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En este día 15, viernes, el legendario líder y vocalista de la nada menos legendaria banda Joy Division,  cumpliría 60 años de edad. Nacido en Manchester, Inglaterra, un centro industrial del noroeste del país, Curtis quedó fascinado con el punk-rock de los Sex Pistols a mediados de los años 70.

Junto a los amigos Bernard Summer, guitarrista, y Peter Hook, bajista, Curtis monta una banda para dar rienda suelta a la rebeldía juvenil catalizada por el movimiento punk de la época. La banda funcionó durante un tiempo con el nombre de Warsaw, pero como había otro grupo con ese nombre, tuvieron que cambiarlo por el conocido Joy Division en 1978.

El nombre (“división de la diversión”) hace referencia a los lugares en los campos de concentración donde el ejército nazi mantenía prisioneras para ser violadas. Esto generó cierta controversia, con acusaciones infundadas de apología al nazismo, algo siempre negado por la banda, que justificaba El nombre como forma de mantener viva la memoria de los honores de la Segunda Guerra Mundial en la que sus padres y abuelos habían luchado.

Desde el surgimiento de la banda en 1976 hasta el lanzamiento de su primer álbum, “Unknow Pleasures”, la banda evolucionó desde el punk hasta el movimiento que se conocería como post-punk. La música de protesta y denuncia gritada en el escenario, la actitud nihilista y visual agresiva, dió paso a letras intimistas, melancólicas, al vocal grave y soturno y una presencia en el  escenario más sobria. Sobriedad, en el caso de Joy Division, solamente rota por el baile inventado por Ian Curtis que, dice la leyenda, reproducía los espasmos causados por su epilepsia.

Contextualmente, el post-punk expresaba el ánimo de una juventud proletaria en medio de una crisis económica y la falta de perspectiva en los años de ascensión del neoliberalismo de la Era Thatcher. La tragedia y el pesimismo permeaban la trayectoria de la banda que se rompe de forma dramática con el suicidio de Ian Curtis, en 1980, pocos meses después del lanzamiento del segundo y último álbum, Closer.

La muerte de Curtis, en un período de franca ascensión de la banda y mientras se preparaban para una gira en EEUU, que ciertamente haría explotar al grupo, crearon un mito alrededor de Joy Division. Hasta hoy la banda es objeto de culto y la figura mítica de Curtis es sinónimo de los miedos, angustias y deseos de la juventud. Elementos que volvieron su música universal a pesar del contexto específico de la época.

Los remanentes de la banda formaron New Order, que agregó elementos electrónicos y tuvo gran relevancia. Esto hace pensar en lo que Curtis no pudo hacer todos esos años. De cualquier forma, prácticamente todo el acervo de Joy Division está disponible en Internet y su música incorporada de alguna forma al inconsciente colectivo de la juventud, como los primeros acordes de “Love will Tear Us Apart”.

 

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