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El jueves 14 de diciembre quedará en el recuerdo como el día que salimos a defender a nuestros viejos que trabajaron toda la vida, y a nuestro futuro y el de nuestros hijos.

El gobierno tratará de avanzar de nuevo con la Reforma, pero dejamos claro en la calle, que la vamos a seguir peleando.

Bajo el sol del mediodía, sin una nube en el cielo, se escuchaban los bombos y podían verse las banderas, y a los compañeros mojándose la cabeza por el calor. De a poco iban llegando columnas de trabajadores.

Las vallas que puso el gobierno nos separaban una cuadra del Congreso.

Entre la sesión donde se decidía que iban a hacer con los jubilados, y todos los que nos hicimos presentes para decirle no a la reforma previsional, había un ejército armado con balas de goma, gases, palos y camiones hidrantes.

Todos esperábamos la llegada de las columnas que había prometido la CGT, y los camioneros. Pero no llegaron –no lo hicieron nunca- y la bronca aumentaba.

Muchos jubilados hablaban a los policías a través de las vallas, diciéndoles que no repriman, que la reforma también va a perjudicar a sus padres, que cualquiera de esos jubilados que estaban ahí podía ser su madre o su padre.

Pero el gobierno mandó a reprimir, como lo estaban haciendo horas antes en Neuquén y La Plata.

Asi funciona la democracia de Macri y sus secuaces provinciales y municipales.

Si no estás de acuerdo con algo, te tiran la represión encima, como pasó con Santiago Maldonado.

Hay imágenes de abuelos, jubilados, en medio de nubes de gases lacrimógenos. La policía y la gendarmería dispararon sin asco, tiraron gases a mansalva y nos persiguieron en moto, golpeándonos como animales.

Retrocedimos. Pero nos recuperamos, juntamos fuerza y volvimos a caminar para el Congreso con las banderas en alto. En la esquina de Hipólito Irigoyen y Uruguay, podía verse un grupo de trabajadores usando ligustrinas, para evitar las balas de goma que disparaban los policías a pocos metros. A los pocos segundos, se levantaron de atrás de las ligustrinas, y bancándose las balas de goma y los gases avanzaron sobre la policía, haciendo barricadas con contenedores de basura en llamas, haciéndola retroceder.

La policía siguió tirando gases desde lejos, a loque respondimos cantando ¡Que se vayan todos, y no quede ni uno solo!,¡Unidad de los trabajadores!, ¡Macri, basura, vos sos la dictadura!… y una canción que iba directo al triunvirato de la CGT,¡¿adónde está, que no se ve, esa traidora CGT’!¡”.

A la derecha venia marchando la bandera naranja de la UOM Quilmes, que volvía a la Plaza, a pesar de que el Secretario General de la UOM Antonio Caló, salió corriendo al primer disparo.Un poco más atrás, Curtidores y Televisión, de la Corriente Federal.

Atrás, avanzaba una bandera de Argentina llevada por decenas de trabajadores que caminaban cantando hacia el Congreso.

La respuesta de la policía y la gendarmería, bajo las órdenes de Bullrich y Macri, fue volver a tirar balas de goma y gases sobre la bandera argentina y todos los trabajadores que marchábamos.

Pero nos quedamos ahí y volvimos a plantar bandera. Retrocedíamos por los ataques de las fuerzas represivas y volvíamos a avanzar.

Cerca de las cuatro de la tarde, empezaron a escucharse aplausos y gritos de alegría en toda la plaza. . Habíamos logrado que se levante la sesión en el Congreso, y el gobierno acababa de sufrir un tremendo golpe. Nos miramos con alegría y orgullo, mientras seguían tirándonos gases lacrimógenos y disparándonos desde el Congreso.

Violencia es el Gobierno de Macri

Hay medios que quieren mostrar esto, como hechos de vandalismo de grupos de violentos organizados. El mismo Marcos Peña dijo que tuvieron que responder a la agresión.

Son unos sin vergüenza. El que ejerció violencia sobre los jubilados, trabajadores y estudiantes que estábamos ahí fue el gobierno de Mauricio Macri. Y no fue solo en Plaza Congreso. Mandaron a la policía a cazar gente por la calle varias horas después de lo ocurrido.

Para meter la reforma previsional, es decir, para atacar a los trabajadores a través de leyes, nos tiró toda la represión encima, golpeando y llevándose presos. La política, en última instancia, se ejerce por la fuerza.

A cambio, el gobierno y los medios, nos piden a los que somos atacados que agachemos la cabeza, traguemos los gases y pongamos el lomo para que nos peguen.

Pero no fue así, y no va a ser así. Nos plantamos en la Plaza de Congreso, esquivando los cartuchos de gases que caían del cielo, con los ojos quemados por los gases. Por eso usamos pañuelos para taparnos la cara. Este pueblo no tiene miedo de mostrar su rostro, ni tiene miedo de poner el cuerpo para enfrentar a Macri o a quien venga a querer pasarnos por arriba. Sacamos a la dictadura en el 82, sacamos a Alfonsín, sacamos a de la Rúa en el 2001 y vamos a sacar a cualquier empresario como Macri, que quiera venir a atropellar a nuestros jubilados y trabajadores.

¿Por qué retrocedió el gobierno?

A pesar de lo que dicen algunos diarios y noticieros, el gobierno tuvo que retroceder el pasado jueves con la reforma previsional, primero que nada, por la enorme resistencia en la calle. Sin la movilización, Lilita Carrió no hubiese retrocedido, ni se hubiese puesto en contra del Decreto de Necesidad y Urgencia con el cual se rumoreaba a la noche que Macri intentaría meter la reforma. El llamado a Paro Nacional de la CGT también ejerció una presión importante sobre el gobierno. Pero lamentablemente la CGT llamó al paro solo si se aprobaba la reforma, en lugar de convocarlo para frenarla. Con solo amagar con el paro y con la movilización en la calle, a pesar de la conducción de la CGT y los Moyano, echamos atrás la reforma, pero no la derrotamos. Macri intenta avanzar de nuevo, como ya anunciaron. Por eso, la CGT debería haber mantenido el paro. Tenemos que seguir pegándole al gobierno hasta derrotar sus reformas.

La principal conclusión que tenemos que sacar de este heroico día de lucha, es que tenemos que seguir movilizados en la calle. Macri ya dejó claro que no va a cambiar de plan, que su plan es seguir atacando a los trabajadores, jubilados y estudiantes, sea como sea. Al ataque del gobierno y sus secuaces provinciales y municipales, tenemos que responderle con organización y lucha.

Este lunes que vuelve a sesionar el Congreso para votar la reforma tenemos que salir a montones a las calles, hagamos activo el Paro General y organicemos desde las bases un Plan de Lucha hasta que caiga la reforma. Hoy más que nunca todos los trabajadores, seamos del partido que seamos, tenemos que estar juntos en la lucha, para enfrentar las reformas, el ajuste y la represión del gobierno. Tenemos que sacar a Macri, como sacamos a De la Rúa en el 2001.

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