Bolivia atraviesa la crisis social y política más profunda desde las jornadas insurreccionales de 2003 que derrocaron a Gonzalo Sánchez de Lozada. Desatada por el giro del presidente Rodrigo Paz Pereira, una ola de movilizaciones masivas,
bloqueos y huelgas paraliza el país desde mayo de 2026.

Lo que comenzó como demandas sectoriales por la calidad del combustible y la tenencia de la tierra se ha transformado rápidamente en una rebelión nacional que exige la renuncia del mandatario bajo el grito unificador: “¡Fuera Paz!”. En esta nueva ronda de protestas, la Central Obrera Boliviana (COB), y las organizaciones sociales indígenas, campesinas y barriales desempeñan un papel clave, lo que acentúa el carácter prerrevolucionario de la situación. Al mismo tiempo, la creciente respuesta represiva del Estado boliviano, apoyado por Trump, pone a prueba un posible triunfo de las masas y un avance hacia un cambio social y político de calidad.

La Liga Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional pone a disposición de los y las activistas de todo el mundo una nueva edición del Correo Internacional para entender el conflicto y dar una salida a las demandas y la lucha del pueblo boliviano.