n de los recursos ya no ser&#237;a ca&#243;tica y el comportamiento de las variables macroecon&#242;micas ser&#237;a previsible y enmendable por la misma v&#236;a regulatoria.<br />
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                  Muchas interpretaciones del &#168;fin de las crisis y del ciclo&#168;, basadas&#168; en estas caracterizaciones heterodoxas de un &#168;capitalismo organizado&#168; fueron desmentidas por los desajustes econ&#242;micos imprevistos de las &#249;ltimas d&#232;cadas. La concertaci&#242;n monop&#243;lica no puede alterar en el largo plazo el fundamento competitivo de una econom&#236;a mercantil, que funciona creando beneficios y p&#233;rdidas a partir de los cambios en los precios. Ninguna modalidad de la concurrencia puede anular este principio del mercado. Mientras el sistema sea capitalista las regulaciones no podr&#225;n pre-establecer la marcha de los precios, ni pre-determinar su influencia sobre la inversi&#242;n, el ahorro, la ganancia o la acumulaci&#242;n.<br />
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                  Es igualmente cierto que con el aumento de la escala de las corporaciones, todos los mercados se han fragmentado y jerarquizado. La batalla que libran entre s&#237; las grandes compa&#241;&#237;as es totalmente distinta a la que individualmente desarrollan contra empresas de peque&#241;a o mediana envergardura. Nuevas formas de &#168;alianzas competitivas&#168; que mixturan la asociaci&#242;n con la rivalidad se est&#225;n generalizando en la actualidad, recreando distintos tipos de rentas artificiales, basadas en obst&#225;culos a la movilidad del capital. Pero ni estas barreras, ni las plusganancias que las acompa&#241;an son permanentes. Est&#225;n sometidas a la erosi&#242;n que generan los aumentos de productividad en otras empresas del sector.<br />
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                   La acci&#242;n de la ley del valor se modifica cuando aparecen limitaciones a la movilidad del capital, pero sin alterar el principio de formaci&#242;n de los precios en base al tiempo de trabajo. Y la vigencia de este principio se expande a medida que el capital penetra en sectores (agr&#237;colas, mineros, artesanales) tradicionalmente excluidos de esta influencia. Cu&#225;nto mayor es la concertaci&#242;n entre grandes empresas, mayor es la intensidad de la concurrencia por la obtenci&#242;n de tasas de ganancias diferenciadas.<br />
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      <b>LAS OBJECIONES DE LA ESCUELA DEL EXCEDENTE.</b><br />
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                  La corriente heterodoxa del excedente (tambi&#232;n conocida como neoricardiana), que en los a&#241;os 60 y 70 alcanz&#242; gran predicamento al revalorizar la tradici&#242;n de la econom&#236;a pol&#237;tica,  profundiz&#242; la cr&#237;tica a la teor&#237;a marxista del valor planteando que este concepto es &#168;redundante e innecesario&#168;. Se&#241;alaron que para explicar y calcular los precios no se requiere ning&#249;n conocimiento adicional a las variables distributivas y a las condiciones t&#233;cnicas (Steedman, Garegnani, Napoleoni, Hodgson). Se inspiraron en el modelo que Sraffa elabor&#242; para refutar al marginalismo rehabilitando la teor&#237;a ricardiana del valor-trabajo y buscando demostrar que los &#168;precios de los factores&#168; no pueden deducirse directamente del mercado, sino que se requiere considerar los datos sociales o institucionales que definen al salario o la ganancia. Este enfoque propin&#242; un golpe demoledor a todas las categor&#237;as neocl&#225;sicas (empezando por la &#168;funci&#242;n de producci&#242;n&#168;), pero tambi&#233;n plant&#233;o impl&#237;citamente una seria objeci&#242;n a la teor&#237;a marxista, porque si los precios se derivan de las condiciones t&#233;cnicas y distributivas: &#191;Para qu&#233; se necesita una teor&#237;a del valor ?<br />
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                  Los neoricardianos retomaron, adem&#224;s, otros dos viejos cuestionamientos a Marx. El primero destaca que el concepto de valor desarollado te&#243;ricamente en el tomo1 de &#168;El Capital&#168; fue abandonado en el tomo 3, cuando se recurre a los precios para estudiar concretamente al capitalismo. La segunda cr&#237;tica es el &#168;problema de la transformaci&#242;n&#168; y se&#241;ala la inconsistencia de los ejemplos num&#232;ricos que Marx utiliz&#243; para describir el pasaje de los valores a los precios. Puntualizan que en estos cuadros se violan las dos condiciones establecidas para que la transformaci&#242;n fuera factible (la cantidad de capital constante debe equipararse a lo producido por el sector de bienes de producci&#243;n y el total de los salarios debe igualarse a la producci&#242;n de bienes de consumo). Para los neoricardianos se puede prescindir, por lo tanto, del valor no solo para interpretar los precios, sino tambi&#233;n para explicar la explotaci&#242;n (que derivan del control capitalista de los resortes distributivos), para analizar el excedente (que identifican con el plusproducto f&#237;sico que se apropian los empresarios) o para comprender el funcionamiento del capitalismo (que asimilan a la reproducci&#242;n t&#233;cnico-econ&#242;mica del sistema).<br />
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                  Pero al eliminar el valor, los te&#242;ricos del excedente anulan el concepto que unifica toda la l&#242;gica general del capitalismo. S&#243;lo esta noci&#242;n permite demostrar que la t&#233;cnica, el salario o la ganancia no son variables desconectadas entre s&#237;, sino componentes integrados de un mismo proceso de valorizaci&#242;n del capital. Expulsando el valor necesariamente se debe recurrir a los supuestos aprior&#237;sticos tan objetados a los neocl&#225;sicos. Aunque en este caso no es la tasa de inter&#232;s lo que se define ex&#243;genamente, sino el salario y los requisitos materiales de la reproducci&#242;n, la explicaci&#242;n de los precios se diluye al convertir a las variables distributivas en el eje de la interpretaci&#242;n. Estas magnitudes se transforman en explicativas de los otros precios, sin ninguna justificaci&#242;n de c&#242;mo ellas mismas se determinan en el proceso econ&#243;mico. Utilizando, en cambio, al valor se puede definir objetivamente al salario por el valor de la fuerza de trabajo y a las condiciones t&#232;cnicas por el tiempo socialmente necesario para fabricar y reemplazar los bienes de producci&#242;n.<br />
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                  Al prescindir del valor los neoricardianos reinterpretan la necesidad de la explotaci&#242;n bajo el capitalismo como una posibilidad dependiente de circunstancias pol&#236;tico-institucionales. Pero con el mismo razonamiento se podr&#236;a tambi&#232;n caracterizar que el beneficio es una posibilidad, lo que contradice su evidente insustituibilidad en el actual sistema econ&#242;nico-social. En el esquema del excedente nunca se aclara cual es el origen de la ganancia, porque rechazando el valor desaparece el &#249;nico nexo que conecta la acumulaci&#242;n de beneficios con la apropiaci&#242;n empresaria de un valor adicional al requerido por los asalariados para la reproducci&#242;n de su fuerza de trabajo.<br />
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                  La escuela del excedente ignora la dimensi&#242;n cualitativa y el significado social del valor, pero a veces reformula el concepto en su acepci&#242;n naturalista como unidades de gasto fisiol&#242;gico de trabajo (Reati). Utilizando este mismo enfoque concibe al excedente como un sobrante de valores de uso. Pero al reducir el proceso social de la valorizaci&#242;n del capital a una acumulaci&#242;n material de bienes se potencia una visi&#242;n fetichista de todo el proceso econ&#242;mico. Los neoricardianos suponen que las &#168;mercanc&#237;as se intercambian por mercanc&#236;as&#168;, sit&#250;an en las condiciones t&#233;cnicas el secreto de la reproducci&#242;n, equiparan la plusval&#237;a a cualquier modalidad de sobre-trabajo e identifican la circulaci&#242;n con la acci&#242;n de un numerario. Toda la red de relaciones coercitivas entre capitalistas y trabajadores (y compulsivas entre los propios empresarios) es presentada como conexiones t&#233;cnicas de la reproducci&#242;n.<br />
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                  A esta distorsi&#242;n cualitativa se a&#241;aden numerosas dificultades cuantitativas para aplicar esta visi&#242;n fisicalista del valor al c&#225;lculo de los precios, al an&#224;lisis del dinero o al c&#243;mputo de la ganancia. En el primer caso, la estimaci&#242;n directa de los precios en unidades f&#237;sicas de trabajo incorporado recrea todos problemas que ya enfrent&#242; Ricardo en esta medici&#243;n, cuando al ignorar la redistribuci&#242;n de plusval&#236;a no pudo resolver la discrepancia existente entre los precios y la magnitud del trabajo incorporado a cada mercanc&#236;a. En el plano monetario los neoricardianos utilizan modelos de trueque reemplazando la moneda por numerarios y omitiendo que el dinero es un verificador objetivo del trabajo social que no puede pre-establecerse, ni introducirse artificialmente. En la estimaci&#242;n de la ganancia parten de una identificaci&#243;n con el excedente material y esta asimilaci&#242;n les impide evaluar la tendencia de la tasa de ganancia, porque esta investigaci&#242;n requiere distinguir la composici&#242;n t&#233;cnica de la composici&#242;n org&#225;nica del capital y desarrollar los c&#225;lculos con las categor&#237;as correspondientes al proceso de valorizaci&#242;n.<br />
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                  Toda la incomprensi&#242;n neoricardiana del valor se resume en su rechazo a la distinci&#242;n metodol&#242;gica que estableci&#242; Marx para estudiar primero al capitalismo en t&#232;rminos abstractos (subrayando la explotaci&#242;n y suponiendo que los precios equivalen al valor) y luego en el plano concreto (destacando la competencia por la distribuci&#242;n de la plusal&#237;a y la diferencia entre precios y valores). Esta separaci&#242;n no es un &#168;enredo filos&#242;fico&#168;, sino una forma de remarcar que el eje del sistema es la extracc&#237;on de plusval&#236;a por todo el bloque de capitalistas  y no su redistribuci&#242;n entre los empresarios. Por eso el tomo l de &#168;El Capital&#168; se anticipa y difiere del tomo 3.<br />
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                  La validez de la teor&#237;a objetiva del valor no depende de la exactitud del procedimiento anal&#236;tico que Marx utiliza para &#168;transformar&#168; los valores en precios. Centrar la impugnaci&#242;n al valor en este punto carece de sentido, porque la veracidad de esta concepci&#242;n no puede dilucidarse a trav&#232;s de este c&#225;lculo. C&#243;mo en la realidad emp&#237;rica solo existen los precios, lo que est&#224; en debate en la &#168;transformaci&#242;n&#168; es cual es el mecanismo m&#224;s apto para ilustrar cuantitativamente la dependencia de los precios del valor.Y esta discusi&#242;n no puede reducirse a un procedimiento algebr&#224;ico, sino que exige una evaluaci&#242;n de la totalidad de la teor&#237;a del valor c&#242;mo explicaci&#242;n de la explotaci&#242;n, los precios y el funcionamiento y crisis del capitalismo.<br />
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     <b> ACIERTOS MARXISTAS.</b><br />
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                  Al colocar a la teor&#237;a objetiva del valor en el centro de la reflexi&#242;n econ&#242;mica, la concepci&#242;n marxista contribuye, en primer t&#232;rmino, a superar una de las grandes paradojas que rodea al estudio contempor&#225;neo del valor: cu&#225;nto mayor es la percepci&#243;n de su importancia, menor es la atenci&#243;n que se le presta a su an&#225;lisis te&#243;rico. Por eso es muy com&#249;n la distorsi&#242;n del significado del t&#233;rmino. Cu&#225;ndo se habla corrientemente del &#168;valor competitivo de las empresas&#168;, del &#168;valor agregado&#168; de los pa&#237;ses o del &#168;valor estrat&#233;gico del conocimiento&#168;, nunca queda claro que definen exactamente estos conceptos. Y mucho m&#224;s oscuras son las expresiones: el &#168;valor de la producci&#242;n subi&#242;&#168; o el &#168;valor nominal y real de los activos no coincide&#168;. Frente a estas imprecisiones, la caracterizaci&#242;n marxista del valor aporta una interpretaci&#242;n muy precisa del concepto.<br />
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                  . El enfoque marxista destaca, adem&#225;s, que todas las restantes corrientes del pensamiento econ&#242;mico se fundamentan en alguna otra teor&#237;a del valor y que los autores que pretenden descartar esta noci&#242;n, simplemente ignoran a cual de estos enfoques adscribe su an&#225;lisis. Se puede declarar que la noci&#242;n de valor es &#168;in&#250;til&#168;, pero no se puede prescindir de su uso en cualquier intento de explicaci&#243;n de la l&#243;gica del capitalismo.<br />
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                  Ni el giro formalista hacia la sofisticaci&#243;n matem&#225;tica, ni la tendencia pragm&#225;tica a abandonar las cuestiones sustanciales de la econom&#236;a han eliminado la gravitaci&#243;n del valor. Cualquier reflexi&#243;n relevante sobre el proceso econ&#243;mico replant&#233;a la tradicional oposici&#242;n entre la teor&#237;a subjetiva de la utilidad y la concepci&#243;n objetiva del trabajo. Ning&#250;n investigador de la econom&#236;a puede sustraerse de esta divisoria.<br />
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                  La visi&#242;n marxista destaca, en segundo lugar, que el estudio del valor es la llave maestra para comprender porqu&#232; el capitalismo se basa en la explotaci&#242;n. El capital se valoriza con la extracci&#242;n de plusval&#236;a porque la fuerza de trabajo es remunerada por debajo del valor creado por los asalariados. Esta caracterizaci&#242;n refuta no s&#243;lo la negaci&#242;n ortodoxa de la explotaci&#242;n ( &#168;el salario corresponde a la productividad&#168;, &#168;el mercado remunera adecuadamente al factor trabajo&#168;), sino tambi&#232;n la evaluaci&#242;n heterodoxa de este fen&#243;meno como un acontecimiento apenas potencial y surgido de las desigualdades distributivas.<br />
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                  La teor&#237;a marxista puntualiza, en tercer lugar, que el valor es la clave para comprender c&#243;mo se forman los precios en el capitalismo en funci&#242;n del par&#224;metro objetivo del tiempo socialmente necesario para la producci&#242;n de las mercanc&#236;as. Esta caracterizaci&#242;n coloca el estudio del problema en la esfera productiva, contra la pretensi&#242;n neocl&#224;sica de analizarlo como un hecho puramente mercantil. Subraya la centralidad del trabajo abstracto en esta indagaci&#242;n, en oposici&#242;n a la preeminencia que la ortodoxia le asigna al consumidor y a sus preferencias. Destaca el car&#224;cter objetivo de este proceso frente a la interpretaci&#242;n heterodoxa de los precios a partir de las instituciones, las regulaciones o las variables distributivas.<br />
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                 La concepci&#242;n marxista destaca, en cuatro lugar, que el valor es el pilar de una teor&#237;a del funcionamiento del capitalismo, cuya reproduci&#242;n es peri&#242;dicamente desestabilizada por crisis, que en &#250;ltima instancia se originan en la competencia por el beneficio y en la ausencia de mecanismos de asignaci&#242;n planificada de los recursos. Esta caracterizaci&#242;n desmiente las superstici&#243;n que los neocl&#225;sicos han difundido en torno de la acci&#242;n arm&#242;nica de la &#168;mano invisible&#168; del mercado y cuestiona tambi&#232;n las alternativas heterodoxas a este mito, basada en atribuirle al estado o a las instituciones un rol de &#168;mano visible&#168;, de &#168;mano evolutiva&#168; o de &#168;reproducci&#242;n sist&#232;mica&#168; del capitalismo.<br />
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                  Finalmente, en quinto lugar, cabe se&#241;alar que varios autores marxistas han comenzado a utilizar la teor&#237;a del valor como instrumento emp&#237;rico de evaluaci&#242;n de las tendencias del capitalismo contempr&#225;neo. Para ello han definido el concepto &#168;valor del dinero&#168; (Foley) como una relaci&#242;n entre el producto neto de cada econom&#236;a y el total de las horas trabajadas (por ejemplo, un dolar es igual a cuatro minutos de trabajo en cierto per&#237;odo de la econom&#236;a norteamericana), a fin de realizar diversas estimaciones. En otros casos (Ramos) recurren a la relaci&#242;n inversa -denominada expresi&#243;n monetaria del valor (MELT)- que indica cu&#225;nto dinero representa cierta hora de trabajo (por ejemplo, una hora igual a 15 dolares).<br />
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                  Con estos conceptos se han realizado mediciones de la evoluci&#243;n de la tasa de ganancia en el largo plazo y comprobando su relaci&#242;n inversa con el aumento de la composici&#242;n org&#225;nica del capital. Esta evaluaci&#242;n permite a su vez corroborar la existencia de dos tipos de crisis (peri&#243;dicas y generales), derivadas de las contradicciones internas del proceso de valorizaci&#242;n (Freeman). Con las mismas herramientas se ha elaborado -en otros estudios- una &#168;labour aproppiation ratio&#168; para medir comparativamente la evoluci&#242;n del poder de compra de cada hora de trabajo en distintas regiones del mundo. Este c&#225;lculo confirma el impresionante aumento de la polarizaci&#242;n de ingresos registrado en las &#250;ltimas d&#232;cadas entre los pa&#236;ses desarrollados y los perif&#233;ricos. El ensanchamiento de esta brecha en t&#233;rminos de la capacidad adquisitiva de las horas de trabajo constituye una evidencia del intercambio desigual y del imperialismo contempor&#224;neos, en base a la teor&#237;a objetiva del valor (Freeman).<br />
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       <br />
<b><br />
      DEBATES MARXISTAS.</b><br />
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                  Existen por lo menos tres temas de la teor&#237;a objetiva del valor de intenso debate actual entre los marxistas: la resoluci&#242;n l&#242;gica del problema de la transformaci&#242;n, la comprobaci&#242;n emp&#237;rica de la correlaci&#243;n entre los valores y los precios y el significado pol&#237;tico del valor.<br />
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                  Inicialmente algunos marxistas (Sweezy) aceptaron la b&#250;squeda de una soluci&#242;n matem&#225;tica de la transformaci&#242;n en base al diagn&#242;stico de te&#242;ricos ricardianos (especialmente Bortkiewicz) que atribu&#236;an la falta de correspondencia de los cuadros de Marx a un error de c&#225;lculo, originado en la computaci&#242;n de los insumos en valor y de los productos en precios. Esta caracterizaci&#242;n condujo a varios intentos algebr&#225;icos de correcci&#242;n del &#168;error &#168; basados en la introducci&#242;n de un &#168;coeficiente de transformaci&#242;n&#168; uniformador de los insumos y de los productos en t&#233;rminos de precios.  El artificio resolv&#236;a las inc&#243;gnitas del sistema respetando las igualdades exigidas para la reproducci&#242;n, pero distorsionaba toda la concepci&#242;n de Marx porque en lugar de ilustrar c&#243;mo los precios surgen del valor planteaba un modelo centrado en los precios, omitiendo su dependencia anal&#237;tica respecto de los valores. La profundizaci&#242;n de este camino con el auxilio de ecuaciones desagregadas,  formalizaciones matriciales y coeficientes t&#233;cnicos en unidades de trabajo directo e indirecto acent&#249;o la tendencia a prescindir por completo del valor.<br />
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                              Otros autores (Meek) retomaron, en cambio, la hip&#243;tesis hist&#242;rica que Engels dej&#243; planteada al afirmar que en el origen del capitalismo existi&#242; una coincidencia de los precios con los valores que se fue disolviendo con la formaci&#242;n de los precios de producci&#242;n. Esta convergencia de los valores y los precios en la &#168;producci&#243;n simple de mercanc&#237;as&#168; desapareci&#242; con la redistribuci&#243;n de la plusval&#237;a y el desarrollo de ganancias diferencidas de los sectores industriales. Pero otros autores (Moseley, Smith) consideran que la &#8220;producci&#243;n simple de mercanc&#237;as&#8221; es un artificio puramente l&#242;gico que jam&#224;s existi&#242; y que apunta s&#243;lo a a ilustrar la din&#224;mica de la acumulaci&#242;n,. Se&#241;alan que toda la secuencia de valores, precios de producci&#243;n y precios de mercado expuesta en &#8220;El Capital&#8221; sigue un &#243;rden exclusivamente l&#243;gico, tal como ocurre tambi&#233;n con el estudio de la reproducci&#243;n simple y ampliada. El problema de la transformaci&#242;n no parece resolverse en el plano hist&#242;rico. La ley del valor oper&#243; sin dominar nunca en las sociedades pre-capitalistas y dificilmente podr&#236;a haber actuado durante ese estad&#237;o como patr&#243;n de fijaci&#242;n de los precios.<br />
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                  Otro enfoque distinto plantean los partidarios de la corriente &#168;temporalista&#168;( Carchedi, Freeman, Kliman) que intentan una resoluci&#242;n l&#242;gica de la transformaci&#242;n, resaltando el impacto de las redistribuciones de plusval&#236;a en la formaci&#242;n de los precios. Se oponen a buscar &#168;coeficientes de transformaci&#242;n&#168; y consideran que los ejemplos num&#233;ricos de Marx no presentan a los insumos en valor y a los productos en precios, sino que ilustran dos momentos temporalmente distintos de la formaci&#242;n del precio en el proceso de la reproducci&#242;n. Se&#241;alan que en la transformaci&#242;n aparece la secuencia cronol&#243;gica de los precios finales variando en cada ciclo productivo, en funci&#242;n de precios de reposici&#242;n cambiantes. La transformaci&#242;n registra, por lo tanto, una adaptaci&#242;n de los precios a los valores sociales efectivamente realizados de las mercanc&#236;as a partir de sus valores potenciales. Se trata de una ejemplificaci&#242;n de c&#243;mo se adec&#250;an temporalmente los precios a  los cambios en la productividad y en las necesidades sociales.<br />
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                  Esta linea de pensamiento ha convergido parcialmente con autores &#168;antidualistas&#168; (inicialmente Wolff, Callari y Roberts, en la fusi&#242;n con lo temporalistas Freeman, Kliman, McGlone, Ramos) que plantean que los valores y los precios forman parte de un mismo sistema anal&#237;tico que no puede subdividirse, ni debe resolverse mediante artificios algebr&#224;icos, como creyeron los interpretes tradicionales de la transformaci&#242;n. Para indagar simult&#225;neamente las dimensiones abstractas y concretas de los procesos estudiados y evitar interpretaciones esencialistas (el valor como sustancia metaf&#237;sica) o empiristas (s&#243;lo importa la realidad observable de los precios) hay que considerar el problema en un s&#243;lo sistema. Este es el tratamiento que originalmente plante&#243; Marx en varios ejemplos num&#233;ricos expuestos directamente en precios transformados y que no incluyen las columnas intermedias de plusval&#237;a y valor introducidas posteriormete por los intepretes dualistas.<br />
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                   Otros autores (Foley, Lipietz, Dumenil) han propuesto una &#168;nueva soluci&#242;n&#168; del problema de la transformaci&#242;n incorporando conceptos operativos (por ejemplo, el &#168;valor del dinero&#168;) que toman en cuenta la forma concreta que asume el valor ya transformado en precios (1 dolar es igual a 4 minutos de trabajo), sin considerar c&#242;mo se desenvolvi&#243; esta conversi&#242;n. Este enfoque evade la resoluci&#242;n anal&#237;tica del problema, estimando que la redistribuci&#243;n de la plusval&#236;a en la formaci&#242;n de los precios no es una caracterizaci&#242;n que requiera ser probada.<br />
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                  Los partidarios de cada uno de estos enfoques debaten, adem&#224;s, c&#243;mo realizar el c&#243;mputo del valor creado en cada per&#236;odo. Para los partidarios de la &#168;nueva soluci&#242;n&#168; esta magnitud corresponde al producto neto y por eso se debe tomar en cuenta exclusivamente el capital variable (los cuatro minutos que, por ejemplo, igualan a un dolar involucran solamente al trabajo vivo). La corriente anti-dualista propone, en cambio, incluir en esta estimaci&#242;n a todo el capital constante, considerando junto al nuevo valor creado el valor transferido a lo largo del per&#237;odo. Por su parte el temporalismo plant&#233;a registrar no solo el capital variable y constante, sino tambi&#232;n todo el acervo de capital. Esta discusi&#242;n surge a partir de los distintos abordajes que se plant&#233;an frente al problema de la transformaci&#242;n.<br />
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                  Un segundo campo de debate es la corroboraci&#242;n emp&#237;rica de la teor&#237;a del valor y la consiguiente dependencia de los precios del tiempo socialmente necesario para la producci&#242;n de mercanc&#236;as. Algunos autores (Reuten) se oponen a intentar esta demostraci&#242;n argumentando que al proceder a este c&#225;lculo se identifica al valor con una sustancia f&#236;sica observable, olvidando que expresa exclusivamente una relaci&#242;n social de explotaci&#242;n entre capitalistas y asalariados. Pero esta objeci&#242;n no aclara cual es la incompatibilidad entre reconocer esta dimensi&#242;n cualitativa del trabajo abstracto y buscar instrumentos para medir el tiempo de trabajo. La teor&#237;a marxista del valor incluye una ley interpretativa de los precios, cuya corroboraci&#242;n exige recurrir al c&#225;lculo porque si se renuncia a la conmensurabilidad del valor, el concepto queda situado en el universo de las entidades ideales. No hay que olvidar que la teor&#237;a tuvo su origen cl&#225;sico en la finalidad pr&#224;ctica de utilizar al trabajo como instrumento de estimaci&#243;n de las cotizaciones de los terrenos y de registro de las ganancias y las p&#232;rdidas en t&#232;rminos reales. Apunt&#243; a encontrar una forma de contabilizaci&#242;n del trabajo social, que facilitara la organizaci&#242;n de la producci&#242;n.<br />
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                  Algunos te&#243;ricos (Negri) plantean que el c&#225;lculo del valor se ha vuelto imposible en la actualidad, porque la producci&#242;n se ha &#168;desmaterializado&#168; y el crecimiento econ&#242;mico depende de los incrementos en las calificaciones y de la productividad, aportados por la subjetividad incuantificable de los trabajadores. Pero incluso sin abrir juicio sobre el alcance real de esta transformaci&#242;n virtualista del capitalismo contempor&#224;neo, no existe ning&#249;n obst&#225;culo para mensurar la nueva influencia laboral de la subjetividad evaluando los costos de formaci&#242;n y reproducci&#242;n de la fuerza de trabajo calificada.<br />
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                  La forma de corroborar emp&#237;ricamente la dependencia de los precios del valor ha sido desarrollada por varios autores (Shaik, Valle Baeza, Cockshott, Cotrell ) utilizando la matriz insumo-producto. Consideran que las cifras representativas del trabajo contenido en cada segmento industrial que aparece en el input de estas tablas puede identificarse con el valor creado en estos sectores y que las magnitudes que figuran en los ouputs equivalen a los correspondientes precios de producci&#242;n. Se han realizado numerosas estimaciones con matrices de diversos pa&#237;ses y se han obtenido altos coeficientes de regresi&#242;n. En otras estimaciones se han tomado elementos diferentes (electricidad, petr&#243;leo, acero) como base de c&#225;lculo, para demostrar que la baja correlaci&#242;n observada en estos casos confirma la concordancia emp&#237;rica de los precios con los valores en base al trabajo.<br />
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                  Estos intentos de hacer operativa la ley del valor constituyen un aporte reconocido por todos los marxistas, aunque est&#225; en debate si el criterio elegido es el adecuado, porque Marx a diferencia de Ricardo no consideraba que los precios constituyen aproximaciones directas del valor. Por eso introdujo categor&#237;as intermedias indagando la redistribuci&#242;n de la plusval&#236;a en funci&#242;n de la composici&#242;n org&#225;nica de los capitales intervinientes. La b&#250;squeda de proporcionalidad directa entre precios y valores utilizando coeficientes integrados verticalmente no contempla esta redistribuci&#242;n. Si los precios son expresiones del valor porque incluyen no solo el trabajo incorporado, sino tambi&#232;n el valor transferido a las mercanc&#236;as (como adici&#242;n o sustracci&#242;n), entonces m&#225;s que probar la correspondencia de los valores y los precios habr&#237;a que demostrar que su divergencia es coherente con las diferentes composiciones org&#225;nicas de los capitales involucrados en este ejercicio. En lugar de coincidencias se tendr&#236;a que analizar la l&#243;gica de esta desviaci&#242;n. Tambi&#232;n es controvertible si corresponde considerar al valor c&#243;mo un indicador registrable en la correlaci&#242;n de los insumos con los productos.<br />
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                  El tercer aspecto del debate es el significado pol&#236;tico del valor. Todos los marxistas coinciden en que este concepto no se refiere a &#168;valores&#168; morales, &#233;ticos o familiares, ni tampoco a un principio jur&#237;dico de equidad. Para los marxistas el valor representa un criterio de estudio de la l&#242;gica del capitalismo. Pero la relaci&#242;n entre este an&#225;lisis objetivo y la interpretaci&#242;n de la acci&#242;n subjetiva de las clases sociales es un tema de aguda discusi&#243;n.<br />
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                  Mientras que algunos autores (Mandel, Carchedi, Husson) caracterizan correctamente a la teor&#236;a del valor como un pilar de las leyes del capital que determina el marco de condiciones, posibilidades y l&#236;mites en que se desenvuelve la lucha de clases, otros analistas (De Angelis) interpretan que el valor es una &#168;noci&#242;n pol&#236;tica&#168;, cuyo sentido es conceptualizar la resistencia de los trabajadores frente a las imposiciones de la burgues&#237;a. Este enfoque r]]></content:encoded>
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		<title>El neoliberalismo como destrucci&#243;n creativa II</title>
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		<dc:creator>Corriente Roja (mailto:&#99;&#111;&#114;r&#105;&#101;nte&#114;&#111;&#106;&#97;&#64;n&#111;&#100;&#111;&#53;&#48;.o&#114;&#103;)</dc:creator>
		<dc:subject>Formaci&#243;n</dc:subject>
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		<content:encoded><![CDATA[El efecto de tales movimientos ha sido transferir el terreno de la organizaci&#243;n pol&#237;tica lejos de los partidos pol&#237;ticos y de las organizaciones sindicales tradicionales hacia una din&#225;mica pol&#237;tica menos enfocada de acci&#243;n social a trav&#233;s de todo el espectro de la sociedad civil. Pero lo que perdieron en enfoque lo ganaron en relevancia. Sacaron sus fuerzas del arraigo en los trabajos diarios de la vida y lucha de todos los d&#237;as, pero al hacerlo a menudo les fue dif&#237;cil salirse de lo local y de lo particular para comprender la macropol&#237;tica de lo que fue y es la acumulaci&#243;n neoliberal por desposeimiento. La variedad de tales luchas fue y es simplemente sorprendente. Es dif&#237;cil llegar a imaginar conexiones entre ellas. Fueron y son parte de una mezcla vol&#225;til de movimientos de protesta que recorrieron el mundo y ocuparon crecientemente los titulares durante y despu&#233;s de los a&#241;os ochenta. (20)<br />
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Esos movimientos y revueltas fueron a veces aplastados con una violencia feroz, en la mayor parte por poderes estatales que actuaban en nombre del orden y la estabilidad. En otros sitios produjeron violencia entre etnias y guerras civiles cuando la acumulaci&#243;n por desposeimiento condujo a intensas rivalidades sociales y pol&#237;ticas en un mundo dominado por t&#225;cticas de dividir para gobernar por parte de fuerzas capitalistas. Los Estados clientes apoyados militarmente o en algunos casos con fuerzas especiales entrenadas por las principales potencias (encabezadas por EE.UU., y G