Os presentamos el nuevo formato de prensa mensual de Corriente Roja: Contrainforme. El Página Roja pasa a ser una revista monográfica que saldrá cuatrimestralmente y mensualmente sacaremos esta hoja que puedes hacer tuya y repartir en tu centro de trabajo, estudio o asamblea de barrio.
Los ataques al colectivo al LGTBIQ+ en aumento en todo el mundo
El colectivo LGTBIQ+, y les oprimides de todo el mundo, estamos viviendo una ofensiva que va en aumento hacia nuestros derechos democráticos. El Gobierno Trump en Estados Unidos, la principal potencia imperialista del mundo, está marcando un camino claro de ataque y ofensiva hacia los derechos de las personas LGTBIQ+, les migrantes, las mujeres, y no solo en lo discursivo sino también atacando leyes básicas como los programas DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión). También está expulsando masivamente a migrantes, un camino que, hasta la fecha, tuvo su máxima expresión en la administración Obama y que forma parte del ADN de las naciones imperialistas y su racismo institucional, que utilizan para super explotar a la población que proviene de los mismos territorios que el imperialismo saquea.
En Europa también vemos este aumento de ataques hacia los colectivos oprimidos. A parte de la aprobación del nuevo Pacto Europeo de Inmigración y Asilo, que legaliza la retención en frontera y las deportaciones a terceros países, en cuanto al colectivo LGTBIQ+, el Tribunal Supremo de Reino Unido excluyó recientemente a las mujeres trans de la Ley de Igualdad estatal al dejarlas de considerar mujeres, reforzando la relación entre género y sexo biológico. Por su parte el Parlamento húngaro prohibió las marchas del Orgullo LGTBIQ+ en el país, lo que se suma a la dinámica del Gobierno de Orbán en los últimos 15 años, que ha impulsado leyes que restringen los derechos de la comunidad LGTBIQ+.
En el Estado español, la ultraderecha reaccionaria del PP y VOX sigue poniendo a les migrantes y el colectivo LGTBIQ+ como principal enemigo, culpabilizándonos de la crisis, y defendiendo abiertamente la eliminación de nuestros derechos más básicos. Así lo vemos en los territorios en los que gobiernan, como Madrid o Païs Valencià, donde PP y Vox encabezan recortes a la Ley Trans, incluso poniendo trabas para la prohibición de las terapias de conversión.
La realidad es que ni las personas migrantes ni LGTBIQ+ somos responsables de la crisis de este sistema y seguimos viviendo una brutal violencia, que va en aumento. Según los últimos datos, 350.000 personas LGTBIQ+ en todo el Estado español han sido agredidas física o sexualmente desde 2019, y más de 1,1 millones han sufrido discriminación en los últimos cinco años, mientras que solo el 16,5% de las víctimas denuncia los hechos.
¿El Gobierno de PSOE-SUMAR es un aliado del colectivo LGTBIQ+?
PSOE y SUMAR, frente los ataques al colectivo hacen grandes declaraciones auto-proclamatorias como combatientes de la ultraderecha y de defensoras de les oprimides. En este sentido, la experiencia de las elecciones de 2023, en las que miles de personas del colectivo fuimos llamadas a votar a PSOE o SUMAR para “frenar a la ultraderecha y al fascismo”, demuestra que esta no era la solución, ya que la influencia de la ultraderecha no ha parado de aumentar.
La ultraderecha surge, por una parte, por la desafección política de sectores de la clase trabajadora y clases populares decepcionados con los partidos que prometieron “cambiar las reglas del juego” pero que se acabaron integrando como las patas izquierdas de gobiernos burgueses, promoviendo medidas anti obreras y siendo incapaces de romper con las instituciones herederas del franquismo.
Por otra parte, la ultraderecha representa una reacción para una parte de los grandes capitalistas del mundo frente a la actual crisis mundial del sistema. Frente a la crisis económica y medioambiental la burguesía necesita de gobiernos capaces de reprimir las posibles respuestas de la clase trabajadora en la calle, recortar gastos sociales, precarizar aún más el empleo y eliminar derechos democráticos.
Mientras todo esto sucede, gobiernos supuestamente progresistas como el de PSOE-SUMAR son incapaces de aplicar medidas reales que combatan la pobreza y la precariedad que vive la clase trabajadora y dentro de ella, la violencia institucional y social que viven los colectivos oprimidos. Tampoco puede romper con el Régimen del 78, del que forma parte, de ahí que reivindique la Transición Española a pesar de que esta no acabó con la continuidad política del régimen franquista, lo cual se expresa en las organizaciones herederas de este como PP y VOX.
Este gobierno es leal al Régimen del 78 en tanto no depurará el sistema judicial, repleto de jueces machistas y franquistas; no convocará un referéndum que enfrente y acabe con la Monarquía; no permitirá la autodeterminación de las naciones oprimidas; ni romperá los acuerdos de la Santa Sede con la Iglesia Católica, que asegura a la principal institución enemiga de colectivo LGTBIQ+ su presencia en las aulas.
Por todo ello el gobierno PSOE-SUMAR no es nuestro aliado ni para frenar la ultraderecha, ni para combatir la LGTBIQ+fobia, y eliminarlas de raíz.
La clase trabajadora organizada es la mejor aliada para luchar contra la LGTBIQ+fobia
Todos y todas las trabajadoras, independientemente de nuestra orientación sexual o identidad de género, nos vemos perjudicadas por los gobiernos al servicio de la burguesía. Gobiernos como el de PSOE-SUMAR no tienen como objetivo defender y cubrir las necesidades de la mayoría de la población, sino enriquecer los bolsillos de los empresarios, mantener el Estado español como potencia imperialista dentro de la UE, mantener el régimen antidemocrático del 78 y frenar toda posible respuesta social que se dé en las calles.
La clase trabajadora tenemos los mismos enemigos, y es por ello que las organizaciones de nuestra clase como los sindicatos, los colectivos de vivienda, las asambleas barriales, las organizaciones estudiantiles, o las CSOs, deben tomar las reivindicaciones del colectivo LGTBIQ+ como reivindicaciones de la clase obrera en su conjunto, y pelear por un programa que defienda los intereses de la mayoría:
- Basta de impunidad a las agresiones LGTBIfóbicas. Depuración de jueces y juezas machistas y franquistas del sistema judicial.
- Reversión de los recortes y aumento de la inversión en Educación y Sanidad públicas, y recursos y formación para los profesionales que atienden al colectivo. ¡No al rearme imperialista! ¡Gastos militares para gastos sociales!
- Educación sexual, inclusiva y de calidad. ¡Fuera la Iglesia Católica de nuestras aulas!
- ¡Prohibición de los EREs! Reducción de la jornada laboral a 35 horas sin pérdida de salario, y reparto del trabajo con cuota laboral LGTBIQ+.
- Prohibición de los desahucios, expropiación de los grandes propietarios para garantizar un parque público de vivienda de alquiler social, que asegure pisos refugio para mujeres maltratadas y para las personas LGTBIQ+ obligadas a escapar de sus casas para sobrevivir.
Para conseguir estas reivindicaciones, y en general, un programa que ponga las necesidades de la clase trabajadora en el centro y luche por una transformación radical de la sociedad no podemos depender de gobiernos burgueses de uno u otro signo. La lucha organizada y continua con independencia de clase es la que nos hará arrancar cada victoria de las garras de los grandes capitalistas y sus gobiernos. Solo un gobierno de los y las trabajadoras podrá destruir las bases sociales y económicas del sistema capitalista y construir unas nuevas, socialistas. Solo así podremos construir una sociedad en la que podamos ser humanamente diferentes, socialmente iguales y totalmente libres.
Corriente Roja somos una organización que tiene como objetivo la organización de la clase obrera con un programa socialista y revolucionario que pelee contra todo tipo de explotación y opresión. ¡Te invitamos a pelear este programa con nosotres!
Junio de 2025
Imagen: Dani Logar CC by 4.0
