Hablamos con Marina, docente de secundaria, actualmente funcionaria, de la especialidad de dibujo. Imparte Plástica y Visual en la ESO y Dibujo Técnico en el bachillerato.
Por lo general, ¿has notado un empeoramiento de tus condiciones de trabajo en este tiempo que llevas trabajando?
Por lo general sí, es una evidencia. Ahora bien, como he ido alrededor por diferentes centros, cada uno tiene sus particularidades. Pero lo que sí encuentro es que cada vez el trabajo es más individualista. Aunque es un trabajo que tiene un sentido colectivo para mí, es decir, trabajar más en equipo, al final acaba siendo un trabajo muy individual. Y en el centro particularmente donde estoy ahora, quizás lo he notado más, también porque hay muchas reuniones que también son telemáticas, lo que hace que la gente esté más distanciada. Las reuniones telemáticas reducen los espacios compartidos entre compañeros de trabajo. Personalmente me gustaría trabajar de forma mucho más colectiva y dinámica, buscando soluciones a los problemas del día a día con los alumnos. Es un melón por abrir.
También una de las cosas que noto es la falta de democracia en los centros, de poder expresar un poco las ideas sin que haya consecuencias. Noto que hay cierta separación de lo que son las direcciones con los docentes. Es decir, la comunicación entre docentes y dirección, no sólo eso, sino que depende también de según qué perfiles, tienen un cierto poder en los centros. Me he dado cuenta de que algunos docentes también adquieren un poder en los centros y hacen que no se puedan hablar según qué cosas. Esto hace que la gente no quiera expresar su opinión, que cueste mucho romper ese muro, que al final es para mejorar el funcionamiento del centro. Un ejemplo sería cuando se cuestiona el proyecto de centro, que normalmente no está muy bien visto y poca gente del claustro suele ponerlo en cuestión. Este problema es una de las cosas que más me preocupa. Esta carencia de participación genera unas dinámicas que no favorecen a la toma de decisiones colectivas y acaba siendo peligroso por la democracia interna de los centros educativos. Por eso me gustaría que hubiera una forma de acción más horizontal.
Por lo que me han contado compañeros más veteranos, antes era bastante distinto. Claro, yo ya ya te digo, llevo seis años, he rodeado por diferentes centros, tampoco tengo como muy claro cómo funcionaba antes, pero sí que para mí hay una falta de democracia interna que si he visto en otros espacios. Por ejemplo, yo formo parte de una cooperativa de vivienda, pues he visto lo que es una asamblea. Creo que en educación es súper importante, y he visto formas de hacer y actuar que no se están haciendo bien y que no se escucha la voz de los trabajadores y hay muchos trabajadores. Todavía hay muchos que no quieren hablar porque sienten que, bueno, que no es su opinión no es importante o que no quieren involucrarse de esta manera, pero yo creo que detrás hay cierto miedo a decir lo que piensa y posicionarse. De que pueda haber alguna represión o historia.
¿Has notado algún empeoramiento de tus condiciones materiales? Es decir, ¿a nivel salarial, de horarios o notas que tienes más carga laboral en estos últimos años?
Sí. Yo creo que la educación pública a nivel estructural tiene muchas carencias. Sobre todo faltan recursos y una buena gestión de éstos. Falta dinero para poder mejorar esta educación pública. Esto lo he vivido en todos los centros por igual, o sea, creo que sí que a nivel material, también considero que deberíamos cobrar más y tener ese reconocimiento por la labor que hacemos y por la precariedad de las condiciones en las que trabajamos.
Actualmente estoy en un centro de máxima complejidad, también creo que el trabajo es muy diferente de otros centros y que quizá veo que la tarea es más complicada que en otros centros donde he trabajado. Veo más necesario que se reconozcan de alguna manera y al final la forma de reconocer a un trabajador es económica, ¿no? O sea, aquí quizás sí que lo he notado más.
También, al final, cuando empiezas a trabajar y vienes de otros sectores precarizados como el ocio, que es de donde vengo yo, crees que cobras muy bien. A profes, porque es algo que yo he oído a menudo: «Vamos, es que cobras muy bien, ¿no? Tienes una estabilidad, bueno, estabilidad más o menos, ¿no?» Porque esto también es otro tema, pero cuando empiezas a trabajar y ves que es tu trabajo y tu futuro. En dentro de este sector, ves que sí que a nivel material, a nivel económico, pues que no estamos bien pagados y que y cada vez asumimos más tareas que no están reconocidas ni a nivel de horas ni salarialmente.
Asumimos tantas tareas de forma simultánea que no sabes al final lo que estás haciendo en un aula: estás haciendo de psicólogo sin tener la formación o estás gestionando grupos que pareces un entrenador de fútbol a veces. ¿Y al final dónde está el aprendizaje de la materia? Todo esto no sabes si se acaba produciendo, si ellos acaban aprendiendo o no…porque es que pasan tantas cosas antes de que enseñes la materia…
Pero esto también forma parte de la tarea docente, ¿no?
Evidentemente en la ESO está toda la gestión de grupo, que también forma parte del proceso de educación, pero que a veces el tema del aprendizaje de los contenidos, no sabes si están aprendiendo, precisamente por este multitasking que nos toca hacer a los profesionales. No lleguemos a todo.
Entiendo que estas diciendo que a veces tu trabajo se ve distorsionado, ¿no? La línea entre lo que es enseñar y lo que es gestionar el grupo. ¿Una acaba comiéndose a la otra por inercia…?
Sí, sobre todo te digo que lo he notado más en este instituto de máxima complejidad.
¿Entendidos, y debido a estos problemas que que detectas hemos visto como en tu sector ahora mismo está en lucha?
Sí.
¿Si es así participas en el en el proceso de lucha o has participado en alguno de los procesos de lucha que ha habido en tu sector?
Sí, participé en las huelgas del Cambrai de hace cuatro o cinco años, me parece, del curso 2021-2022. En ese momento, nos organizamos nuestro centro y íbamos las manifestaciones y hacíamos las huelgas, pero no creamos ninguna asamblea de centro, o al menos yo no lo percibí como la organización de los trabajadores que actualmente estamos construyendo en 2026. Es decir, creando asambleas desde cada centro. En mi centro, al final yo y otro compañero volvimos a activar la asamblea antes de mi llegada.
¿Y cómo se organiza en su centro?
Desde el centro hemos hecho asambleas semanalmente o cada 15 días y nos hemos organizado para ir a las huelgas y manifestaciones. He sido de las más activas de mi claustro, donde he dinamizado bastante toda la asamblea y hemos movilizado bastante al profesorado y al final hemos conseguido ser bastantes en las huelgas, hacer bastante fuerza desde el centro y tener una asamblea con miembros cada vez más activos.
Durante el curso he ejercido un poco de portavoz de mi asamblea de centro y asistiendo a las asambleas del Vallès Oriental, con un rol menos activo, sobre todo escuchando a los compañeros y viendo un poco cuál es la dinámica a nivel de de comarca y transportarlo a mi asamblea de centro.
Y ya para terminar, ¿cómo crees que se pueden solucionar los problemas que existen en tu sector?
Creo que ahora mismo tenemos una herramienta muy potente que puede contribuir a esto y es todo el tejido de asambleas. Considero que es básico que las mantengamos para seguir exigiendo las mejoras materiales que necesitamos y combatiendo algunas de las batallas que tenemos día a día en los centros. El papel de las asambleas debe servir también para afrontar esta falta de democracia que existe en los centros, más allá de lo que se pueda conseguir a nivel de las reivindicaciones que se están promoviendo. Creo que debemos ir más allá de esto, o sea, más allá de ir ganando las reivindicaciones actuales…
Es necesario que continúen estas asambleas en cada centro e incluso las de territorio para que se pueda seguir trabajando muchas cosas y que nos llegue mucha información a los trabajadores que no nos llega.
Así pues, ¿consideras que estas asambleas pueden mantenerse por sí mismas o crees que es necesario que haya alguna estructura organizadas por los trabajadores que que ayude a sostener ésta estas asambleas, a pesar de los embates del del Estado?
Sí, pero no sé muy bien qué herramienta, no sé cómo se podría hacer, lo desconozco, la verdad.
Aprovechando la pregunta anterior: ¿cuál crees que es el papel que deben tener los sindicatos en este caso, dentro del movimiento asambleario?
No lo tengo claro, la verdad, o sea, sí que con la lucha que estamos viendo como algo que antes los sindicatos parecía como que tenían como mucho peso y ahora está teniendo también mucho esta organización de asambleas, ¿no? En las decisiones y creo que que deben ayudarse estas dos organizaciones. Quiero decir, quizás sí que tenga que ver cómo se articula, pero creo que si empezamos a dispersar será un error.

