Organizarnos contra el aumento de la LGTBIfobia

Un año de ataques a los derechos del colectivo LGTBIQ+ en todo el mundo

Si mostramos un pequeño recopilatorio de cómo afectan las leyes a las personas LGTBIQ+, podemos observar que los derechos del colectivo están disminuyendo en todas partes del mundo: En 2025 aumentó a 65 el número de Estados miembros de la ONU que criminalizan las relaciones consensuadas entre personas del mismo sexo, por ejemplo, Burkina Faso introdujo una ley de este tipo por primera vez en su historia, y Trinidad y Tobago revocó su decisión de descriminalización.

Además, al menos 63 Estados miembros de la ONU cuentan con leyes que limitan la libertad de expresión en relación a la diversidad sexual y de género; al menos 61 Estados presentan obstáculos legales para el registro de organizaciones que defienden abiertamente los derechos de las personas LGBTIQ+; en 7 Estados de la ONU la pena de muerte es la sanción legal frente a actos sexuales consensuados entre personas del mismo sexo, y en 5 no existe certeza jurídica.

Remitiéndonos a lo concreto, Estados Unidos ha presentado un proyecto de ley ante la Cámara de Representantes para prohibir el contenido sobre “disforia de género o transgénero” en cualquier actividad dirigida a menores y la Corte Suprema emitió una decisión que obliga a que los nuevos pasaportes muestren el sexo asignado al nacer, Rusia ha declarado al movimiento LGTBIQ+ como “organización extremista”, Senegal y Ghana han endurecido sus posiciones de criminalización de los derechos LGBTIQ+, Turquía está trabajando en una reforma legal para la criminalización de cualquier “conducta contraria al sexo biológico”, en China y Malasia se está restringiendo el acceso por Internet a sitios web con contenido por y para personas del colectivo, en Brasil se han promulgado leyes que prohíben la participación de les jóvenes en las marchas del Orgullo, Portugal ha presentado varios proyectos de ley que podrían eliminar protecciones contra la discriminación por motivos de identidad, expresión de género o características sexuales… [1]

¿A qué responde esto? Principalmente al aumento de los discursos ultraderechistas, públicamente encabezados y aupados por Trump en EEUU, seguido de sus secuaces en en todo el mundo (como Vox en el Estado Español). La ultraderecha crece como consecuencia de la crisis del orden mundial, la crisis económica y medioambiental, en definitiva, la degeneración social del capitalismo, una dura realidad que choca con los discursos “progresistas” de gobiernos, precisamente, capitalistas, como el de PSOE-Sumar.

El Estado Español… ¿la excepción a la norma?

Si únicamente nos fijásemos a nivel legal, el Estado Español se sitúa como el país con mayor protección legal para las personas LGTBIQ+ de Europa [2]. Esto es una política consciente del gobierno PSOE-Sumar para promocionar su papel de “gobierno progresista”, que se aprovecha electoralmente de las victorias de las luchas lideradas por una fuerte organización y movilización LGBTIQ+ durante décadas. La mejor garantía para defender nuestros derechos y conquistar los que aún nos quedan es precisamente la organización y movilización.

Las agresiones a personas del colectivo han aumentado desde 2024 del 7% al 22% [3], especialmente hacia las mujeres trans, coincidiendo con el auge del discurso y las concentraciones y manifestaciones de ultraderecha o abiertamente fascistas, como la manifestación de la Falange en Madrid el pasado año o la concentración de Núcleo Nacional en Barcelona este mismo año.

Estos discursos son abiertamente apoyados e impulsados públicamente por Vox y su red de simpatizantes e “influencers”, que inundan las redes sociales con discursos populistas, vacíos y llenos de medias verdades que logran calar en una gran cantidad de jóvenes que se se sienten legitimados para reproducir esos discursos de odio y peor aún, para elevarlos al nivel de agresiones físicas.

No basta con leyes, ¡lo queremos todo!

La precariedad y la pobreza siguen en aumento, el precio de la vivienda alcanza máximos históricos y sigue en aumento, los servicios públicos están siendo desmantelados y degradados… La clase trabajadora estamos viviendo ataques constantes a nuestras condiciones de vida, y esto se ceba especialmente en los sectores más oprimidos de la clase trabajadora, como es el colectivo LGTBIQ+.

Según un estudio del Ministerio de Igualdad de 2022, el colectivo LGTBIQ+ se encuentra con un 13% más de riesgo de pobreza en comparación con la población del estado español. En particular, las mujeres trans sufren un 46,5% de paro, el 35% cuentan con contratos indefinidos; y un 50% de personas trans ha sufrido algún tipo de situación de sinhogarismo.

Los derechos LGTBIQ+ obtenidos en forma de leyes, como el derecho a la autodeterminación de género o al matrimonio homosexual, pueden mejorar aspectos de nuestras vidas, pero sin recursos que sostengan una vida digna somos más vulnerables a la violencia. Sin educación y sanidad públicas y de calidad, sin acceso a vivienda o a un mercado de trabajo digno, con una justicia franquista y sin medidas contundentes en contra de los delitos de odio las vidas de las personas LGTBIQ+ están expuestas a una mayor violencia.

Organización y lucha en defensa de nuestros derechos

No podemos dejarnos engañar con discursos para rascar unos votos o celebraciones como el “Orgullo oficial” que no son sino una monetización de nuestras luchas por parte de empresas para su propio lucro. Frente a la perspectiva de un futuro gobierno PP-Vox, la crisis económica y el auge autoritario en el mundo, los derechos del colectivo LGBTIQ+ están en grave peligro: ¡Debemos organizarnos para defendernos! En nuestros centros de trabajo, de estudio, en nuestros barrios.

A pesar de tener actualmente legislación a nuestro favor, no está todo resuelto, puede no durar para siempre, y hay aún mucho por conquistar. Creemos firmemente en la necesidad de construir un Orgullo de clase y combativo que entienda que el camino para la defensa real del colectivo LGTBIQ+ es la lucha unitaria por un programa que reúna las necesidades del conjunto de la mayoría social, la clase trabajadora:

¡Por una educación sexual pública, inclusiva y de calidad! ¡Fuera la Iglesia católica de nuestras aulas! ¡Todo nuestro apoyo a la huelga de los y las profesoras!

¡Reconocimiento inmediato de las personas no binarias en la Ley Trans! ¡Derecho a la autodeterminación de género para menores y migrantes!

¡Derogación de las últimas dos reformas laborales! ¡Reducción de la jornada laboral con escala móvil! ¡Trabajar menos, trabajar todas! ¡Impulso de medidas que aseguren y protejan el empleo digno de las personas trans!

¡Prohibición de los desahucios! ¡Expropiación de los grandes propietarios para garantizar un parque de vivienda pública! ¡Recursos públicos para atender a los menores del colectivo con familias LGTBIfóbicas!

¡Transiciones seguras, acompañadas por profesionales de la sanidad pública! ¡Por servicios especializados para las personas trans en cada comunidad autónoma! ¡Presupuestos militares destinados a la sanidad pública!

¡Basta de impunidad a la violencia LGTBIfóbica y a los discursos ultraderechistas y fascistas! ¡Por la depuración del sistema judicial de jueces y juezas machistas y franquistas!


[1] ILGA, Mes del Orgullo: nuevos datos y mapas de ILGA Mundo sobre las leyes que afectan a las personas LGBTI en todo el mundo, 2026. Disponible en: https://ilga.org/es/news/mes-orgullo-2026-lgbti-datos-mapas/

[2] El País, España es el mejor país de Europa para las personas LGTBIQ+, 2026. Disponible en: https://elpais.com/sociedad/lgtb/2026-05-12/espana-es-el-mejor-pais-de-europa-para-las-personas-lgtbiq.html

[3] RTVE, Las agresiones físicas contra el colectivo LGTBI+ se triplican en España desde 2024, 2026. Disponible en: https://www.rtve.es/noticias/20260416/odio-poblacion-lgtbi-agresiones-triplican/17026036.shtml