Méndez de Vigo estrenó la apertura de su primer curso educativo como actual Ministro de Educación constatando estar satisfecho con la “normalidad” en el inicio del curso escolar e insistiendo que  «nadie se va a quedar sin estudiar por falta de recursos». Parece que el sucesor de Wert trata de ocultar mediante sus declaraciones ilusorias la catástrofe social que se impone a los estudiantes más empobrecidos. Arrancan las clases con más de 55.000 alumnos menos en la universidad, más expulsiones que la suma de los dos cursos anteriores juntos (casi 40.000). Un 77% de estos estudiantes pertenecen a centros públicos.Por May Assir– Becas x Tasazo =  – estudiantes

Estas escandalosas expulsiones masivas se siguen debiendo, en primer lugar, al conocido tasazo, real decreto del 2012 que permite a las Comunidades Autónomas aumentar los precios públicos hasta alcanzar “el precio real”. Esta ley permite por ejemplo que en Madrid o Cataluña el crédito cueste tres veces más que en Andalucía o Galicia, además de prácticamente haber duplicado el coste del crédito en muchas carreras desde el 2010.

En segundo lugar, corresponde al endurecimiento de las condiciones para conseguir una beca: el descenso en el umbral de renta, matriculación de un mínimo de asignaturas, aprobar un 90% de ellas, etc., impidiendo a miles de estudiantes la posibilidad de ser becados por el Ministerio. Por ejemplo, según el diario El País “Solo fueron becados 6.313 estudiantes de las 10.447 solicitudes realizadas en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) para el curso 2014-2015”. Además se redujo la cuantía otorgada a  los estudiantes.
El 3+2, la continuidad del plan Bolonia
Estos ataques a la educación pública enmarcados en el Plan Bolonia confirman que al revés de fomentar la “europeización” de la educación superior como nos prometían, fomentó el exilio forzado a miles de estudiantes de la misma.

Por desgracia, los afectados por el encarecimiento de las tasas siguen amenazados cada año por nuevos recortes y reformas. Wert impulsó un plan para reducir un año el grado y sumarle un año al Master conocido como el 3+2. Este Real Decreto aprobado ya el curso pasado termina por cavar la tumba a la educación pública:

Licenciatura 5+0
5000 €

Bolonia  4+1
10.000€

Real Decreto 3+2
14.000€

Por si no fuera suficiente, siguen sonando tambores de guerra desde organismos internacionales y de las nuevas caras del Ministerio de Educación. La OCDE o  también conocida como “el club de los países ricos” apunta en su informe Estrategia de Competencias publicado en Septiembre:
“…unos precios de matrícula más altos podrían «animar» a los estudiantes a elegir opciones educativas «más adecuadas a las necesidades del mercado laboral», ya que tendrían un «incentivo» para plantearse si los estudios elegidos «les compensan o no» y, si fuera el caso, «si les permitirían devolver sus préstamos tras graduarse».[1]

Además el nuevo secretario de Estado de Educación, Marcial Marín señaló que «La hoja de ruta pasa por orientar los estudios hacia las necesidades de las empresas. Desde Primaria a Secundaria y la FP”. Queda claro que la educación pública seguirá siendo golpeada por los continuadores de Wert.
Medidas electorales para que votemos al PP
Tras cuatro años de lucha incesante contra los recortes en el sector público donde la juventud hemos sido protagonistas en las calles, el Gobierno del PP en plena campaña electoral presenta unos presupuestos “sociales” intentando ganar votos de los mismos que los enfrentó. Presume de haber aumentado para el 2016 un 9,9% el presupuesto en educación respeto al curso anterior. Pero no es oro todo lo que reluce. El gasto global destinado en educación sigue siendo sólo un 4,23% del PIB para el 2016 mientras que en 2009 era de un 5,07%.

Además tras una subida de más del 117% en el precio de la matrícula universitaria de la mano de Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes acaba de reducir un 10% hipócrita las tasas universitarias como si estuviese haciendo un favor a la mayoría de los estudiantes.

Los guiños electorales, los abonos de transporte a 20 euros, la reducción superficial de las tasas o el ligero aumento del presupuesto en educación no pueden esconder el exilio forzado, la precariedad y la expulsión de los jóvenes de la educación pública. Es el precio por presupuestar un 10% del PIB para el pago de intereses de una deuda que han contraído los mismos que nos ofrecen préstamos, es decir, endeudarnos para estudiar: Banco Santander, la Caixa, etc.
Por una universidad pública, gratuita, laica y de calidad de todxs y para todxs
Está claro que tenemos que luchar por una universidad pública y gratuita para que todos y cada uno de los expulsados por los planes del gobierno vuelvan a estudiar. Para revertir esta situación tenemos que arrancar las asambleas en cada facultad para debatir cómo organizarnos en torno a la lucha de nuestras reivindicaciones como estudiantes junto a los nuevos compañeros de la facultad. Asambleas que sean lo más representativas y democráticas posibles donde las decisiones más importantes sean tomados desde las clases. Porque no hay movimiento estudiantil más fuerte que aquel que consigue incorporar a todas y todos a la defensa por la pública.
Ninguna expulsión sin respuesta, ni hoy ni mañana.
¡No al 3+2!
¡Por una universidad pública, gratuita y de calidad!

 

[1] http://www.europapress.es/sociedad/educacion/noticia-elevar-tasas-universitarias-espana-permitiria-incrementar-ingresos-campus-ocde-20150922175028.html