El pasado 24 de septiembre la 11ª Sala del Tribunal Regional Federal de la 3ª Región de Brasil resolvió mantener la condena a dos años de prisión a nuestro compañero Zé Maria, presidente del PSTU. El ataque contra Zé Maria es un ataque contra quienes luchan en defensa de Palestina y, al mismo tiempo, sienta un peligroso precedente contra cualquier activista en Brasil y el mundo. Hoy persiguen a quienes denuncian el genocidio del pueblo palestino perpetrado por Israel; mañana podrían denunciar a un/a trabajador/a en huelga, con cualquier crítica al gobierno, al régimen y al sistema.

Corriente Roja reiteramos nuestra máxima solidaridad con Zé Maria y nos sumamos al llamado, junto al PSTU y la LIT.Ci, a intensificar la campaña por su absolución y contra la persecución del activismo que lucha por la liberación del pueblo palestino. Asimismo, llamamos a fortalecer las movilizaciones que van a acontecer en todo el mundo durante la próxima semana en la que se cumplen tres años desde que el Estado de Israel intensificó su maquinaria genocida contra el pueblo palestino.

Reproducimos, a continuación, el comunicado publicado por el PSTU de Brasil en Opinión Socialista:

Urgente: juicio en 2a instancia mantiene la condena de Zé Maria por criticar el Estado de Israel y el genocidio en Gaza

La decisión no hará callar ni retroceder la posición del PSTU en la defensa incondicional de la lucha del pueblo palestino y por la libertad de expresión.

La vista de apelación contra la condena a dos años de prisión en régimen abierto impuesta al presidente nacional del PSTU, José Maria de Almeida, por defender la lucha del pueblo palestino, celebrada en la mañana del jueves 24 de septiembre por la 11ª Sala del Tribunal Regional Federal de la 3ª Región mantiene, por el momento, esta decisión ilegal, ilegítima y arbitraria.

La relatora del caso votó a favor de mantener la condena, el segundo juez solicitó una revisión (cuando el magistrado solicita la suspensión del juicio para analizar el caso), pero aun así, el tercer juez insistió en votar a favor de la decisión de la primera instancia. Por lo tanto, el juicio tiene 90 días para reanudarse, pero el resultado sigue siendo favorable a esta condena, que carece de fundamento jurídico alguno y supone la criminalización del apoyo a la lucha y la resistencia del pueblo palestino.

Acto y campaña contra la condena

Mientras que a las afueras del TRF-3 (Tribunal Federal Regional de la 3.ª Región) una manifestación representativa de 150 personas de diversas organizaciones, partidos, sindicatos y movimientos sociales palestinos protestaba contra la condena de Zé Maria y contra el genocidio perpetrado por el Estado de Israel, dentro del edificio, el propio presidente del tribunal presionaba para que la sesión terminara rápidamente, incluso citando la cantidad de correos electrónicos recibidos durante ese período que solicitaban la absolución del presidente del PSTU (Partido Socialista Unificado de los Trabajadores).

La manifestación no se limitó a la defensa de Zé Maria, sino que vinculó el juicio con el intento de criminalizar la lucha del pueblo palestino y la defensa de las libertades democráticas y la libertad de expresión. En este momento, entidades sionistas, como la CONIB (Confederación Brasileña de Israel), persiguen a activistas en todo el país que se atreven a criticar la guerra de limpieza étnica practicada por el Estado de Israel en Palestina. También existen demandas contra el periodista Breno Altman, el líder del PT José Genoíno, activistas del Frente Palestino de São Paulo, como Soraya Misleh, Muhammad Kadri y Rawa Al-Sagheer, y contra el bar y centro cultural palestino Al-Janiah.

En el marco de la campaña contra el pueblo palestino y para proteger al Estado de Israel de cualquier crítica, también se incluye el proyecto de ley 1.424/26, presentado por la diputada Tabata Amaral (PSB-SP), que equipara el antisionismo con el antisemitismo, equiparando falsamente el ataque a una ideología supremacista que constituye la base del genocidio en Palestina con el delito de racismo contra todo un grupo étnico.

«Tenemos que afrontar esta sentencia como sistema judicial del Estado brasileño, que, con la decisión tomada hoy, condenó a quienes mueren y absolvió a quienes matan», declaró Zé Maria. El dirigente del PSTU afirmó, además, que esta decisión, de mantenerse, reproduce la actuación del juez de primera instancia, quien, en lugar de proteger el derecho y la libertad de expresión, de crítica al Estado de Israel y de defensa del pueblo palestino, y por otro lado, del genocidio palestino, «decidió defender el genocidio».

Es hora de intensificar la campaña

«Ninguna sentencia judicial, sea cual sea su nivel, cambiará nuestra opinión ni detendrá nuestra lucha», declaró Zé Maria. El dirigente del PSTU destaca dos tareas principales: continuar la campaña contra la condena y la persecución que no solo él, sino también otros activistas, sufren en este intento por silenciar la voz en defensa del pueblo palestino. Y la otra lucha fundamental, que es el sentido de esta condena: la lucha por la liberación del pueblo palestino y por el fin del genocidio.

«En definitiva, lo que pretenden condenar es la lucha del pueblo palestino, lo que pretenden legitimar es el genocidio perpetrado por el Estado de Israel, y lo que diremos es: ¡No! ¡No pasarán! Palestina será libre, desde el río hasta el mar», afirma Zé Maria. «Con la lucha del pueblo palestino y de los trabajadores de todo el mundo, pondremos fin a este Estado racista y colonialista de Israel, pondremos fin a este genocidio y, junto con el pueblo palestino, no nos detendremos ante una decisión de primera, segunda o décima instancia», recalca.

Visita la web de la campaña y firma contra la condena de Zé Maria