¡Basta de genocidio en Palestina!
Por la ruptura total de relaciones militares, comerciales y diplomáticas, con Israel
¡Si tocan a la flotilla, hay que movilizarse!
El brutal genocidio que está cometiendo el Estado nazi de Israel en Palestina se ha convertido en uno de los mayores crímenes del imperialismo en este siglo. Ya son más de 64.300 palestinos/as asesinados/as y las cifras crecen cada día, mientras la hambruna es utilizada como arma de guerra por el Estado sionista. En las últimas semanas, imágenes de niños/as desnutridos/as se suman a las de miles de hombres y mujeres asesinados/as mientras buscan comida. Según informes recientes, al menos medio millón de personas se enfrentan al hambre y la desnutrición aguda, mientras el ejército de Israel sigue bloqueando el ingreso de alimentos y medicinas a la Franja de Gaza, bombardeando hospitales y asesinando a periodistas.
Por: Corriente Roja y Corriente Revolucionaria de los y las Trabajadoras
El genocida Netanyahu ha desplegado una nueva ofensiva sobre la ciudad de Gaza, obligando a nuevos desplazamientos forzados a cientos de miles de palestinos/as que ya estaban refugiados/as en edificios en ruinas y tiendas precarias. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha dicho que Israel está abriendo “las puertas del infierno en Gaza”, y ha amenazado con intensificar aún más los ataques, antes de volar con misiles la Torre Mushtaha en el oeste la ciudad. Hoy en Palestina se muestra toda la barbarie y monstruosidad de este sistema capitalista y del imperialismo.
Este genocidio no sería posible sin el sostén de las principales potencias imperialistas, que financian y arman al ejército de Israel, en especial Estados Unidos y la Unión Europea. Hoy varios gobiernos europeos dicen que van a reconocer al Estado palestino y exigen a Israel un cese al fuego, pero es puro cinismo imperialista, porque siguen apoyando la ocupación colonial sionista de las tierras palestinas.
Un paso más logrado por la movilización, aunque es insuficiente
Las declaraciones del Presidente del Gobierno sobre las 9 medidas anunciadas hoy contra el genocidio, que se van a presentar al Parlamento para ser tratado como RD Ley son, en primer lugar, el producto de la movilización y la presión social con encierros, acampadas, manifestaciones, acciones en la Vuelta Ciclista o la masiva despedida de la Flotilla… porque el repudio al genocidio es masivo y no sólo cuestiona las masacres de Netanyahu, también a este gobierno que mantiene el comercio de armas y las relaciones con Israel 2 años después, con más de 63.000 mil palestinos/as asesinados/as y una hambruna como arma de guerra contra la población. ¡La lucha paga! y cada medida arrancada a los gobiernos, por pequeña que sea, nace de ella.
Sin embargo, las medidas, llegan muy tarde, son muy timoratas y no hay garantías ni que después del trámite parlamentario seguirán manteniéndose tal cual, ni que se aplique lo prometido. Baste recordar que este gobierno anunció que ya aplicaban de facto el embargo desde octubre de 2023. Sin embargo, como han demostrado periodistas como Olga Rodríguez o el Centre Delàs, desde entonces hasta mayo de este año el Estado español ha hecho al menos 88 envíos de armas por 5,3 millones de euros y ha importado armas financiando con más de 37.000 millones el genocidio. ¡Entre febrero y mayo de este año, ha sido el Estado que más compraba armas de Israel de toda la UE!
Además, pese al veto anunciado por Sánchez, fuentes gubernamentales han confirmado a la prensa que EEUU podrá seguir usando las bases de Rota y Morón para enviar armamento a Israel, ya que el Pentágono no tiene obligación de informar del destino final del armamento que transportan a través de esas bases. Y hay que recordar que la empresa semi-pública Indra está presidida (con el voto del gobierno), por Ángel Escribano, presidente hasta ahora de EM&E Group., una de las más importantes empresas españolas de armamento y además socia de Israel. La empresa del presidente ejecutivo de Indra, forma parte de una UTE (Unión Temporal de Empresas) con Pac Tecnos, empresa del grupo israelí Rafael Advanced Defense Systems Ltd. Aprobar planes de desconexión militar con Israel poniendo al frente de Indra un socio de la industria militar israelí es como poner al zorro a cuidar el gallinero.
Reforzar la lucha contra el genocidio es la única garantía
La monstruosidad del genocidio ha conmovido profundamente a millones de personas en todo el mundo, revitalizando el movimiento de solidaridad con Palestina, con movilizaciones masivas, las acampadas en universidades, las acciones de boicot a Israel, pronunciamientos del ámbito de la cultura, etc. Estas acciones apuntan a denunciar también la complicidad de los gobiernos imperialistas y de la región con el genocidio en curso, que no solo no rompen relaciones con Israel sino que reprimen a quienes se solidarizan con Palestina, como ocurre en Reino Unido con cientos de detenidos/as y la ilegalización de organizaciones como Palestine Action.
Como parte de este movimiento se ha organizado la Global Sumud Flotilla que partió de Barcelona, Túnez y otros puertos hace pocos días con decenas de embarcaciones rumbo a Gaza; se ha transformado en la mayor iniciativa civil de este tipo y concentra la mirada de miles de personas en todo el mundo. Meses atrás, la Marcha Global a Gaza ya expresó este esfuerzo solidario con Palestina intentando romper el bloqueo desde la frontera de Egipto con Gaza. El objetivo de la flotilla es intentar romper el bloqueo y llevar ayuda humanitaria a Gaza. Pero no sólo se trata de eso. Al mismo tiempo que la acción busca abrir un corredor humanitario, también denuncia el silencio y la complicidad de las potencias imperialistas y los gobiernos ante el genocidio en curso. Como dijo la activista sueca Greta Thunberg, una de las activistas que integra la flotilla, “no sólo necesitamos ayuda para Gaza, necesitamos el fin de la ocupación, necesitamos el fin del sistema de apartheid bajo el que han vivido los/as palestinos/as por muchas décadas. Esta no es una misión de caridad, es un acto de solidaridad.”
Mientras la flotilla avanza hacia Gaza por el Mediterráneo, autoridades de Israel han amenazado con reprimir a todos/as sus integrantes y detenerlos/as en condiciones ilegales considerándolos como “terroristas”, en un claro intento de amedrentar a todo el movimiento.
Los próximos días serán clave. Por ello el llamamiento lanzado por los portuarios de Génova a paralizar los puertos si tocan a la flotilla, en respuesta a las amenazas del gobierno del genocida Netanyahu, es un enorme ejemplo de solidaridad obrera e internacionalista que ha tenido una enorme repercusión y que debe multiplicarse. Como ya lo están haciendo distintas organizaciones estudiantiles en varios países y en el Estado español, como todas las organizaciones estudiantiles en Catalunya, que han acordado llamar a asambleas y convocar una huelga cuando la flotilla sea interceptada con la consigna “Por Palestina: si asaltan la flotilla, vaciamos las clases”.
Todas estas acciones comienzan a poner en el centro una idea que ya se va convirtiendo en un clamor: la exigencia en los propios gobiernos que rompan completamente las relaciones diplomáticas, económicas, militares y de todo tipo con el Estado genocida de Israel ¡Ya queremos ver que Pedro Sánchez cierre la embajada de Israel!
Como en la guerra de Iraq: ¡o paran el genocidio o paremos todo el Estado español!
Los estibadores de distintos países de Europa que comienzan a hacer pronunciamientos de solidaridad, los docentes que se han encerrado para tomar en sus manos la lucha “porque no se puede comenzar las clases como si no hubiera un genocidio”, los sanitarios que comienzan a llamar a asambleas en solidaridad con Palestina, acciones de protesta en distintos centros de trabajo.
Hoy más que nunca es necesario que la clase obrera se sume al movimiento internacional de solidaridad con Palestina, y que esto se traduzca en acciones, paros y huelgas que obliguen a los gobiernos a romper relaciones con Israel y a parar el genocidio en curso.
Hay precedentes que muestran que esto es posible y decisivo. Cuando estalló la guerra de Iraq en el 2003 fueron masivas las protestas en el mundo y en particular en Europa. Pero lo que marcó un giro fue la entrada de millones de trabajadores/as en el conflicto con llamamientos de los sindicatos a paros y huelgas contra la guerra. La Confederación Europea de Sindicatos convocó inicialmente un paro de 15 minutos bajo el lema “Paremos Europa para parar la guerra”. Millones de trabajadores/as secundamos ese paro aún considerándolo insuficiente. Después vinieron paros parciales de 2 horas y finalmente una Huelga General convocada inicialmente por CCOO, UGT,CGT y todo el sindicalismo combativo, que tuvo un enorme seguimiento aunque no fue en rigor una Huelga General por el descuelgue a última hora de la dirección de CCOO.
Hoy, el sindicalismo combativo tiene la oportunidad y la responsabilidad de ponerse a la cabeza de promover estas acciones. Al mismo tiempo, es necesario exigir a los dirigentes de los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT que de una vez por todas se muevan para frenar este genocidio, llevando a todas las empresas las propuestas de que los Comités de Empresas y asambleas se pronuncien promoviendo así las condiciones para una Huelga General por Palestina. Una respuesta así sería un paso enorme aquí y en toda Europa como lo fue en la guerra de Iraq.
La lucha por parar el genocidio en Palestina es la lucha de todas y todos los/as oprimidos/as del mundo contra la barbarie y la explotación capitalista, por el futuro de la clase obrera y la liberación de los pueblos de la opresión imperialista.
¡Basta de Genocidio! ¡Si tocan a la flotilla, hay que movilizarse!
¡O paran el genocidio o paremos todo el Estado español!
¡Palestina libre, desde el río hasta el mar!

