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Lunes, 16 Julio 2012 00:41

¡NO AL PAQUETAZO DE RAJOY! Declaración Política de Corriente Roja

Written by  Corriente Roja

¡NO AL PAQUETAZO DE RAJOY!

TRAS LA MARCHA MINERA, ES NECESÁRIA OTRA HUELGA GENERAL ¡YA!

La jornada del 11 de julio concentró en Madrid dos hechos fundamentales que marcan a fuego la situación política y nos colocan en una nueva coyuntura. El primero es la Marcha Negra minera, que culminaba, con un apoyo social impresionante, en manifestaciones multitudinarias que gritaban “Madrid obrero apoya a los mineros” y se enfrentaron a una dura represión policial. El otro hecho era el discurso de Rajoy, el lacayo de Merkel, de la UE  y del FMI, anunciando en el Congreso de los Diputados un nuevo y brutal plan de ajuste (65.000 millones de euros en dos años), fijado por la UE a cambio de salvar a la banca española (o mejor dicho, de salvar a sus acreedores, los bancos alemanes, franceses y otros).

Un plan de ajuste salvaje y un país intervenido en pro de la banca


Mientras los mineros y el pueblo trabajador de Madrid se manifestaban, Rajoy anunciaba las nuevas y salvajes medidas de guerra social, el mayor plan de ajuste conocido hasta la fecha: subida generalizada del IVA y otros impuestos indirectos, eliminación de la paga de Navidad y otras agresiones a los salarios y al empleo público, recortes de la prestación y del subsidio de desempleo, otro hachazo a la ley de dependencia, nuevo apretón a las Comunidades Autónomas, rebaja de las cotizaciones patronales a la Seguridad Social...


El paquetazo de Rajoy ha sido dictado por la UE y se corresponden con un país intervenido, aunque  todavía no haya una intervención formal de la Troika (la UE, el BCE y el FMI), que convertiría a los ministros en meros recaderos. Pero la toma de control del sistema bancario español por parte del BCE (o, lo que viene a ser lo mismo, el Bundesbank alemán) y las medidas de ajuste de Rajoy, en nada se diferencian de las medidas que la Troika ha ido imponiendo en Portugal  o en Grecia estos dos últimos años. En verdad, para los trabajadores y el pueblo no hay diferencia entre una intervención u otra de la Troika.


Las medidas son la contrapartida al rescate bancario y tienen como objetivo asegurar que la banca europea cobre sus deudas de la banca española y que tanto los banqueros europeos como españoles cobren del Estado la Deuda pública que tienen en sus carteras y de la que ellos son los principales responsables. El pago de esta Deuda pública ilegítima fue convertido por el PP y el PSOE en “prioridad absoluta” en la reforma exprés de la Constitución del verano pasado.

Nos han metido en una espiral a la griega


El paquetazo de Rajoy y la intervención de la Troika nos meten en una espiral a la griega. Todo el mundo sabe que las medidas aprobadas, con el país en plena recesión, van a significar un gravísimo retroceso de la economía, que nos van a llevar a los 6 millones de parados en pocos meses, que hacen inviable reducir el déficit y que van a aumentar todavía más una Deuda imposible de pagar.


Los “mercados” (o sea, los grandes bancos y fondos especulativos, y el propio BCE, alentado por el gobierno alemán) ya han dejado claro, a los dos días del anuncio de Rajoy, que no van a aflojar en la “prima de riesgo” y que no se conforman. El presidente del Bundesbank (el banco central alemán) tampoco ha necesitado más tiempo para llamar públicamente al gobierno español a pedir la intervención formal de la economía española y a entregar, a todos los efectos, el mando a la Troika.


Rajoy quiere retrasar este escenario a nuestra cuenta y tiene prácticamente preparada la siguiente vuelta de tuerca, brutal, que consistirá en un tajo salvaje a las pensiones y al seguro de desempleo, e incluso en la reducción de una semana las vacaciones anuales (una especie de “regalo personal” a Merkel).


Este es el destino que nos preparan: un retroceso de 50 años en derechos y nivel de vida, el empobrecimiento general y la miseria para millones y la conversión del país en una especie de semicolonia de nuevo cuño. Un destino del que son cómplices necesarios –y beneficiarios-  la gran banca y la gran empresa española y su gobierno, que sólo aspiran a que les dejen continuar rapiñando aquí y en Latinoamérica.

Un gobierno títere, desacreditado y aislado. Fuera Rajoy y la Troika


El tremendo apoyo popular a los mineros ha contribuido a minar aún más la perdida credibilidad de Rajoy y a hundir su  legitimidad a solo 6 meses de asumir el cargo.  Ha provocado  incluso crisis en el propio PP entre sus representantes en las comarcas mineras. Las nuevas medidas de choque le generan enfrentamientos en su cúpula, entre el gobierno central y los gobiernos autonómicos que controla. Todo ello, por lo demás, no es sino reflejo de cómo se cuartea la base social de pequeños y medianos empresarios y autónomos que le dieron apoyo electoral y que  ahora se ven condenados a la ruina.


El apoyo desvergonzado de personajes como Duran i Lleida, en nombre de la derecha catalana de CiU, lejos de reforzar al Gobierno, debilita a la Generalitat de un Artur Mas que se vanagloria de ser el alumno aventajado de Merkel y el campeón de los recortes.


Tampoco fortalece a Rajoy la complicidad vergonzante de Rubalcaba en nombre del PSOE, que llama a una “oposición responsable” y pide a Rajoy un “pacto de unidad nacional” para aplicar las medidas dictadas por la UE. Esta actitud del PSOE lo desacredita aún más ante el pueblo trabajador y deja en evidencia a un partido amigo de los banqueros, parte orgánica de este régimen corrompido y corresponsable de la actual situación.


¡Ya Basta! ¡Fuera Rajoy y la Troika!

Tras la Marcha Negra, Organizar la Huelga General! Unir mineros, empleados públicos y todas las luchas, ¡ya!


La heroica lucha minera, con los mineros y sus mujeres al frente, con la huelga indefinida, con los encierros en los pozos, con la resistencia en las cuencas, con la Marcha Negra y su impresionante recibimiento en Madrid, se ha convertido en ejemplo y referencia central de la clase trabajadora de todo el Estado, al grito “la lucha del minero, orgullo del obrero”.


La Marcha Negra ha avivado la indignación popular ante un gobierno que no vacila en condenar a la muerte a comarcas enteras para contentar a la UE y favorecer el negocio de las grandes empresas eléctricas, dominadas por la banca y los fondos de inversión extranjeros. El gobierno, incumpliendo el pacto firmado, ha recortado la subvención al carbón en 200 millones, mientras regala una cantidad superior a las constructoras de las autopistas radiales de Madrid para que no pierdan dinero. O mientras entierra, sólo en Bankia, 23.500 millones para “socializar” las pérdidas. “¡No falta dinero, sobran ladrones!”

El hito de la Marcha Negra y la respuesta a las brutales medidas del Gobierno nos exige dar  un nuevo paso adelante: manteniendo viva la solidaridad con los mineros y rodeando de solidaridad todas las luchas, en especial la de los empleados públicos, salvajemente atacados por el Gobierno, hay que trabajar con decisión para organizar una próxima huelga general que nos permita  responder juntos, desde los pozos mineros,  los establecimientos públicos, las fábricas, las universidades e institutos, las barriadas y los pueblos, a los planes de guerra social del Gobierno y de la Troika.


Hay que mantener viva  la solidaridad con los mineros para exigir el inmediato sobreseimiento de todos los cargos a las decenas de mineros que han sido detenidos estas semanas y están bajo proceso judicial,  para que el Gobierno cumpla lo firmado y para dar una salida duradera y estable que garantice el futuro, mediante la nacionalización de toda la minería del carbón bajo control de los trabajadores.


Hay que unificar las  luchas en curso.


Hay que exigir a todos los sindicatos, y en primer lugar a los que tienen mayor responsabilidad, CCOO-UGT, que se pongan a la tarea de organizar unitariamente la huelga general para derrotar Rajoy. Hay que decir a Toxo y Méndez que no pueden mantener esa política miserable de contemporización con el Gobierno y de aislamiento de las luchas entre sí.


Una huelga general que no puede ser una mera huelga de protesta sin continuidad y que debe estar controlada democráticamente por la base, en asambleas generales que decidan las reivindicaciones, su duración y el curso de la lucha.  Una huelga general que incluya entre sus exigencias las reivindicaciones mineras, el  freno a la represión policial, la retirada de los ataques a los empleados públicos y a los parados y de todo el paquetazo de Rajoy, la derogación de la reforma laboral y de las pensiones,  ni un euro a la banca, la suspensión inmediata del pago de la deuda pública a los banqueros y especuladores,  fuera el  gobierno Rajoy y la troika.


Pero mientras exigimos no debemos quedarnos paralizados. Por el contrario, hay que ir levantando paralelamente la alternativa a la burocracia sindical de CCOO-UGT, como nos han enseñado los compañeros de HQPLP de Madrid, al participar unitariamente de todas las manifestaciones convocadas para recibir a los mineros y al mismo tiempo organizar en frente único con muchas asambleas de 15M y centros sociales ocupados una manifestación que reunió 25 mil personas, donde se pudo oír la voz de los mineros y no solamente de la burocracia sindical, avanzando en la construcción de un frente único entre los que quieren luchar y derrotar a este gobierno y sus planes de guerra social contra nosotros.


Hay que trabajar para conformar en las manifestaciones del 19 de Julio un bloque alternativo de clase a la burocracia de CCOO-UGT.

Es fundamental un frente único entre todo sindicalismo Alternativo y también los Movimientos Sociales que pueda ser una alternativa a la burocracia sindical para unificar las luchas  de verdad, con democracia y determinación, para poder vencer y derrotar el gobierno.

Necesitamos romper con la UE del capital y de un plan de Rescate de los trabajadores.


El  camino para derrotar al Gobierno es lo de la lucha y el de plantear un plan de Rescate de los trabajadores y el pueblo. Por eso no estamos de acuerdo con IU, que subordina su respuesta a la burocracia de CCOO-UGT  y que no ha tenido escrúpulos en aliarse con el PSOE en el gobierno andaluz para aplicar “por imperativo legal” los planes de Rajoy contra el pueblo trabajador. Su gran “esperanza”  frente a Rajoy  es que el PP pierda las próximas elecciones. Pero las elecciones no sólo quedan demasiado lejos,  sino que su sueño de un más que improbable gobierno PSOE-IU tampoco arreglaría nada, porque jamás rompería con la Troika y, como ahora en Andalucía, no tendría más opción que continuar con los planes de empobrecimiento del pueblo.


En realidad, no hay ninguna salida para la clase trabajadora dentro del euro y de la UE. Nos chantajean diciendo que fuera del euro nos espera el infierno. Pero cada día que permanecemos  en el  euro los sufrimientos se acrecientan, en una espiral  sin fin que nos lleva a la catástrofe. Por eso, cuanto antes nos vayamos, mejor. Sólo fuera del euro y de la UE de los banqueros, vamos a  construir una sociedad sobre bases nuevas y luchar con nuestros hermanos europeos para levantar una Europa de los Trabajadores y los Pueblos.



Comité Ejecutivo de CORRIENTE ROJA
15-07-2012