Con una participación masiva durante toda la semana en los distintos Servicios Territoriales que han confluido en la gran manifestación de Barcelona del viernes 20 de marzo, el profesorado catalán ha dejado claro que no aprueba el acuerdo de la vergüenza entre el Govern de la Generalitat de Catalunya y los sindicatos burócratas CCOO y UGT y que no está dispuesto a que se firme ningún acuerdo sin consulta a toda la comunidad docente, sin excepción

Por: Corrent Roig Educació

Los métodos de la clase obrera a escena

Con una movilización multitudinaria que no se recordaba desde las históricas huelgas de 1988, el profesorado catalán inició la semana de huelgas por una educación pública, gratuita y de calidad el lunes 16 de marzo en los Servicios Territoriales del Barcelonès y del Baix Llobregat. La jornada comenzó con numerosos cortes de circulación en las carreteras del área metropolitana de Barcelona, en protesta por el acuerdo de la vergüenza firmado por las burocracias sindicales de CCOO y UGT con el Govern de la Generalitat, por la falta de recursos suficientes en los centros para atender a una diversidad creciente y en protesta por los recursos públicos desviados hacia la escuela concertada y por el incumplimiento de la LEC, que obliga a destinar un 6% del PIB a la inversión en educación. También por la reducción de unas ratios actualmente por las nubes (especialmente en Bachillerato), por la disminución de una burocracia que cada día consume más horas para preparar clases y atender al alumnado y por la subida de unos salarios congelados desde hace más de quince años. Las diferentes columnas de profesores confluyeron en la Plaça Urquinaona de Barcelona, desde donde se dirigieron hacia la Plaça Sant Jaume en una movilización que podemos situar en torno a los 25.000 manifestantes.

¡Revuelta docente… y también campesina!

La semana continuó el martes con la huelga y las movilizaciones llegando a las Terres de l’Ebre, continuando con los cortes de carreteras y la masividad de unas marchas a las que se sumaron los campesinos de Revolta Pagesa con sus tractores, reivindicando una agricultura de proximidad y respetuosa con sus trabajadores y sus condiciones de vida. Las manifestaciones en Tarragona y Tortosa reunieron a más de 5.000 personas. Por la tarde, y para calentar motores de cara a la huelga del día siguiente, se produjo un encierro en los Servicios Territoriales de la Catalunya Central (Manresa).

Docentes en pie de guerra en la Catalunya Central y en Lleida

Las manifestaciones y la huelga educativa continuaron el miércoles 18 de marzo en la Catalunya Central y en Lleida con movilizaciones que superaron ampliamente los 5.000 manifestantes en ciudades como Manresa o Lleida. El clamor por una educación pública y de calidad se dejó sentir a pesar del establecimiento de unos servicios mínimos abusivos por parte del Departament d’Educació, que se repitieron durante toda la semana (1 docente por cada 3 unidades educativas).

Vallès y Girona toman el relevo por una educación pública, digna y de calidad

Los cortes de carreteras y la toma de las calles por parte del profesorado llegaron al Vallès y a Girona el jueves, con manifestaciones que desbordaron espacios como la Gran Via de Sabadell, donde se concentraron miles de docentes que, frente a la sede de los Servicios Territoriales del Vallès Occidental, dejaron claro que no habrá ningún acuerdo con la comunidad educativa sin consulta y sin mejoras estructurales en la enseñanza.

La protesta educativa desborda a los sindicatos burócratas y clama por una huelga del sector público

Y, por fin, llegó la jornada del viernes 20 de marzo, en la que los distintos colectivos y asambleas docentes confluyeron en la ciudad de Barcelona en un número superior a las 100.000 personas, en una movilización histórica que ha dejado claro que las demandas del sector educativo público (más recursos y salarios y menos ratios y burocracia) no serán apaciguadas por ningún acuerdo de la vergüenza que se haga a espaldas de la clase trabajadora docente. Los cortes de carreteras también fueron protagonistas de una jornada en la que la valentía del sector docente, llegando a las puertas del Parlament de Catalunya, contrastó con la cobardía de un Govern de la Generalitat que suspendió el pleno del Parlament y retiró la presentación de unos Presupuestos que no apuestan, entre otras cosas, por una fuerte inversión en educación.

¿Y ahora, qué? Hacia una huelga general del sector público

La jornada de huelga del 20 de marzo estuvo marcada también por la presencia y el apoyo de los bomberos, sometidos, al igual que el profesorado, a una situación laboral insostenible. Este hecho, junto con las carencias en el sector del transporte (caos de RENFE) y en una sanidad desmantelada (también hubo huelga de médicos el jueves 19 y el viernes 20 de marzo), puso de manifiesto la necesidad de una huelga general del sector público que acabe con las deficiencias que sufre la clase trabajadora en la prestación de estos servicios y con la precariedad laboral continuada de su personal. La clase trabajadora debemos seguir saliendo a la calle, encabezando la lucha por los servicios públicos y contra el desmantelamiento del mal llamado estado del bienestar. Es necesario masificar las protestas, aumentar la autoorganización —donde el profesorado aparece hoy en día en la vanguardia— y construir desde las asambleas y con los sindicatos alternativos y de clase una huelga general en defensa de los servicios públicos. Ni un paso atrás: por una educación pública, gratuita, de calidad, digna y en castellano. Por unos servicios públicos dignos, gratuitos, de calidad y sin listas de espera kilométricas.