Página Roja (PR), el periódico de Corriente Roja, entrevistamos a Hatem Abdul, uno de los impulsores y figuras reconocidas del colectivo Voces Palestinas Málaga, con el que desde Corriente Roja venimos colaborando en distintos modos.

PR: En primer lugar, Hatem, queremos que nos cuentes cómo, cuándo y por qué surge Voces Palestinas Málaga y cuál ha sido su trayectoria y funcionamiento en este tiempo.

Hatem: Voces Palestinas Málaga surge a finales de 2023, en pleno genocidio en Gaza, cuando un grupo de personas palestinas y solidarias de todas las nacionalidades sentimos la necesidad urgente de organizarnos para romper el silencio y la desinformación que rodeaban lo que estaba ocurriendo.

Nacimos como un espacio de resistencia, de memoria y de compromiso político con la causa palestina desde Málaga. Aunque al principio formábamos parte de un espacio más amplio junto a otros colectivos de la ciudad, por necesidad de hacer las cosas de forma más ágil y dinámica tuvimos que emprender un camino propio, sin dejar de colaborar con todos ellos. Nuestro colectivo se articula de manera horizontal, sin jerarquías, y busca unir las voces de la diáspora palestina con las de quienes, desde aquí, comprenden que lo que ocurre en Palestina no es un conflicto, sino una ocupación y un proyecto colonial principalmente, a parte de una cuestión de derechos humanos, justicia y dignidad.

Desde entonces, hemos impulsado concentraciones, manifestaciones, actividades culturales, charlas en centros educativos y campañas de apoyo directo a familias palestinas desplazadas en Gaza y Cisjordania. Pero sobre todo, hemos tratado de construir un relato colectivo que devuelva humanidad al pueblo palestino y su resistencia, frente a un discurso mediático que la despoja de  su contexto, historia y voz propia. Voces Palestinas Málaga es, en definitiva, un altavoz de nuestra identidad, de nuestra memoria y de nuestra resistencia. Porque mientras haya una sola persona palestina viva, Palestina seguirá existiendo.

PR:  El pasado 15 O hubo una jornada estatal de lucha y solidaridad con Palestina en la que los sindicatos mayoritarios convocaron paros de dos horas y otros, huelga de 24h. Fue un día de lucha muy importante pero a nivel laboral, creemos que distó mucho de ser una huelga general como las 2 huelgas generales que vivió Italia.

¿Cuál es tú  valoración de esa jornada de lucha y cuáles crees tú que fueron los factores para que el 15 de octubre no alcanzara la masividad y el impacto en la economía que vimos en Italia?

Hatem: El 15 de octubre marcó un hito importante porque, por primera vez, la solidaridad con Palestina se expresó en el ámbito laboral y sindical en el Estado español. Que los principales sindicatos convocaran paros, y otros como CGT o Cobas apostaran por una huelga de 24 horas, mostró que la causa palestina empieza a ocupar un espacio político más amplio, más allá de las calles y las redes. Sin embargo, es cierto que la jornada no alcanzó la dimensión ni el impacto económico que vimos en Italia. Las razones son múltiples: la fragmentación del sindicalismo, la falta de coordinación entre las centrales, el miedo de muchos trabajadores a secundar una huelga por una causa internacional, y sobre todo, la ausencia de una tradición de huelga política en defensa de los pueblos oprimidos.

En Italia, el vínculo entre sindicatos de base y movimientos anticoloniales es mucho más sólido, y eso se traduce en capacidad de movilización real. Aun así, el 15 de octubre fue un precedente importante. Colocó a Palestina en el centro del debate laboral y evidenció que la solidaridad no puede limitarse al plano simbólico.

La próxima etapa debe pasar por tejer alianzas más profundas entre el sindicalismo combativo, los movimientos sociales y la comunidad palestina, para que la denuncia se traduzca en fuerza colectiva y presión económica. Ahora, el desafío es articular esa lucha y fortalecer las estrategias de boicot, desinversión y sanciones (BDS) como herramienta central contra la estructura económica y financiera que sostiene al régimen israelí. Impulsar el BDS desde los centros de trabajo, los sindicatos y las redes sociales puede transformar la solidaridad en una práctica concreta de resistencia, dirigida a quienes apoyan, colaboran o financian la ocupación y el genocidio del pueblo palestino.

PR:  Por último, no sé si acuerdas en que ha sido gracias a la heroica resistencia del pueblo palestino y a la solidaridad internacional, que fue posible arrancar a Israel este nuevo alto al fuego. También en que, pese al genocidio, Israel no ha logrado acabar con Hamás. Aun así, estamos viendo el continuo incumplimiento del alto al fuego por parte de Israel, mientras los colonos y las FDI (Fuerzas de defensa de Israel) continúan hostigando, violando y asesinando palestinos y palestinas.

Igualmente, en la cumbre de Sharm El-Sheikh, nadie dijo una sola palabra sobre los más de 67.000 palestinos asesinados por Israel, ni menciono el hecho de que ni un solo representante palestino participase en la elaboración de mal llamado “Acuerdo de paz”, impuesto por Trump e Israel. También es importante mencionar que el llamado Eje de la Resistencia, (que quedó muy debilitado tras los ataques de Israel), no pudo o no quiso ayudar a Gaza en estos dos años, de forma significativa.

Con todos estos elementos sobre la mesa: ¿Cuál crees tú que es el camino para que el silencio sobre la causa palestina no vuelva a imponerse y esta siga siendo una causa de los oprimidos y explotados del mundo?. 

Hatem: Creo que el silencio sobre Palestina solo puede imponerse si aceptamos separar su lucha de la del resto de los pueblos oprimidos. Pero Palestina nunca ha sido un conflicto aislado: es el espejo donde se reflejan las lógicas coloniales, racistas y capitalistas que siguen gobernando el mundo. Que después de más de 77 años de ocupación el pueblo palestino siga resistiendo, pese al genocidio y a toda la maquinaria militar, mediática y política que se le ha impuesto, demuestra que el proyecto sionista no ha conseguido borrar ni la identidad ni la dignidad de Palestina.

Y que en tantas ciudades del mundo, incluida la nuestra, la gente siga saliendo a la calle, muestra que la solidaridad internacional es más fuerte que la propaganda. Se ha dicho que el llamado Eje de la Resistencia no pudo o no quiso ayudar a Gaza de forma significativa. Yo creo que esa lectura es incompleta. Este eje hizo lo que estaba en su alcance y ha pagado y sigue pagando un precio muy alto por su apoyo a Palestina y por enfrentarse al mismo sistema imperial que sostiene al sionismo. Al mismo tiempo, no podemos ignorar que existen tensiones territoriales, contradicciones internas y problemas muy serios en los entornos donde actúan esas facciones, lo que ha dificultado su plena coordinación y participación directa. Es un tema complejo, que merece un debate profundo sobre aciertos, errores y límites en esta etapa de confrontación.

El desafío ahora es mantener esa solidaridad internacional y transformarla en fuerza política, cultural y sindical que incomode, que boicotee, que construya alternativas reales. Hacer que Palestina no sea solo una bandera o un momento de indignación, sino una práctica cotidiana de resistencia frente a toda forma de opresión. Mientras haya un solo palestino o palestina resistiendo, y un solo pueblo en el mundo gritando “Palestina libre”, el silencio no vencerá. Porque la causa de Palestina es, y seguirá siendo, la causa de todos los pueblos que luchan por justicia y por vida.

PR: Muchas gracias Hatem por tus palabras a nuestros lectores. Como gritamos alto y claro en las calles, desde Corriente Roja creemos que no puede haber paz sin justicia y sin reparación por los crímenes cometidos.

A diferencia del servilismo y la vergonzosa complicidad del gobierno de Sánchez y el resto de lideres mundiales ante ese infame plan colonial del imperialismo norteamericano que trata de imponer la “paz de los cementerios”, tus palabras son la prueba de que el pueblo palestino no se dejara humillar y continuará su lucha por sus derechos plenos y por una Palestina libre del rio al mar. Desde aquí hacemos eco de ellas y llamamos a mantener la lucha y la solidaridad con la resistencia palestina hasta acabar con el estado genocida de Israel.