Desde Corrent Roig queremos mostrar nuestro más firme rechazo del plan piloto aprobado por el Gobierno de la Generalitat de Cataluña del PSC a través del Departament dEducació que establece la presencia de Mossos d’Esquadra de paisano en 13 centros educativos de Cataluña.
Por: Corrent Roig
En un momento de emergencia de recursos en la escuela pública y en que el profesorado de toda Cataluña mantiene un conflicto con el Departament d’Educació reclamando menos ratios y tareas burocráticas y más recursos y salarios, no es de recibo desviar recursos para dotar de una falsa seguridad a los centros educativos. No son Mossos d’Esquadra lo que necesitan nuestras escuelas sino más personal educativo, el apoyo a la figura del docente, muchas veces abandonado a su suerte por las direcciones de los centros y por un Departament d’Educació que hace dejación de funciones, más recursos para reformar unos centros envejecidos y que en muchos casos tienen que hacer las clases en barracones, dotaciones invertidas en cuidadoras, integradores/as sociales, educadores sociales o psicólogos/gas…
La actitud del Departament d’Educació, lejos de escuchar y dar salida a las justas reivindicaciones del colectivo docente, se basa en ningunear, humillar y despreciar el colectivo docente y a desguazar, privatizar y militarizar una enseñanza pública maltratada durante décadas y que languidece ante el abandono sufrido desde las diversas administraciones y gobiernos que han pasado por el Palau de la Generalitat.
No podemos normalizar la presencia de los Mossos d’Esquadra en nuestros centros educativos, dado que esto supone ningunear la figura del docente como persona clave en la formación de nuestro alumnado, desviar recursos educativos hacia ámbitos que nada tienen que ver con la educación, culpabilizar a nuestro alumnado de actitudes que contaminan nuestras sociedades y que tienen que ver con un sistema capitalista corrupto y decadente y no con actitudes individuales y supuestamente malas per se de nuestro alumnado. No podemos normalizar a los Mossos en nuestras aulas porque los docentes no tienen que ser fiscalizados por la policía, no necesitamos control y vigilancia en nuestras aulas, sino trabajar por la convivencia, resolver los conflictos con diálogo, comprensión y ayuda material y moral… En definitiva, más pedagogía y menos represión.
Si observamos los modelos educativos que se han visto atravesados por medidas parecidas a las que quiere implantar el Departamento de Educación en nuestras aulas veremos como el fracaso ha sido el común denominador de estos: en el Reino Unido el plan implementado a partir del año 2000 no dio como resultado una disminución de la violencia o los conflictos. Al contrario, generó más criminalización entre el alumnado, especialmente entre el más vulnerable (Diari ARA). Por no hablar del modelo estadounidense en que detectores de metales y agentes armados son parte del paisaje habitual. Un paisaje trufado de tiroteos cada cierto tiempo, que provocan muchas víctimas menores de edad. Un problema, está claro, que excede a la escuela y que afecta a una sociedad en que el control de las armas es muy laxo y provoca miles de víctimas cada año. Apostar por la militarización y no por la educación comporta unos males inasumibles e inaceptables para las sociedades humanas.
Por último, no nos parece de recibo que los mismos que desahucian a nuestro alumnado vulnerable de su casa, sean los que nuestros alumnos se tengan que encontrar en los centros educativos. Necesitamos resolver el problema, no perpetuarlo.
Desde Corrent Roig hacemos un llamamiento a todo el colectivo docente y, por extensión, a toda la comunidad educativa y a toda la sociedad, a movilizarse contra esta intolerable medida para conseguir la rectificación inmediata del Departament d’ Educació. Solo la autoorganización de docentes, familias y alumnado conseguirá rectificar el errático y peligroso rumbo de un Departament d’Educación hoy desnortado y que atenta directamente contra la escuela pública.

