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La islamofobia como definición se trata de un ‘nuevo’ fenómeno de rechazo, negativización y discriminación por parte de un grupo de personas a otro grupo de personas musulmanas o leídas como tal y todo lo que esté relacionado con ellos. Y pongo ‘nuevo’ entre comillas porque quiero matizar eso de nuevo, más adelante. Solo basta con salir a la calle y preguntar a las personas ¿Qué te sugiere la palabra Islam? El 95% seguramente contestará terrorismo, violencia, fanatismo, extremismo, daesh, al­qaeda, Bin Laden, sangre, machismo, hiyab, patriarcado, entre muchas..

Por Ibra Ibrahim

Lo curioso de la islamofobia es que es un término bastante reduccionista, pues no solo implica un rechazo a todo lo islámico, sino también un rechazo a lo árabe. Pues cabría hablar también de ‘arabofobia’. Ya que parece que el resto del mundo no sabe distinguir bien entre lo árabe y lo musulmán, si bien son elementos que se mezclan, pero es importante saber distinguir. A la encuesta callejera que podemos experimentar, seguramente si sales a la calle y preguntas a la gente ¿Qué piensas de los árabes? Las respuestas no van a ser muy diferentes; son unos terroristas, son unos vagos, vienen aquí a robarnos el trabajo, están atrasados, sus mujeres están oprimidas, tienen que desarrollarse, son machistas, son patriarcales, etc.. Los que venimos de familias musulmanas y árabes lo sabemos muy bien.

Pero ¿es realmente la islamofobia un fenómeno nuevo? Muchos analistas afirman que es un fenómeno reciente que deriva del auge del radicalismo y terrorismo en nombre del Islam, pero la verdad no es así, el miedo, rechazo y discriminación al Islam y a los musulmanes no es algo nuevo, es algo que particularmente en el Estado español se lleva gestando desde hace siglos, sin ir más lejos, el Estado español se funda sobre la islamofobia. Y no hablo de la derrota y ‘reconquista’ del Reino Nazarí de Granada en el siglo XV, sino en todo lo que vino después; genocidio por parte de la Inquisición a todo lo que tenga olor a árabe/musulmán, expulsión, persecución, torturas y en definitiva destrucción de todo lo que tiene que ver con lo musulmán. Con simplemente echarle un vistazo a la historia, y sobre todo a la historia que nos cuentan, basta con ello para darse cuenta de que el análisis de la islamofobia debe ser un análisis histórico.

Esta islamofobia gestada durante siglos culmina en la época del siglo XIX cuando en base a teorías de superioridad moral, racial, cultural y cuasidivina los pueblos europeos comienzan uno de lo periodios más turbios de la historia; el colonialismo. Y he aquí un concepto que me parece íntimamente relacionable con la islamofobia; el colonialismo. El colonialismo supuso la masacre de millones de personas en todo el mundo, por culpa de los intereses de unas naciones capitalistas que justificaban la muerte de millones de personas por la explotación de recursos naturales y humanos en todo el mundo. Y esa es la base que pone la estructura económica y política mundial a día de hoy.

Pero el colonialismo no solo fue un fenómeno político y económico exclusivamente. Pues es una ideología que caló y que desgraciadamente sigue calando en el pensamiento social las sociedades europeas, la creencia de que lo europeo es mejor que todo lo demás, de que Europa abre el camino al que el resto del mundo debe seguir y se debe parecer, de que el resto de las culturas nos gustan más o menos cuanto más se parezcan a nosotros, y de que hay una única verdad cultural que es la nuestra y es la que debemos imponer. Este tipo de ideas son las que justificaron y siguen justificando las invasiones, conquistas, usurpaciones y explotación del resto del mundo, pues esas culturas están atrasadas y hay que enseñarles la luz y el progreso.

Pero a todo esto de la islamofobia es gracioso analizar contra quien se ejerce en el Estado Español. ¿Contro todos los musulmanes o árabes? ¿O sólo contra aquellos más vulnerables, pobres, obreros..? Es cierto que la islamofobia no la sufren todos, o por lo menos no todos por igual. Pues el rey de Arabia, amiguito de Juan Carlos, o los jeques empresarios del golfo no imagino que sean discriminados, pues gozan de todos los lujos que ofrece el Estado español. En cambio los panaderos, fruteros, albañiles, parados, carniceros, fontaneros, carpinteros y demás obreros que en su mayoría son inmigrantes marroquíes sí que la sufren más.

En definitiva, la islamofobia, no es más que la ideología que vende el sistema capitalista depredador y asesino con fin de seguir explotando y oprimiendo el resto del mundo ahondando cada vez más en la brecha entre países y entre personas y destruir una riqueza humana que es la riqueza de la diversidad.

Por ello, las y los estudiantes, trabajadoras y trabajadores y luchadores sociales debemos ponernos al frente junto a nuestros compañeros musulmanas y musulmanes a combatir esta ideología que intenta fomentar el odio entre nostotras/os para dividirnos y no combatir a nuestro enemigo común: el capitalismo racista, machista y homófoba.

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