Presentamos a nuestros lectores la versión condensada del documento político latinoamericano aprobado en el XII Congreso de nuestra Internacional.Introducción

En nuestro último congreso discutimos un documento en el que decíamos que hubo una situación revolucionaria en América Latina en el inicio del siglo XXI que llevó a la caída de varios gobiernos por la acción de las masas o por la vía electoral. Los nuevos gobiernos de frente popular o nacionalistas burgueses, apoyados en el crecimiento económico, en las ilusiones de las masas y en la crisis de dirección revolucionaria, consiguieron cerrar esa situación revolucionaria.

De 2005 a 2012 América Latina vivió una situación no revolucionaria, marcada por la estabilidad, aunque relativa. En ese período, no hubo ni una revolución y casi ninguna huelga general. Las luchas siguieron dándose, pero de manera aislada y atomizada.

El documento del congreso pasado estaba centrado en la hipótesis de “entrada en un nuevo ciclo político, de retorno a la decadencia de nuestras economías, de “ascenso continental –desigual y combinado–, de inicios de la ruptura con los gobiernos” y de “surgimiento de nuevos fenómenos sindicales y –en algunos lugares– políticos”.

Esa hipótesis se confirmó. Estamos frente a cambios profundos e importantes, aunque desiguales en nuestros países. Las características centrales son las siguientes:

– la llegada de una fuerte crisis económica, reflejo de la situación mundial. Posibilidad de una nueva recesión mundial y nueva ofensiva recolonizadora del imperialismo;

– crisis políticas de los gobiernos que implementaron los planes neoliberales, incluyendo los gobiernos de la derecha clásica, así como los de frente popular y nacionalistas burgueses.

– ruptura del movimiento de masas con las mayores expresiones del reformismo de masas (PT) y con los movimientos nacionalistas burgueses (chavismo) del final del siglo XX e inicios del siglo XXI.

– ascenso importante del movimiento de masas, aunque con desigualdades.

Estamos en una nueva situación de la lucha de clases en el continente. Eso abre la posibilidad de nuevas situaciones y crisis revolucionarias contra las democracias burguesas, y procesos convulsivos de reorganización por ruptura con las direcciones reformistas.

La crisis y caída de los gobiernos burgueses de frente popular y nacionalistas lleva a la izquierda reformista a apuntar hacia una visión opuesta: una supuesta “ola conservadora” en el continente.

Eso es un error total. Nosotros afirmamos que la nueva situación creada es producto de la experiencia progresiva del movimiento de masas con esos gobiernos burgueses (sean de “derecha” o de “izquierda”), en el marco de la crisis de dirección revolucionaria.

No vemos una perspectiva de estabilización del continente ni con los gobiernos actuales ni con los nuevos que surjan. Seguramente ocurrirán flujos y reflujos, confusiones en la conciencia de las masas, pero en una perspectiva de desestabilización del continente.

En los próximos años pueden darse posibilidades de disputar la dirección de algunos sectores del movimiento de masas en algunos países, lo que podemos aprovechar si intervenimos con decisión en los procesos de lucha que se desarrollen en el movimiento obrero y para construir nuestros partidos.
I- Revolución o colonia
1- En el VII Congreso de la LIT, en 2001, fue aprobado el documento “Revolución o Colonia” sobre América Latina. En él decíamos:

“A ese proceso de modificaciones estructurales, económicas, políticas y militares, lo llamaos de recolonización. Hablamos de recolonización pues se trata de un movimiento de alcance estructural que pretende colocar las economías locales en el nivel de subordinación del siglo XUX y con ciertos trazos más profundos aún.

La recolonización no tiene otro significado que el incremento de la extracción de plusvalía del conjunto de las economías semicoloniales llevando por lo tanto a una ampliación de la dominación imperialista en todos los terrenos, económicos, políticos y militares, aproximándolas a un estatus ya no simplemente semicolonial sino colonial”.

2- Queremos comenzar este documento con esa referencia porque en este período la recolonización del continente avanzó.

La ofensiva de las masas hacia finales del siglo XX e inicios del siglo XXI, que determinó una situación revolucionaria en el continente, abrió la posibilidad de enfrentar la recolonización imperialista. Por este motivo, gobiernos de la derecha burguesa fueron derrumbados por la acción directa de las masas en Argentina, Ecuador y Bolivia.

Por la vía electoral, partidos y movimientos de frente popular y nacionalistas burgueses llegaron o se mantuvieron en el poder en el Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Nicaragua, El Salvador, Venezuela.

Era el momento en que Bush, el presidente de los Estados Unidos, era repudiado en cada visita a países de América Latina con manifestaciones multitudinarias. Las visitas de Lula y Chávez eran recibidas con entusiasmo, como en los Foros Sociales Mundiales. El proyecto imperialista del ALCA fue derrotado por el repudio generalizado en el continente.

Será posible, si estos gobiernos tuviesen un programa antiimperialista enfrentar la recolonización. Si alguno de esos gobiernos promoviese alguna ruptura en uno de los países –por ejemplo, dejando de pagar la deuda externa– podría generarse una ola revolucionaria antiimperialista con enorme fuerza.

No obstante, esos gobiernos se rindieron al imperialismo y aplicaron los mismos planes neoliberales que los gobiernos de la derecha burguesa. Así, la dominación imperialista avanzó con la complicidad de esos gobiernos de frentes populares y nacionalistas burgueses.

3- Incluso con la derrota del ALCA, el gobierno de los Estados Unidos avanzó en acuerdos bilaterales y en la penetración país por país, desde el NAFTA (México, que venía de 1994), el TPP (Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica) con México, Colombia, Perú y Chile.

Hoy, podemos constatar que la desnacionalización de las economías latinoamericanas avanzó mucho. Como decíamos en el documento del CEI sobre economía mundial:

“La concentración y la centralización del capital dieron saltos con la abertura de las fronteras nacionales por los planes neoliberales. La concentración (por la acumulación de capitales) en particular por haber permitido inversiones para producir en distintos países por las mismas empresas.

La centralización (por la adquisición y fusión de empresas) que avanzó fuertemente por la colonización y semicolonización del mundo. El grado de centralización de la economía internacional es hoy semejante a la de los índices que definían los oligopolios a nivel nacional treinta años atrás”.

En América Latina, la privatización y la compra directa de empresas de las burguesías nacionales por las multinacionales avanzó –más allá de los sectores ya controlados antes– para un control directo de las economías de los países en sectores claves de la economía como los bancos, energía, telecomunicaciones, agua, minería, así como en la penetración directa en el campo con grandes empresas agropecuarias.

Ahora, con el acuerdo Obama-Castro, el imperialismo norteamericano va a avanzar en Cuba para su disputa con el imperialismo europeo en el control de la economía cubana.

4- La recolonización en todo el continente avanzó. Más todavía en algunos países como México, que retrocedió a prácticamente una colonia. La acción de los gobiernos de frente popular y nacionalistas burgueses consiguió hacer retroceder la situación revolucionaria de inicio del siglo a una situación no revolucionaria entre 2005 y 2012.

Ahora, nuevamente la situación del continente se desestabiliza, y es posible la eclosión de nuevas situaciones revolucionarias. La disyuntiva revolución o colonia vuelve a estar planteada. Esa es la base primera para nuestro entendimiento y nuestro programa para la revolución latinoamericana. Nuestra estrategia es la ruptura con el imperialismo por parte de una revolución permanente en el continente.
II- La posibilidad de nueva recesión mundial y violenta ofensiva imperialista
4- En el documento del CEI sobre la situación de la economía mundial vimos que la crisis de 2007-2009, la más grave desde 1929, abrió una fase descendente de la economía mundial. Dentro de esa fase descendente tuvimos un período de crecimiento, y ahora “es posible que estemos caminando para una nueva recesión mundial”. Esa hipótesis continúa planteada por la desaceleración económica en los Estados Unidos y Europa y por la profundización de la crisis china.

Caso se dé una nueva recesión mundial, ella puede ser aún más grave que la de 2007-2008, por no contar con el motor auxiliar del crecimiento chino y por el agotamiento del arsenal de medidas anticrisis de la burguesía.

6-Incluso antes de una posible recesión mundial, la crisis ya llegó a América Latina. La desaceleración de la economía china y la caída de los precios de las commodities llevaron a una retracción del PIB del continente de -0,9% en 2015 (+1% en 2014), con desigualdades importantes entre los países.

El Brasil, mayor economía de la región, tuvo una fuerte caída de 3,8%, la peor en 25 años. Debe tener una caída semejante (4%) en 2016, aproximándose a 8% en dos años. Venezuela cayó 5,7% en 2015, y se prevé una caída de 7 u 8% en 2016. Argentina tuvo un crecimiento anémico en 2015, previendo que cae 1% en 2016. Colombia está reduciendo el crecimiento a 3% y Chile a 1,7%.

Una recesión mundial podría llevar recesión donde existe estancamiento. Puede profundizar la recesión donde ella ya está instalada.

7-Ahora, con la llegada de la recesión, el imperialismo va a ampliar su ofensiva recolonizadora en todo el continente latinoamericano, con mayor desnacionalización de las empresas, abertura aún mayor de las fronteras y duros ataques a los trabajadores, en los salarios, empleos, y en los servicios públicos. Va a aumentar su violencia todavía más contra los más explotados y oprimidos: las mujeres, LGBTs, negros, inmigrantes e indígenas.

Esos planes van a ser aplicados por todos los gobiernos burgueses, sean de frente popular o de la oposición burguesa.
III- La polarización social y política lleva a la desestabilización y crisis de los gobiernos
8-La consecuencia de la aplicación de los planes neoliberales es una creciente polarización social y política, con tendencia a la inestabilidad en países importantes en el continente. Hubo un cambio en la estabilidad presente entre 2005-2012.

En junio de 2013 explotaron movilizaciones populares en el Brasil, que abrieron una situación prerrevolucionaria. A finales de 2014, la desaparición de 43 estudiantes provocó enorme crisis política y grandes movilizaciones que abrieron también una situación prerrevolucionaria en México. En 2012 y 2014, huelgas generales acorralaron al gobierno Kirchner en Argentina. En 2014 hubo una huelga general que debilitó al gobierno que vino después de la destitución de Lugo en el Paraguay. En 2015, movilizaciones populares contra la corrupción pusieron a Honduras y Guatemala en situaciones prerrevolucionarias, amenazando derribar sus gobiernos. También en 2015, una gran lucha de la juventud y después una huelga general debilitaron el gobierno Humala en el Perú.

9-No se trata de una evolución homogénea, pues existen varios países aún estables. No es un ascenso lineal ni ininterrumpido. Existen flujos y reflujos. La combinación con una profunda crisis de dirección revolucionaria hace que muchas veces el proceso retroceda. La insatisfacción podrá ser canalizada a través de elecciones. Muchas veces es la oposición de derecha quien capitaliza electoralmente la crisis de los gobiernos de frentes populares. En otros, surgen nuevos partidos reformistas con fuerza. Pero existe una tendencia creciente a la inestabilidad.

10-Las crisis políticas alcanzaron a los gobiernos burgueses que implementaron los planes neoliberales. Afectaron tanto a los gobiernos burgueses de “izquierda” (frentes populares y nacionalistas burgueses) como de “derecha” (México, Honduras, Guatemala). Solo ese hecho tira por tierra la ideología de la “ola conservadora” que estaría alcanzando a América Latina.
IV- El imperialismo sigue apostando en la reacción democrática…y ganando
11-Desde el gobierno Carter, el imperialismo tiene una política prioritaria, llamada por nosotros reacción democrática. Ella privilegia la democracia burguesa y los “acuerdos de paz” para absorber las crisis y cooptar a las direcciones de los movimientos de masas.

Hubo un período entre 2001 y 2008 en el cual el imperialismo norteamericano intentó dejar de lado esa política. A partir del atentado a las torres gemelas, el imperialismo consiguió hacer que la masas norteamericanas superaran el “síndrome de Vietnam” (una de las causas centrales de la adopción de reacción democrática), e invadió Afganistán e Irak. El gobierno Bush pasó a defender la política de “guerra preventiva”. En el mismo período, promovió el golpe contra Chávez. Pero el movimiento de masas impidió esa tentativa. El golpe en Venezuela fue derrotado y los Estados Unidos sufrieron su segunda derrota militar, esta vez en Irak. Eso hizo que se volviese a imponer la reacción democrática como política central.

12-Es innegable que la reacción democrática viene dando resultados. Fue así que se transformaron movimientos pequeñoburgueses antiimperialistas como el sandinismo y el FMLN en partidos burgueses que están en gobiernos corruptos y proimperialistas. Así se canalizaron las revoluciones en Argentina, Ecuador y Bolivia en el inicio de este siglo. Es por elecciones que la derecha puede ahora derrotar al chavismo en Venezuela.

Existen nuevos avances de la reacción democrática. El primero es el pacto entre Obama y Raúl Castro, a través de la intermediación del Papa, en que el Estado cubano se pone al servicio de la reconciliación del continente con el imperialismo yanqui. Ahora, más recientemente, la negociación de paz entre el gobierno de Santos y la guerrilla colombiana para su desmovilización e incorporación al régimen.

El papa Francisco es parte importante de esta política. Como adopta posiciones más “progresistas” en varios terrenos, acumuló un prestigio que será usado en crisis políticas importantes. Existe una alianza explícita entre Obama y el Papa.

La reacción democrática incorporó con fuerza las políticas de género y empoderamiento. Así lo demuestra la presencia de mujeres, negros, indígenas, LGBTs en lugares claves de poder, como en el Brasil, Bolivia, Chile, Argentina, etc., en la dirección de organismos financieros internacionales, de seguridad o multinacionales, y la política de cooptación de las direcciones de los movimientos que agrupan a los oprimidos. Es probable que por primera vez una mujer, Hillary Clinton, ocupe la presidencia de la primera potencia imperialista, sucediendo al afroamericano Obama.

13- El Estado burgués sigue teniendo como fortaleza fundamental a las fuerzas armadas, que siguen sin graves crisis en la mayoría absoluta de los países de América Latina. Son esas fuerzas armadas que pueden ser usadas contra la revolución caso la reacción democrática no consiga mantener los auges revolucionarios.

14-La disputa electoral en los Estados Unidos puede tener consecuencias políticas importantes para América Latina. La polarización política creciente en el mundo se expresó también en los Estados Unidos con las precandidaturas de Trump y Sanders. Hillary, probable vencedora, significa la continuidad de ala actual política de reacción democrática del imperialismo. Trump significaría un giro bonapartista del imperialismo.
V- Los límites de la democracia burguesa
15-Ya hablamos de la fuerza de la democracia burguesa. Pero es necesario entender el desgaste y la crisis de esos regímenes. Es un hecho que las masas de trabajadores y jóvenes repudian a los “políticos”, desprecian los partidos, indicando [así]. El desgaste de estos regímenes. Eso es producto de la sucesión de planes neoliberales aplicados por los gobiernos y por las “oposiciones”, que se eligen contra esos planes y hacen exactamente la misma cosa.

16-Parte importante del desgaste y crisis de las democracias burguesas es la introducción cada vez mayor de elementos de bonapartismo en esos regímenes. Incluso manteniéndose como democracias, vienen asociándose fuertes elementos de bonapartismo.

Eso ocurre en primer lugar porque esas democracias en países semicoloniales como los de América Latina incorporaron una gran pérdida de soberanía, que lleva al bonapartismo. El control más directo de la economía por el imperialismo en las últimas décadas llevó a la imposición de los mismos planes neoliberales sea quien sea el elegido. Por eso caracterizamos esas democracias como coloniales. No estamos diciendo que todos los países sean colonias, porque la mayoría sigue siendo semicolonia. Estanos diciendo que está habiendo cambios en los regímenes por la pérdida de soberanía.

En segundo lugar, a corrupción generalizada en nuestros países tiene también contenido bonapartista, por la mayor utilización privada del control del dinero público. En algunos países, como en México, existe también una asociación explícita con narcotraficantes.

En tercer lugar, existe un bonapartismo creciente con la criminalización de los movimientos sociales como reacción al ascenso del movimiento de masas. La represión a las huelgas, la prisión y asesinatos de dirigentes de los movimientos, las leyes “antiterroristas” votadas en muchos países, son expresiones de eso.

17-Sale el gobierno, sube el gobierno, siguen los mismos planes económicos y la misma corrupción. Eso lleva al desgaste y las crisis actuales de las democracias burguesas.

La polarización política puede llevar a un período convulsivo que desemboque en nuevas revoluciones que se choquen con democracias burguesas, como se dio en Ecuador, Bolivia y Argentina en el inicio del siglo.

18-Esas revoluciones contra democracias burguesas tienen enorme importancia y precisan ser estudiadas teórica y políticamente con más cuidado por nosotros. Ellas demostraron que este régimen también puede ser derrotado, con situaciones y crisis revolucionarias que paralizan sus instituciones, con doble poder instalado. Hasta ahora, las direcciones reformistas fueron fundamentales para reconducir el proceso hacia la democracia burguesa.

En el Ecuador, las masas derrocaron al gobierno, ocuparon el congreso y dividieron las Fuerzas Armadas. Se instaló un organismo nacional de doble poder, el Parlamento de los Pueblos. La dirección reformista entregó el poder a un coronel, que lo pasó a un general, que lo pasó al vicepresidente, que retomó el control para la burguesía.

En Bolivia, Evo Morales, frente a dos crisis revolucionarias se negó a luchar por el poder de los organismos obreros populares, prefiriendo encaminar el proceso para elecciones. En Argentina, fue esencial el papel de las corrientes reformistas, así como de las centristas trotskistas para que la burguesía consiguiese canalizar el proceso.

19-No existe posibilidad de superación de esas democracias sin que haya construcción de un doble poder real y una dirección revolucionaria de masas. Mientras no se construyan esas alternativas, que solo surgen en situaciones y crisis revolucionarias, las masas no verán opciones más allá de la democracia burguesa.

Por eso, en las situaciones que estamos viviendo hoy, las democracias burguesas se recrean, aun con crisis. Surgen nuevas alternativas burguesas, reformistas o directamente de derecha, como opciones electorales que arrastran a las masas.
VI- ¿El proletariado va a la lucha?
20-Como dijimos en el documento sobre economía, del CEI, el proletariado aumentó en número y peso social en una parte importante de los países latinoamericanos en los últimos años, con la relocalización de las industrias en los países semicoloniales.

Por otro lado, existió un ataque brutal a sus condiciones de vida, con reducción de los salarios y precarización, aproximándose de los niveles aplicados en China. Existe hoy en muchos países un proletariado más numeroso, más precarizado, violentamente explotado, más joven, y con menos lazos con el reformismo y el nacionalismo burgués.

21-En los últimos años tuvimos una vuelta de las luchas obreras de forma significativa. Hubo dos huelgas generales en la Argentina contra Kirchner y una movilización gigantesca contra Macri el 29 de abril; dos huelgas generales en Paraguay; huelga minera y después paro nacional en Perú; dos grandes huelgas petroleras en el Brasil, Argentina y Perú; huelgas en la construcción civil y ahora en el proletariado rural en Costa Rica.

Esas luchas son muy importantes pero aún están en un nivel inferior a las explosividad de las bases obreras. La crisis de dirección revolucionaria cobra su peso con fuerza. Las burocracias sindicales siguen dirigiendo y frenando las luchas. En algunos países esas burocracias están directamente ligadas a los gobiernos, en otros en la oposición, pero siguen como frenos.

22-Ahora, la crisis económica y la ofensiva recolonizadora imperialista van a llevar a nuevos y durísimos ataques contra los trabajadores. Sabemos que no existe un signo igual entre crisis económica y ascenso. ¿El proletariado industrial va a salir a la lucha enfrentando el riesgo de desempleo en medio de un proceso recesivo?

Existen algunas señales positivas en varios países, con huelgas contra los despidos, incluyendo ocupaciones. En general las respuestas, hasta ahora, son muy inferiores a las dimensiones de los ataques. Pero es temprano para dar una respuesta a esta cuestión.
VII- Existe un cambio estructural en el campo
22-El campo en AL está pasando a ser controlado por grandes empresas del agronegocio –muchas multinacionales– para producción en gran escala para el mercado mundial. La pequeña producción dejó de ser predominante en muchos países.

Eso trajo como consecuencia un profundo cambio social, con la pérdida de importancia socioeconómica del campesinado y el fortalecimiento del proletariado rural, hermano de clase del proletariado industrial urbano.
VIII- La urbanización del continente
24-América Latina es hoy una de las regiones más urbanizadas del mundo, con cerca de 80% de su población viviendo en ciudades. El número de ciudades con más de un millón de habitantes pasó de 8 en 1950 a 56 en 2010.

Las grandes ciudades son gigantescos barriles de pólvora, reuniendo a millones de obreros industriales, proletarios no industriales, vendedores ambulantes, desempleados. Una enorme masa de pueblo pobre, en condiciones de vida extremadamente precarias: bajos salarios (o desempleo), pésimas condiciones de vivienda, transporte, salud y educación.

Con la crisis económica, la tendencia es que esa situación empeore aún más. Pueden darse explosiones populares de importancia.

25-Existe un desplazamiento en el potencial revolucionario de los sectores sociales que pueden ser hegemonizados por el proletariado industrial. Antes, el bloque social que podía ser hegemonizado por el proletariado incluía prioritariamente al campesinado. Hoy, el campesinado sigue teniendo importancia pero el mayor potencial revolucionario se desplazó hacia los sectores populares urbanos.

Eso nos plantea un desafío para la elaboración de un programa para la defensa de la revolución urbana y de cada una de las reivindicaciones populares en los terrenos de la vivienda, la salud, la educación y el transporte, para ganar a esas masas populares para el proyecto del proletariado.
IX- El papel de la juventud
26-Es notable la participación de la juventud en las luchas recientes de AL. Eso incluye la juventud estudiantil en Chile, México (movilizaciones de repudio al secuestro y asesinato de Ayotzinapa), Paraguay (en 2015 y 2016), Brasil (las ocupaciones de las escuelas secundarias), Perú (movilización que derrotó la ley Pulpín).

La juventud estuvo presente también en las movilizaciones populares de junio de 2013 en el Brasil y de 2015 en Honduras y Guatemala.

27-En general, la juventud obrera es el sector más precarizado y menos apegado a las tradiciones reformistas y nacionalistas (PT, chavismo, etc.) del proletariado.
X- La ampliación de la lucha contra las opresiones
28-Los oprimidos –mujeres, negros, homosexuales– son los que más sufren con el desempleo y la rebaja salarial, que se agravan en las crisis económicas. La crisis actual va a tornar la lucha contra la opresión aún más importante para todos nuestros partidos.

29-En los países andinos existe una fuerte opresión contra los indios, que son la mayoría de la clase obrera en Bolivia, Perú, Ecuador, México. En otros países son minorías importantes, como los mapuches en Chile, violentamente reprimidos en la región de la Araucanía.

Existe también el aumento de la xenofobia contra inmigrantes haitianos, nicaragüenses, bolivianos, paraguayos y otros, con agresiones y asesinatos.

30-La burguesía utiliza las opresiones para explotar más y para dividir a la clase obrera, arrojando a unos contra otros. No existe forma de unir a la clase obrera sin una dura lucha contra la opresión. Esa tiene que ser una norma programática y política cotidiana para todos nuestros partidos.

31-Existen señales de que la sensibilidad para la lucha contra todo tipo de injusticias, incluso contra las opresiones, está ampliándose en el período pos Este. Son ejemplos, las movilizaciones populares contra la violencia sobre la mujer: las dos gigantescas por “Ni Una Menos” en Argentina (convocadas por fuera de los partidos y organizaciones tradicionales), la de “Vivas Nos Queremos”, en México, y la de “30 Contra Todas” en el Brasil.

En general, las iniciativas de nuestros partidos en las luchas contra el racismo han tenido importante éxito.
XI- Las distintas situaciones nacionales
Brasil:

32-Las movilizaciones de junio de 2013 llevaron al país a una situación prerrevolucionaria. En 2016 hubo un nuevo pico de la crisis política, con la posibilidad de impedimento [impeachment] de Dilma Rousseff. Ocurrió una recesión económica pesada y un repudio generalizado al gobierno del PT, con índices semejantes a los de la caída de Fernando Collor en la década de 1990.

En la base obrera es muy fuerte la ruptura con el gobierno y el PT, como se puede demostrar en la enorme silbatina recibida por el presidente del sindicato de los metalúrgicos del ABC al intentar defender a Dilma.

La gran burguesía y el imperialismo apoyaron la caída de Dilma para que Temer pudiese conformar un gobierno que imponga el ajuste fiscal, en la medida en que la crisis política había llegado a un límite terminal. Las manifestaciones de la clase media contra el gobierno, dirigidas por la oposición burguesa, reunieron tres millones de personas.

El PT lanzó la campaña “contra el golpe” con base en sectores minoritarios de clase media, con el apoyo de todas las organizaciones reformistas (incluyendo el MTST y el PSOL). Ese es el campo político del frente popular, que va desde el gobierno hasta el PSOL, en defensa de un gobierno burgués, proimperialista y corrupto.

33-Con el impedimento de Dilma y la posesión de Temer se abrió un nuevo terreno de inestabilidad. Existe enorme descrédito en relación con el nuevo gobierno. Puede ser que Temer comsiga terminar su mandato, pero existe también la posibilidad de que el Brasil camine para una evolución semejante a la de Argentina de 2001 –en que cayeron varios gobiernos sucesivamente–, en un largo período de inestabilidad y crisis del régimen.

Estamos frente a un desafío enorme, con el PSTU inserto en la CSP-Conlutas en momento de grave crisis política, buscando construir un campo independiente de los trabajadores, como se manifestó en la movilización del 18 de setiembre, en la paralización de la GM de San José por el “Fuera Todos Ellos”, en las manifestaciones del 1 de abril y del 1 de mayo.

Argentina:

34-El gobierno Macri es emblemático de la victoria electoral de la “derecha” en AL. Es agente mucho más directo del imperialismo, ligado a sectores de la burguesía agro-exportadora, más neoliberal clásico. Tiende a ser más bonapartista, con más represión en el marco del mismo régimen. Su ataque al movimiento obrero (MO) y sectores populares es más frontal. En pocos días de gobierno hubo una gran ola de despidos y un tarifazo de 375% en el gas y 100% en el transporte.

Al contrario de los que esperaban el fortalecimiento de Macri por la “ola conservadora”, existe un ascenso importante en el país en el inicio de este gobierno. Hubo una huelga petrolera, movilización de profesores, y una gran manifestación de 300.000 trabajadores contra el gobierno el 29 de abril.

35-A pesar del desgaste, la experiencia de las masas con el kirchnerismo no fue completada. Cristina salió del gobierno con un alto índice de popularidad. El kirchnerismo se postula para ocupar el espacio de “oposición” al gobierno, sin enfrentarlo a fondo. Pero es el principal enemigo en ese terreno. Es necesario desenmascararlo frente a las masas, combinando permanentemente las exigencias y denuncias.

El FIT está cada vez más electoralista, canalizando todo por la vía parlamentaria. Ante cada hecho, su respuesta es “un proyecto de ley” de sus diputados en el Congreso.

En ese marco, de acuerdo con nuestro tamaño, el PSTU (A) tiene un espacio importante para avanzar en su construcción ligado a los sectores de la clase obrera y la juventud.

Venezuela:

36-El gobierno Maduro vive una crisis brutal. La crisis económica se profundiza cada día, con recesión profunda, caída en los precios del petróleo, hiperinflación y desabastecimiento. El gobierno reacciona con una ofensiva bonapartista, reprimiendo a los movimientos populares y pasando el control del abastecimiento para un general. La explosividad de la situación es tal que no se excluye la posibilidad de un nuevo caracazo.

La oposición burguesa consiguió dos tercios de los diputados en las últimas elecciones, la primera gran derrota electoral del chavismo.

Con mandato hasta 2019, la hipótesis más probable es que Maduro no llegue hasta allá. Existe un elemento muy progresivo de la realidad que es la ruptura de las masas con el gobierno. Por eso, nuestro programa en este país se jerarquiza por el Fuera Maduro, para que las propias masas derrumben al gobierno.

Pero, está planteada la posibilidad de una maniobra parlamentaria de la derecha, que puede llevar a la caída del gobierno. La oposición ya lanzó la propuesta de referendo revocatorio para.

Maduro sigue aplicando un plan de ataque a los trabajadores, ahora con un reajuste de 6.000% en la gasolina. Está proyectando entregar el Arco Minero del Orinoco a las multinacionales.

37-El movimiento de masas no está respondiendo por la fuerte crisis de dirección revolucionaria. Existen muchas luchas atomizadas, como las de profesores y trabajadores universitarios. Lentamente comienza a recuperarse el sector siderúrgico, con huelgas salariales en Sidor y Ferrominera. Hubo paralización casi general en Tumereno, con bloqueo de autopistas por la masacre de 20 mineros.

No fue construida ninguna alternativa independiente del movimiento de masas por responsabilidad de la izquierda reformista y centrista atada al chavismo. Por ahora, Venezuela puede ser el polo más atrasado de América Latina.

Paraguay:

38-Después de la destitución de Lugo en 2012, asumió el vice, Federico Franco. En 2013, el colorado Horacio Cartes ganó la elección. Hubo un retroceso coyuntural en la situación política, que comenzó a ser revertido.

En 2014, una huelga general enfrentó al gobierno colorado, la primera en 20 años. Una segunda huelga general se dio a finales de 2015, con un balance a ser precisado.

Expresando el nuevo momento político, el gobierno colorado fue derrotado en las elecciones municipales de finales de 2015, perdiendo en la capital, Asunción, y en 13 de las 19 alcaldías de la región metropolitana.

39-La CCT se afirmó como segunda o tercera central sindical. Puede ser una palanca para la construcción de una alternativa revolucionaria en el país.

Colombia:

40-En Colombia se acabó el boom de las materias primas. La caída del petróleo (70% de las exportaciones) golpea la economía. El crecimiento debe bajar para 3% en 2016.

La negociación de paz cuenta con el apoyo del imperialismo. Están negociando un pacto de impunidad de los agresores contra las víctimas. La guerrilla deja de enfrentar al régimen político para incorporarse a él. Por eso, en las pasadas elecciones, la gran mayoría de la izquierda y la propia guerrilla apoyaron a Santos para su reelección. El gobierno está buscando una unidad nacional que incluye a la izquierda y a las direcciones del movimiento de masas. Es posible que le dé un ministerio al Polo Alternativo Democrático.

Habrá una ilusión de paz, sin embargo no será de la magnitud de la de 1991, [ahora] con los trabajadores más preocupados por sus condiciones de vida.

41-El movimiento obrero y de masas resiste, sin embargo, en forma atomizada, por el papel de las direcciones. En medio de eso se abren pequeños espacios para la intervención y construcción del partido, buscando desarrollar las coordinadoras de lucha de Cartagena y Bogotá.

Bolivia:

42-Evo Morales, en el gobierno desde 2006, presenta signos claros de desgaste. Desde 2012 existen enfrentamientos del movimiento de masas contra el gobierno. En 2013, una huelga general de más de 15 días hizo retroceder al gobierno en los ataques a las jubilaciones. En 2015, se dio la primera derrota electoral de Evo. En las elecciones municipales perdió en La Paz, El Alto (la principal concentración obrera del país), Cochabamba y Tarija. En 2016, nueva derrota en el plebiscito sobre reforma electoral que permitiría otra reelección de Evo.

43-A pesar del desgaste creciente de Evo, la tentativa de construcción de un PT como alternativa política de los mineros, independiente del gobierno, fracasó por la presión del MAS. Sigue extremadamente frágil la presencia independiente de los trabajadores, aún presos de la polarización Evo versus la derecha.

México:

44-El NAFTA se impuso, ahora profundizado con el TPP, transformando el país prácticamente en una colonia de los Estados Unidos. La dinámica de la economía mexicana está atada directamente a los Estados Unidos.

En noviembre de 2014 comenzó un fuerte ascenso estudiantil y popular en reacción al secuestro y asesinato de los estudiantes, que puso al gobierno Peña Nieto (PRI) a la defensiva, y cambió la situación del país para prerrevolucionaria. En varias regiones del interior del país existe doble poder, con milicias populares enfrentando al ejército. En algunas regiones, como Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Veracruz y Chiapas, los profesores están al frente de las rebeliones populares.

45-L:a heroica huelga de los profesores contra la reforma educativa no desembocó en una huelga general por el papel traidor de las burocracias sindicales y de los partidos burgueses de oposición.

La alternativa burguesa de oposición nacionalista (Morena, de López Obrador) se mantiene puramente en el terreno electoral. Dos nuevas centrales sindicales (Nueva Central de los Trabajadores y Unión Nacional de los Trabajadores) son también dirigidas por burocracias reformistas.

La clase obrera fue reducida en los años ’90 por los planes neoliberales, pero retomó el crecimiento en grandes fábricas automovilísticas en el norte del país. En estos lugares, la sindicalización está prohibida, pero explotan movilizaciones de forma salvaje, como las huelgas de los obreros de la Honda, en Jalisco.

América Central:

46-La estabilidad de América Central quedó atrás. La región en los últimos dos años viene viviendo una proceso de conjunto.

En Guatemala, movilizaciones provocadas por escándalos de corrupción sacaron del poder a Otto Pérez Molina a mediados de 2015. Una nueva convocatoria a elecciones logró una estabilidad momentánea.

En Honduras hubo un golpe que destituyó a Zelaya en 2009, por iniciativa de la burguesía local, reaccionando contra la aproximación del gobierno al chavismo. El imperialismo tuvo una postura cómplice, a pesar de no haber tenido la iniciativa del golpe. Zelaya traicionó la resistencia al golpe y aceptó acuerdos con el gobierno de Pepe Lobo que lo sucedió, además de firmar el acuerdo del TLC. Esa traición le permitió la vuelta bajo control de la democracia burguesa. Zelaya fue reintegrado al juego electoral, pero su partido perdió las elecciones de 2013, en las que ganó Juan Orlando Hernández (JOH).

En 2015 se dieron las movilizaciones de los “Antorcheros” contra la corrupción, que plantearon la posibilidad de la caída del gobierno, impedida por direcciones pequeñoburguesas.

En Nicaragua, el gobierno de Ortega está imponiendo la creación de un canal interoceánico en el sur del país (como alternativa al canal de Panamá), lo que está generando un proceso de.

El Salvador y Costa Rica no poseen un proceso de movilización como los otros tres países. Sin embargo, los gobiernos del FMLN y el PAC vienen sufriendo un desgaste en la opinión pública y están aplicando un plan de recortes en el sector público, que en el caso de El Salvador generó la creación de una Coordinadora Sindical independiente.

47-La región de conjunto vive un proceso de transición donde se ven claros elementos de una situación prerrevolucionaria. Su evolución dependerá del proceso de enfrentamiento a los planes de austeridad de todos los gobiernos.

Chile:

48-En Chile se desarrolla un proceso de desgaste del gobierno de frente popular y reorganización. La derrota electoral del frente popular en 2010, con la elección de Piñera (oposición de derecha) no llevó a un retroceso duradero en la lucha de clases. El ascenso estudiantil enseguida se retomó, llevando a la caída de tres ministros de educación. Bachelet volvió al gobierno en 2014. Con un poco más de dos años de gobierno, tiene índices de popularidad de 24%, teniendo manato hasta 2018. ¿Se va a mantener hasta allá?

El crecimiento económico bajó de 5% a un anémico 1,7%. Las movilizaciones siguen dándose, sin dar ningún nuevo salto, trabadas por la crisis de dirección revolucionaria. Además de las movilizaciones estudiantiles existen luchas aisladas de trabajadores de distintas categorías.

49-La crisis del PC –de masas en Chile– dio generaciones y generaciones de vanguardia que fueron esterilizadas por distintas formaciones anarquistas y centristas. El Bloque de Conducción (con fuerte peso anarquista y posmodernista) capitula al gobierno Bachelet.

A pesar de toda la efervescencia, la reorganización no se tradujo aún en alternativa de articulación sindical y popular de peso. No existe tampoco un nuevo partido reformista de peso, que puede ahora formarse alrededor del diputado Gabriel Boric.

Nuestra implantación pequeña en la juventud puede tener un impacto en sectores de vanguardia, caso consigamos fijar un punto del movimiento de masas que dirijamos y, desde ahí, irradiar nuestra política. La posibilidad de construcción de una coordinadora, como alternativa de reorganización sindical, aglutinando corrientes de oposición como la AIT, NO más AFP, la corriente “Cabreados” y otros sectores, puede significar un avance importante.

Cuba:

50-La crisis cubana desgasta cada vez más al castrismo. La farsa “antiimperialista” del discurso castrista se viene abajo con la normalización de las relaciones con el imperialismo norteamericano. Obama visitó Cuba, señalando el fin del bloqueo. El gobierno de los Estados Unidos quiere reponer el atraso en relación con el imperialismo europeo en la restauración ya completa del capitalismo en Cuba.

El plan del gobierno cubano es el de ser una pequeña China bien próximo de los Estados Unidos. Puede ser que tenga éxito, en función del poder dictatorial castrista. O puede ser que haya una explosión, semejante a las ocurridas en el Este europeo.
XII- ¿Estamos ante una “ola conservadora”?
51-La victoria de Macri en Argentina, la destitución del gobierno del PT en el Brasil, la derrota de Humala en el Perú, la probable derrota de Maduro en Venezuela, apuntan un escenario político bien diferente en el continente. Interpretarlo correctamente es el desafío del momento.

La ideología de la “ola conservadora” defiende que está dándose un retroceso político en el continente, producto de la presión de los medios, de la burguesía y del imperialismo, que lleva a derrotas de la “izquierda”, victorias de la derecha, y la imposición de planes neoliberales durísimos. Apoyar esos gobiernos de “izquierda” sería así la única forma de evitar el retroceso.

52-El análisis marxista rechaza esas categorías de “izquierda” y “derecha”, para utilizar un criterio de clases. Estamos tratando de gobiernos burgueses, dirigidos por partidos reformistas (como el PT) y nacionalistas burgueses (chavismo). La ruptura de las masas con esos gobiernos no es producto de las “presiones de los medios” sino de la experiencia concreta con esos planes aplicados.

El “avance” o “retroceso” es determinado por la situación de la lucha de clases y no por cuál sector de la burguesía ocupa el gobierno.

La crisis alcanza a gobiernos de “derecha” y de “izquierda”, como los de Peña Nieto, Juan Orlando Hernández, Dilma, Maduro, Humala, Bachelet y otros. Las derrotas electorales se dan por un voto castigo contra los gobiernos de turno. Las victorias de la oposición burguesa llevan a cambios superestructurales que pueden o no llevar a cambios en la relación de fuerzas. Al contrario de la izquierda reformista que solo ve la superestructura, nosotros medimos la correlación de fuerzas a partir de la situación de la lucha de clases, y no de la superestructura.

Por ejemplo, la situación anterior, entre 2005 y 2012, en que los gobiernos de esos partidos reformistas y nacionalistas burgueses tenían más peso en el movimiento de masas, fueron los momentos de mayor estabilidad burguesa y retroceso en la lucha de clases en el continente.

El desgaste y crisis de esos gobiernos está siendo producto de una desestabilización y de un avance en la lucha de clases.

53-La perspectiva no es de un período de estabilización política bajo gobiernos de derecha. La crisis económica va a obligar a los gobiernos (de “derecha” y de “izquierda”) a aplicar planes neoliberales aún más duros que los anteriores. Eso es muy diferente de la ola de crecimiento económico en que surfearon los gobiernos de frentes populares y nacionalistas burgueses en el pasado, y va a generar más crisis políticas. La realidad actual del gobierno Macri demuestra eso.

El elemento más progresivo e importante de toda esta nueva situación es la ruptura de masas con sus principales direcciones de las últimas décadas. Fueron esos aparatos los que cooptaron a centenas de miles de activistas, esterilizados para la revolución.

54-Seguimos llamando a esos gobiernos “frentes populares” y “nacionalistas burgueses” a pesar de haber polémica en nuestro medio sobre este tema. Por ejemplo, ¿es correcto llamar a todos los gobiernos de colaboración de clases (como Dilma, Bachelet y otros) de “frentes populares”? De la misma manera, ¿es correcto definir como “nacionalistas burgueses” a gobiernos como Kirchner y Maduro, que son extremadamente entreguistas y distintos del nacionalismo burgués de antes (Cárdenas, Perón, etc.)? Seguiremos definiendo a esos gobiernos así hasta que hayamos estudiado mejor el tema.
XIII- ¿Cómo terminan los gobiernos FP y nacionalistas burgueses?
55-Moreno citaba las posibilidades de término de los gobiernos de frente popular por las vías “chilena” (golpe militar), “rusa” (victoria de la revolución socialista) o “inglesa” (derrota electoral). La realidad del siglo XXI indica que las posibilidades son mucho mayores que esas.

Es importante definir con precisión qué queremos decir con “golpe”. Para nosotros quiere decir golpe bonapartista, o sea, existe un cambio de régimen de democrático burgués a bonapartista, en general acompañado de un cambio en la relación de fuerzas a favor de la burguesía. Hablar de “golpe” cuando se refiere a maniobras dentro del régimen democrático burgués, aunque sean antidemocráticas, pero que no configuran un cambio en el régimen, lleva a una confusión.

Existieron diferentes tipos de golpes en la historia de América Latina, pero todo ellos llevaron a cambios en el régimen, hacia el bonapartismo.

La única situación en que podemos defender un gobierno burgués (aunque sin apoyarlo políticamente) es cuando es atacado por un golpe bonapartista. En todas las otras situaciones, el proletariado debe aprovecharse de la división interburguesa para presentarse con una posición claramente diferenciada de los bloques burgueses.

56-La caída de Lucio Gutiérrez –que caracterizamos también como un gobierno de frente popular– en el Ecuador en 2005 fue muy diferente. Hubo un agotamiento del gobierno con la ruptura de las masas que apoyaban el gobierno.

La oposición de derecha llegó a proponer el impedimento de Gutiérrez. Pero el protagonista de la caída fu el movimiento de masas populares urbanas, que acorralaron al gobierno y obligaron a Gutiérrez a huir del país hacia el Brasil.

Fueron las masas que derrocaron el gobierno, pero no por una vía “rusa”. Después, el movimiento fue reconducido hacia la democracia burguesa.

57-Debemos evaluar de esa manera también las caídas de los gobiernos nacionalistas burgueses. Hacia finales de 2015, la presidente Kirchner fue derrotada por Macri en Argentina, [por] una “vía inglesa”.

En junio Humala fue derrotado por Kuczynski (primer ministro de Belaúnde Terry en 2005), de la derecha burguesa, también por una “vía inglesa”.

Dilma fue apartada por un impedimento, una maniobra semejante al caso paraguayo. El alejamiento es temporario (seis meses) hasta un juzgamiento definitivo que probablemente mantendrá el alejamiento.

58-Esos partidos y movimientos de origen en organizaciones pequeñoburgueses u obreras reformistas, cuando llegan a los gobiernos en general se aburguesan. Movimientos nacionalistas pequeñoburgueses evolucionan a burgueses, como el Frente Sandinista, el Farabundo Martí y el chavismo. Este es un proceso que ya se dio con parte de la socialdemocracia europea, así como con la Frelimo en Mozambique y el MPLA en Angola, en los finales del siglo pasado.

59-Después de salir del gobierno, esos partidos y movimientos viven crisis por la pérdida del aparato. Pero buscan reciclarse, ocupar el espacio de oposición para poder volver a disputar las próximas elecciones.

Eso está dándose en este momento con el kirchnerismo en la Argentina, así como con el PT en el Brasil.

Van a utilizar toda la bronca contra los nuevos gobiernos de la derecha burguesa para su capitalización electoral. No tienen ningún interés en la caída de los nuevos gobiernos de la derecha burguesa, sino en su desgaste electoral. Ellos se mantienen como enemigos fundamentales y eso nos obliga a tener políticas y todo tipo de tácticas de exigencias y denuncias en forma permanente para desenmascararlos.
XIV- ¿Es correcto defender “Fuera el gobierno” en esas situaciones?
60-¿Es o no correcto defender “Fuera Dilma” cuando el proletariado rompe con el gobierno pero aún no existen grandes movilizaciones del proletariado por esa consigna, y cuando no existen organismos de doble poder y dirección revolucionaria que compongan una clara alternativa de izquierda?

61-El gobierno de frente popular tienen un carácter de clase burgués. Tenemos desde su inicio el objetivo estratégico de derribarlo, como a cualquier gobierno burgués. Pero, como las masas lo consideran como “suyo”, tenemos toda una fase de “explicación paciente” de que ese no es nuestro gobierno.

Cuando el proletariado rompe mayoritariamente con el gobierno, podemos y debemos defender el “Fuera Dilma”. Defendemos que el derribo del gobierno sea hecho por el movimiento de masas y no por una maniobra parlamentaria de la oposición burguesa.

Nuestros críticos argumentaban que los aparatos mayoritarios (PT, CUT) seguían teniendo peso de masas y apoyando al gobierno. Pero el criterio de clase de nuestra política debe ser la necesidad y la conciencia del proletariado y no la política de los aparatos.

Otro argumento contrario fue que no existen grandes movilizaciones de trabajadores defendiendo el “Fuera Dilma”. Pero el papel del partido revolucionario no es esperar a las masas sino apuntar una política para que ellas se movilicen y avancen.

61-En realidad, caso no defendamos la caída del gobierno por el movimiento de masas, tendremos que chocarnos con el mayor avance de la conciencia del proletariado en 30 años, y decir a los obreros que ellos están equivocados en defender “Fuera Dilma”. El partido revolucionario sería [así] el ala izquierda del frente popular por intentar convencer a las masas que es equivocado derrocar al gobierno. Estaría defendiendo un gobierno burgués, sin riesgo de golpe militar, contra todas nuestras tradiciones. Seríamos parte del campo burgués en defensa del gobierno, que incluye al MTST y el PSOL.

62-Con el impedimento del gobierno (que no fue nuestra propuesta), el movimiento de masas sale más fortalecido y no debilitado. Un gobierno odiado cayó.

Para los que no defendían esa política fue una derrota del movimiento de masas, un victoria de la derecha.

Para nosotros, la derecha usurpó una victoria del movimiento de masas, y la desvió hacia el terreno institucional con la posesión del vice Temer.

63-Uno de los mayores problemas que tenemos es que para las masas los gobiernos de frente popular son de “izquierda”.

Existe un riesgo de que nos confundan con el gobierno porque también somos “de izquierda”. En las manifestaciones de junio de 2013 en el Brasil vimos el repudio a las banderas rojas “por ser del PT”. Cualquier confusión nuestra con el gobierno nos dificulta la disputa de la dirección del movimiento de masas contra la oposición de derecha.

64-Tenemos que construir una alternativa revolucionaria de los trabajadores, independiente de los campos burgueses, preparando las condiciones para la lucha por el poder, por un gobierno de los trabajadores. No nos confundimos con maniobras parlamentarias de la derecha contra gobiernos de frente popular o nacionalistas burgueses. Pero tampoco nos juntamos, en la lucha “contra la derecha”, con gobiernos de frente popular o nacionalistas.
XV- Una situación continental en transición
65-No estamos más en la realidad de entre 2005 y 2012, en que primaba la estabilidad. Existe una dinámica de inestabilidad creciente, marcada por la profundización de la crisis económica, con crisis políticas y ascensos de masas.

Siguen existiendo grandes desigualdades entre los países, comenzando por la propia situación económica: a pesar de una dinámica general descendente, unos siguen creciendo con un nivel bajo y otros están en recesión profunda. También existen grandes desigualdades políticas, con gobiernos cayendo y otros apenas desgastándose. De la misma forma, en relación con el ascenso tenemos situaciones agudas y otras trabadas. No existen procesos lineales de avance, en la medida en que la crisis de dirección revolucionaria impone límites a cada paso.

Es necesario observar el inicio del desarrollo de procesos de lucha continentales. Por ejemplo, todos los países latinoamericanos tuvieron importantes huelgas y movilizaciones del magisterio y de estudiantes contra las reformas educativas, por los derechos laborales y aumento de presupuestos. Algo semejante, aunque de menor intensidad sucede con la salud pública. Esas luchas van contra los planes de ajuste del imperialismo y de los gobiernos, se enfrentan contra las direcciones sindicales burocráticas y, en algunos casos, generaron embriones de doble poder. En ellas, las mujeres están a la vanguardia ya que se trata de sindicatos de composición mayoritaria femenina y envuelven a la clase obrera ya que lo que está en juego son derechos a la salud y la educación de la clase trabajadora.

66-Existe en el continente una dinámica de más crisis económica, más crisis política, más inestabilidad. En el documento político latinoamericano del congreso anterior definimos la situación como de transición. Opinamos que es mejor mantener la definición de “transición” para poder discutir el contenido y no el nombre que le damos. El nombre, muchas veces, es la parte más pobre de la definición.

El contenido que queremos discutir es de una tendencia a la inestabilidad, que puede generar situaciones y crisis revolucionarias en los países.
XVI- La crisis de reformismo y el nacionalismo burgués abre un nuevo momento en la reorganización
67-Como vimos en los textos de Moreno, la crisis de dirección revolucionaria es compuesta por dos elementos: por un lado los partidos reformistas que dirigen el movimiento, y por el otro, el grado de construcción de nuestros partidos revolucionarios.

La crisis evolucionó progresivamente de la tercera a la cuarta etapa por la destrucción del aparato mundial del estalinismo. En América Latina ocurrió una situación particular, en que fueron el PT y el chavismo que ocuparon mayoritariamente en los últimos veinte-treinta años el espacio que en el pasado ocupaba el estalinismo. Ahora, la ruptura de las masas con el chavismo, el luguismo, el kirchnerismo, y el PT coloca en nuevos términos la crisis de dirección revolucionaria en América Latina. Se abre un espacio por el cual esperamos decenas de años.

Pero, las oposiciones de derecha, las burocracias sindicales, nuevos partidos reformistas (como el PSOL [en Brasil], el Frente Amplio en Costa Rica) y otras opciones centristas (FIT en Argentina) y anarquistas pueden ocupar ese espacio. Esos enemigos siguen siendo más fuertes que nosotros porque se apoyan en la conciencia atrasada de las masas y tienen muchos más recursos.

La superación de la crisis de dirección revolucionaria no es posible solo con la crisis de esos aparatos nuevos y viejos. Lo más importante es la construcción en sí de nuestros partidos revolucionarios. Eso presupone una lucha mortal contra las direcciones reformistas, nuevas y viejas.

68-La polarización de la lucha de clases y la crisis de los aparatos reformistas posibilita el surgimiento de grupos centristas, que oscilan entre el reformismo y posiciones revolucionarias. Es uy importante precisar la dinámica de esos grupos centristas. Muchos de ellos van de la izquierda para al derecha asimilándose a los aparatos sindicales y parlamentarios e integrando el reformismo. Otros grupos y organizaciones son centristas cristalizados, que no evolucionan para ningún lado. Algunos grupos –por lo general la minoría– vienen de la derecha para la izquierda, pudiendo en algunos casos confluir con nosotros en posiciones puntuales. Incluso en ese caso, es importante tener claro que los centristas no evolucionan “naturalmente” hacia el programa revolucionario. Es necesaria una batalla política –que incluye la búsqueda de acciones comunes– y programática clara para que esos grupos puedan –o no– evolucionar hacia un programa revolucionario.

69-Existe de forma generalizada una postura antiburocrática y democrática entre los activistas, como consecuencia de la cuarta etapa. Eso es aprovechado por corrientes horizontalistas y neo-anarquistas. Es necesario combatir pacientemente esas corrientes en defensa de la democracia obrera. Pero eso es parte de un proceso progresivo de contestación a la dominación burocrática.

De la misma forma, la negación de los partidos es parte de la experiencia con los partidos burgueses y reformistas, ampliada por los acontecimientos del Este. El peso del posmodernismo y del neo-anarquismo también se hace presente, exigiendo el mismo tipo de combate paciente.

Los activistas no surgen con conciencia clasista, y muchas veces son influenciados por todas las presiones individualistas de la ideología neoliberal.

La ofensiva imperialista y las luchas que serán generadas tienden a fortalecer una conciencia antiimperialista en la vanguardia.

La juventud (estudiantil y obrera) tiene una relación directa con internet y las redes sociales. Eso les posibilita un acceso directo a informaciones, mucho mayor que en el pasado.

Para ganar a esos activistas para el partido es necesario convencerlos de nuestra política y de nuestro programa. Eso significa aliar la intervención común en las luchas –buscando los acuerdos posibles para el trabajo conjunto en el movimiento– con una ofensiva propagandística para convencerlos de nuestro programa.

69-La crisis del capitalismo y de los aparatos reformistas debilitó la campaña contra el socialismo. El socialismo comienza nuevamente a ganar espacio, en versiones reformistas y burguesas como la de Chávez (en su momento de ascenso), Sanders en los Estados Unidos, o, de forma más avanzada, en el peso electoral del FIT en la Argentina.

70-Los oprimidos son en general parte de los sectores más explotados de la clase obrera.

Pero tanto las organizaciones tradicionales como las distintas agrupaciones feministas, de los LGBTs, negros, inmigrantes, etc., tienen direcciones que responden políticamente al castro-chavismo y/o a los gobiernos de frente popular o nacionalistas burgueses en crisis, y a ideologías burguesas o reformistas en general.

Particularmente el castro-chavismo dio pocas o ninguna respuesta a las demandas feministas y de los otros sectores oprimidos. El aborto está penalizado en todos los países que gobierna, salvo en Cuba. Todos os gobiernos de este tipo están sintonizados con las políticas del Papa y del Vaticano; los Códigos Civiles de Venezuela, Bolivia y el Ecuador defienden la vida “desde la concepción” como defiende la Iglesia; el régimen cubano es conocido por la discriminación a los homosexuales; Venezuela, Bolivia y el Ecuador son contrarios al matrimonio igualitario y a los derechos de los LGBTs; el embarazo adolescente tiene altísimos índices en esos tres países; el turismo sexual es una verdadera industria que arrastra a la prostitución a millares de niñas y jóvenes cubanas, en su mayoría negras.

Los efectos de la crisis mundial empeoran la ya grave situación anterior en toda América Latina: femicidios y travesticidios, violaciones, tráfico, mujeres pobres presas o muertas por causa de abortos clandestinos e inseguros, asedio laboral, discriminación salarial, condiciones laborales precarias.

Pero también existe una mayor disposición de los trabajadores y de la población de reaccionar y exigir soluciones a esos problemas.

Luchamos por organizar una vanguardia obrera y femenina y de los demás sectores oprimidos que dé la batalla para que el conjunto de la clase tome su programa, como parte de una política fundamental para unir a la clase. Queremos aplicar la democracia obrera, para que las luchas triunfen y en ese camino dar nuestra salida de fondo y ganar a la vanguardia obrera y juvenil. Con es e perfil golpeamos sobre la crisis del reformismo y del nacionalismo burgués. Utilizamos la unidad de acción tanto en las luchas contra los planes de ajuste y contra los gobiernos que los aplican, como en las batallas por reivindicaciones particulares de las mujeres y del resto de los oprimidos.

71-la crisis del capitalismo debilitó la campaña contra el socialismo que venía desde la década de los ’90. El socialismo comenzó nuevamente a ganar espacio, en versiones reformistas y burguesas como la de Chávez (cuando estaba en ascenso), Sanders en los Estados Unidos, y de forma más avanzada, en el peso electoral del FIT en la Argentina.

72-En el movimiento sindical existen diferencias importantes entre país y país. En algunos países, la estructura anterior se preservó, con sindicatos tradicionales que dirigen a los trabajadores a pesar del repudio a las burocracias.

En otros países hubo una fragmentación muy grande, como en Chile, en que la Mina El Teniente fue dividida en centenas de pequeñas empresas con decenas de sindicatos. O en Costa Rica, en que no existen sindicatos en el sector privado. Eso abre también diferentes posibilidades y tácticas para el proceso de reorganización.

Antes incluso de la actual situación de crisis del petismo y del chavismo, habíamos conseguido abrir un espacio para la disputa del movimiento de masas con la CSP-Conlutas, la CCT paraguaya, y otros procesos. Ahora existe una tendencia a que se abran más espacios de lucha concretos por la dirección del movimiento de masas. El ejemplo de la formación del SITRASEP, a partir de la huelga en Los Chiles, Costa Rica, es muy importante. La Coordinadora con 30 sindicatos en El Salvador es otro ejemplo. Comienza a darse también un proceso aún embrionario de reorganización sindical en Chile.

73-En términos políticos, la reorganización abre espacios a la izquierda de los partidos reformistas y nacionalistas en los gobiernos, que serán muy disputados.

Su expresión electoral está abriendo posibilidades importantes a izquierda, que deben ser disputados por nosotros. Las mayores expresiones actuales van desde el FIT en Argentina, la votación del PSOL en el Brasil, el Frente Amplio en Costa Rica, etc.

El PSOL es un partido neo-reformista, gran candidato al fortalecimiento electoral para ocupar el espacio de la crisis petista. Es un partido electoral, con base esencialmente pequeñoburguesa, aun cuando tenga en algunas pocas regiones una base más obrera y popular. Hoy tiene una política “contra la derecha”, de capitulación al gobierno del PT.

Otros partidos anticapitalistas pueden construirse en Chile, en Honduras, etc., con condiciones de ocupar el espacio a izquierda por su política oportunista de adaptación a la conciencia de las masas y por sus aparatos electorales.

Los partidos que dirigen el FIT (PO y PTS) son sectas centristas cristalizadas, de origen trotskista. Esos partidos son adversarios importantes, y no solo en la Argentina. Tuvieron gran proyección por las victorias electorales, y poseen una fuerte estructura de cuadros acumulada en el período anterior. Además de eso, tienen acceso a mucho dinero por la presencia parlamentaria. Por eso tienen presencia política continental y disputan con nosotros el proceso de reorganización en América Latina.

Esos partidos viven un proceso de integración a la democracia burguesa y de transformación en partidos reformistas electorales. Ya tienen sus centros de actividades en el terreno electoral.

74-La mayor expresión de la reorganización política es la posibilidad de construcción de nuestros partidos en las bases obreras por la ruptura con el reformismo y el nacionalismo burgués. Ese es el elemento decisivo de la reorganización política.
XVII- Nuestra política y orientación: enfrentar los planes neoliberales proimperialistas de los gobiernos
75-El centro de nuestra política es el enfrentamiento a los planes neoliberales, que van a concretar la ofensiva recolonizadora imperialista.

Junto con eso, luchamos directamente contra los gobiernos burgueses –de “derecha” y de “izquierda”– que aplican esos planes. Ellos son los principales enemigos de los trabajadores. Y cuando las masas rompan con esos gobiernos, vamos a buscar derrocarlos.

Para eso, incorporamos todas las tácticas de unidad de acción y frente único que nos posibiliten disputar la dirección de los trabajadores en sus luchas directas.

76-Es fundamental tener proyectos de construcción sobre los sectores más explotados del proletariado industrial. La crisis del PT y del castro-chavismo abre espacios mayores junto al proletariado y ahí está la disputa esencial del próximo período. Queremos dirigir un sector más explotado del proletariado industrial en los países. Ese debe ser nuestro objetivo en el próximo período. Eso significa tener proyectos concretos de reorganización sindical, proyectos políticos y de construcción adecuados a cada país y situación.

77-Para eso, vamos a enfrentar a todos los sectores reformistas y nacionalistas, tanto los que están en el poder como los nuevos partidos reformistas. Cualesquiera tácticas unitarias deben estar dirigidas a ampliar la lucha directa de las masas. En esos casos, buscamos desenmascarar a esas direcciones en todas las situaciones. Como dijimos en documentos anteriores, asumimos la máxima leninista de luchar juntos pero marchar separados.

Rechazamos las propuestas de frentes permanentes con el reformismo, sea viejo o nuevo. Un frente permanente con ellos, en lugar de construir un polo de independencia nos haría rehenes de la política reformista. No existe ninguna posibilidad de victoria de la revolución sin la destrucción de esos aparatos reformistas. Los frentes permanentes con el reformismo no hacen parte del arsenal de tácticas del marxismo.
XVIII- Construir la Red en América Latina
78-Realizamos el Segundo Encuentro Internacional de la Red en 2015 y ahora estamos impulsando la construcción de su dirección latinoamericana. La CSP-Conlutas sigue siendo la palanca fundamental para la construcción de la Red en el continente.

Todo nuestro objetivo es buscar ayudar en los procesos de reorganización nacionales y enraizar en las bases los movimientos existentes. Eso solo puede ser hecho si hay un involucramiento orgánico de los partidos en esa política. Solo así se puede dar continuidad a los contactos e iniciativas abiertos, y transformarlos en construcción partidaria.

La Red apoya las movilizaciones concretas en los países, así como lucha contra la criminalización de los movimientos sociales. Tiene que ser un movimiento consciente de las direcciones nacionales de los partidos buscar la solidaridad internacional concreta a través de la Red frente a cualquier lucha de importancia en los países, en particular en aquellas en que estamos disputando la dirección.
XIX- Un programa obrero para enfrentar la ofensiva recolonizadora
79-Vamos a enfrentar un período que va a alternar momentos convulsivos y otros de reflujo, pero que va a exigir una alternativa programática socialista a la altura de la crisis capitalista. Nosotros proponemos como eje ordenador de nuestro programa la lucha contra la ofensiva recolonizadora del imperialismo y [contra] los gobiernos que aplican esos planes.

Vamos a disputar la dirección de sectores del movimiento de masas con un programa de transición que incluya nuestras propuestas de acción contra los planes neoliberales de los gobiernos, aliados a un plan obrero para enfrentar la crisis y la ofensiva recolonizadora.

80-Sería un equívoco de grosero oportunismo reducir nuestra intervención únicamente a consignas de acción para las masas sin estar asociadas a un programa que incluya nuestro programa antiimperialista, una política contra los gobiernos, nuestra delimitación del reformismo.

Sería otro equívoco, de carácter propagandista, dejar de lado nuestras consignas para la acción y la disputa de la dirección del movimiento de masas.

81-Debemos aprovechar cada momento para buscar llevar a las masas a la acción contra los efectos de la crisis. Buscar en todas las ocasiones disputar la conciencia del proletariado contra los gobiernos burgueses (sean de “derecha” o de “izquierda”). Incorporar en lo cotidiano la lucha política, teórica y programática contra el reformismo. Todo eso va a exigirnos una respuesta más calificada y completa en el próximo período.

a-Lucha contra el imperialismo

Luchamos por el no pago de las deudas (externa e interna), por la ruptura de todos los pactos con el imperialismo, contra la destrucción de los recursos naturales, contra el saqueo del conocimiento, contra las multinacionales explotadoras. .Por la estatización sin indemnización bajo control de las empresas de energía y transportes. Contra la privatización de la educación y de la salud públicas. Por educación y salud gratuitas y de calidad. Esos deben ser los ejes de la disputa por la independencia nacional del imperialismo que solo será posible con el triunfo de la revolución socialista. En este marco, llamar a la clase obrera de los países imperialistas a apoyar la lucha de sus hermanos de clase latinoamericanos, enfrentando a sus propios gobiernos y a las multinacionales de sus propios países.

b-Contra los planes de austeridad proimperialistas de los gobiernos

Ese eje se materializará en políticas concretas contra las medidas, o contra los planes de conjunto.

c-Contra los gobiernos burgueses

Luchamos contra todos los gobiernos burgueses. Eso se hará con diferentes programas y consignas. En principio, con explicación paciente para los gobiernos apoyados por los trabajadores. Después, cuando las condiciones lo permitan, debemos llegar a la posibilidad de defender la caída de esos gobiernos por el movimiento de masas.

d-Planes de lucha de los trabajadores

Eso incluye desde el apoyo a las luchas aisladas, el llamado a la unificación de las luchas, hasta la propuesta de huelga general.

e-Planes obreros contra las crisis

Enfrentar las crisis con planes obreros que incluyan la ruptura con el imperialismo, expropiación de sectores capitalistas, y la defensa de empleo y salario de los trabajadores, como parte del programa de transición para los países.

f-En defensa dela democracia obrera. ¡Por la auto-organización de los trabajadores!

Por la total independencia de las organizaciones sindicales del Estado. Contra las direcciones burocráticas. Por nuevas direcciones sindicales democráticas y combativas. Por el aumento del número de mujeres en las direcciones sindicales. Por la organización de base de los trabajadores. Por el desarrollo de organismos de lucha de la clase obrera (como los consejos, cordones industriales, coordinadoras) que puedan desarrollarse, en casos de situaciones revolucionarias, como organismos de doble poder.

g-En defensa de las libertades democráticas

¡Contra la criminalización de los movimientos sociales! ¡Por la liberación de los dirigentes de los movimientos sociales presos! ¡Investigación y castigo por los asesinatos de luchadores! ¡Por la libertad de organización partidaria! Frente al ataque de provocadores fascistas, ejércitos privados de latifundistas, grupos de choque de las burocracias sindicales, preparar grupos de autodefensa obrera y popular en comisiones internas (comisiones de fábrica), sindicatos, centrales.

h-Contra los regímenes democráticos burgueses

¡Salarios de los parlamentarios iguales a los de los obreros! ¡Revocabilidad de los mandatos! ¡Prisión y confiscación de los bienes de los corruptos! ¡Ellos no nos representan!

i-¡Contra la represión a los trabajadores!

Luchamos por la destrucción de las fuerzas armadas, de la policía y de la seguridad particular de los capitalistas y latifundistas y su sustitución por milicias obreras centralizadas por el gobierno obrero y popular. Con el objetico de acabar con la cadena de mandos y provocar la división de las FFAA, impulsamos políticas de democratización y sindicalización de tropas y bajos oficiales. Por la desmilitarización de la policía.

j-Contra todo tipo de opresión

La lucha por la unidad de los trabajadores incluye la lucha contra las opresiones a las mujeres, negros, homosexuales, pueblos originarios e inmigrantes, que dividen a los trabajadores.

k-Por el derecho de la mujer trabajadora

Por guarderías gratuitas en los lugares de trabajo. Contra el femicidio. Por la protección de las mujeres amenazadas. Por clases de autodefensa para mujeres en los sindicatos.

l-Por el apoyo a las luchas de los pueblos originarios

Por sus reivindicaciones nacionales y en defensa del medio ambiente.

m-Por la solidaridad con la lucha de los trabajadores y los pueblos del mundo

Por la coordinación y realización de acciones unitarias de los sindicatos, centrales, organizaciones estudiantiles y populares de todo el mundo.

n-¡Independencia política de los trabajadores de todos los partidos y gobiernos burgueses!

o- Lucha contra todos los aparatos reformistas

p-Por la construcción de nuestros partidos revolucionarios y de la Internacional

q-Por gobiernos obreros y populares, apoyados en consejos obreros y populares

r-Por la Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina