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El pasado 17 de agosto los atentados que cobraron la vida de más de 15 personas en Cambrils y en las ramblas de Barcelona conmovieron a toda la población del país. Desde Corriente Roja condenamos estos ataques y nos solidarizamos con las víctimas y sus familiares.

Por Mai Assir

Por si no fuera suficiente el daño causado, las víctimas están siendo instrumentalizadas por grupos ultraderechistas para poder justificar una nueva oleada de islamofobia (prejuicios y miedo contra el islam y a las personas musulmanas/leídas como tal).

Amenazas de muerte, pintadas en mezquitas -como la de Sevilla, en la que se puede leer “moro que reza, machete en la cabeza”-, golpes e insultos propinados por tres jóvenes a una mujer musulmana en el barrio madrileño de Usera o el intento de concentración fascista (boicoteada por los vecinos) en Barcelona son solo algunos ejemplos.

Estas agresiones son perpetradas en base a la “idea colonial” de que los europeos representan “la civilización y la democracia” y los árabes/musulmanes, “la barbarie y el terrorismo”. Basta con escuchar la comparecencia de Rajoy sobre los atentados para evidenciar este hecho: “España es un pueblo unido en algunos valores de los que nos sentimos muy orgullosos: la democracia, la libertad y los derechos humanos. Los españoles también vamos a vencer”.

El gobierno es también responsable

La hipocresía a la que llega el gobierno nos sorprende cada día más ya que parece ser que algunos musulmanes merecen menos islamofobia que otros.

Felipe VI no parece haber tenido problemas para vender armas por valor de más de 116 millones de euros en enero de este año a uno de los principales financiadores del Estado Islámico (organización que reivindica los atentados de Barcelona como propias), Arabia Saudí.

El gobierno (con la permisividad de la mayoría de los partidos parlamentarios) parece entenderse con el gobierno marroquí cuando se trata de “controlar” la migración, aunque esto signifique el asesinato de cientos de personas por parte de la policía marroquí o la guardia civil española.

Tampoco se nos olvida que, según el presidente del Gobierno, “hay que contar con Assad, el enemigo es Daesh” cuando fue este dictador quien liberó a muchísimos presos yihadistas que pudieron organizarse en Siria, reprimió a la revolución que lucha por la libertad, asesinando a más de 300.000 personas, y es comprador de petróleo del Estado Islámico.

Este gobierno no defiende los derechos humanos. Defiende sus intereses: los mismos que los del IBEX 35 y el imperialismo. O, dicho en otras palabras, el petróleo que le interesaba a Aznar fue razón suficiente para enviar tropas a Irak, aunque cobrase la vida de más de 160.000 personas.

Contra el imperialismo, el terrorismo y la austeridad

Desde Corriente Roja hoy más que nunca creemos que la islamofobia es utilizada por los gobiernos europeos para que los trabajadores culpen a la comunidad musulmana obrera, joven y oprimida de su precariedad, austeridad e inestabilidad.

Por eso creemos que es vital hacer recordarte que nosotras somos las que trabajamos contigo, estudiamos en tu clase y defendemos nuestros derechos en la misma manifestación. Que los gobiernos de la austeridad no quieren que luchemos conjuntamente contra sus recortes, sino entre nosotras para que puedan imponer más precariedad.

Por ello es de suma importancia llevar este debate a los sindicatos, a las organizaciones políticas, a los puestos de trabajo, institutos y universidades para que este curso tengamos claro, todas las trabajadoras y jóvenes, quiénes son nuestros enemigos y seamos más y más fuertes para luchar contra sus ataques.

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