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Pedro, ¡Mantente firme! ¡Líbranos de Rajoy y del PP! ¡Por Dios!”

…Y Pedro les trajo el 155 con Rajoy

 

Septiembre de 2016, Pedro Sánchez repetía que “no es no”, frente a la investidura de Rajoy. Y la frase citada al inicio fue el ya conocido grito de Iceta. Sánchez llegó a la dirección del PSOE (dimisión primero y primarias después, mediantes) con el discurso de “somos la izquierda” y con la tarea declarada de echar al PP del gobierno.

 

Ahora, frente a la intransigencia del gobierno del PP y la llamada al orden del rey tras el levantamiento popular del 1-O, las promesas y el argumentario se fueron por el desagüe. Del líbranos del PP y de Rajoy ¡Por Dios!, hemos pasado al 155 con Rajoy ¡por Dios y por España!

 

Pedro Sánchez, ante la incapacidad del ministro Dastis para dar una “versión” del proceso catalán más allá del franquista “palo y tente tieso” que denunciaron medios tan “independentistas” como The New York Times, The Guardian,… y hasta la prensa alemana del entorno de Merkel, se ha convertido en el viajero ministro plenipotenciario del régimen, versión no franquista. Vamos, el eterno juego del “poli bueno y el poli malo”.

 

Ahora conocemos bien qué pactaron Rajoy y Sánchez para que el PSOE apoyara la aplicación del 155. Rajoy le concede a Sánchez la comisión parlamentaria para la reforma de la constitución, y Sánchez a Rajoy la intervención de la CCAA catalana, la destitución por la vía de los hechos del Parlament y de las instituciones autonómicas catalanas, para la celebración de unas elecciones antes del 31 de enero del 2018; que visto que el PP no se va a comer un “colín”, se pueda tener al PSC-PSOE al frente. Un acuerdo como el que en los 80 se hizo para Galicia, cuando González y Fraga pactaron que Galicia era para el PP, y así evitaban el fortalecimiento de la burguesía nacional gallega agrupada alrededor de Coalición Galega.

 

La cuestión ya estaba decidida desde hace mucho tiempo: el dinero catalán tiene que caer sin intermediarios (Puigdemont, Pujol y demás instituciones autonómicas), pues hay que pagar más de un billón de deuda a los bancos europeos y españoles, y hay que seguir financiando al capitalismo decadente de los Florentino Pérez y demás crápulas.

 

El IBEX 35, con la ayuda de González, Guerra y demás, al final se han impuesto para meter, una vez más, al PSOE de lleno en el apuntalamiento del régimen en crisis, dando un verdadero golpe de mano en Cataluña con el 155.

 

El PSOE demuestra de nuevo lo que ha sido desde hace décadas, un Partido del régimen neofranquista, que hace el papel de “la izquierda”, del ala “progresista”, pasando del “Otan, de entrada no”, la reconversión industrial para entrar en la CEE (antecedente de la UE) y los GAL.

¿Comisión para la reforma de la Constitución o ruptura?

El PSOE dice que ha conseguido que el PP admitiera la creación de una comisión parlamentaria para la reforma de la Constitución. ¿Pero qué reforma quieren, si a la primera de cambio, antes de comenzar a discutir, ya aplican la excepcionalidad del articulo 155 de la Constitución que, dicen, quieren reformar?

El Rey en su intervención tras el 1-O estrechó aún más los márgenes de la Constitución y el Régimen, gritando “a por ellos”. Ésta es la constitución que quieren reformar, la que encabeza un rey que como un hooligang cualquiera grita, “soy español, a por ellos”; ¿o en realidad esa comisión no es más que un caramelo para incautos, a ver si alguien de Podemos, las Mareas, o los Comunes, lo cogen?

Esta Constitución fue elaborada de tal manera que es irreformable, salvo que quieran los mismos franquistas, que son sus “administradores” (la gran reforma que hicieron fue totalmente regresiva, el articulo 135, fruto del pacto PPSOE). Los 2/3 de las Cámaras necesarios la blinda ante cualquier cambio progresivo, y la convierte en la camisa de fuerza de la clase trabajadora y los pueblos del Estado.

Las fuerzas de la clase obrera, las fuerzas democráticas, solo tienen una opción, retomar el camino unitario de la ruptura democrática con el régimen, con el objetivo de abrir un proceso constituyente que dé paso a otro régimen y resuelva el derecho a decidir de las naciones.

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