¡Por la derrota de EEUU e Israel en Irán! ¡Alto a la agresión sionista criminal en Palestina y el Líbano!
Por la salida de la OTAN y el cierre de las bases de Moron y Rota
Asistimos a una guerra genocida por la que hasta 3,2 millones de personas han sido desplazadas en Irán como consecuencia directa de los bombardeos de EEUU e Israel y es la población civil quien paga con miles de muertes el coste de esta nueva agresión imperialista que ha escalado ya a guerra regional
A esto se suma la invasión de Israel sobre el Líbano, por la que cerca de un millón de personas (20% población) no podrá volver a sus hogares, en una crisis humanitaria sin precedentes, imponiendo así el mismo paradigma del genocidio que en Gaza. En Palestina, sigue el ataque del ente sionista sobre Gaza y Cisjordania, con el objetivo de ocupar de forma completa y total el territorio, exterminando a su población.
Por: Corriente Roja
Los objetivos de EEUU e Israel en una guerra que tiene ya consecuencias a nivel mundial
En EEUU, donde solo el 27% de la población se ha manifestado a favor de esta agresión criminal, el gobierno de Trump gasta más de 1000 millones de dólares diarios en atacar a Irán, mientras sigue con su persecución a las migrantes, los brutales recortes al gasto social o el ataque a los derechos sindicales y otros derechos fundamentales. Su objetivo en Irán es tratar de imponer un régimen sumiso que le garantice sus objetivos imperialistas, entre los cuales está el acceso al petróleo iraní y a otros recursos estratégicos.
Antes de esto, Trump atacó Venezuela y secuestró a Maduro, amenazó con anexarse Groenlandia y anuncia ahora que invadirá Cuba, alegando que “puede hacer lo que quiera con la isla”. Estos hechos demuestran un avance en la agresividad de su política exterior, acorde a sus medidas cada vez más autoritarias al interior del país. El gobierno de Trump al servicio de un puñado de multimillonarios, está dispuesto a seguir atacando a la clase trabajadora y los pueblos oprimidos del mundo para mantener, al precio que sea, la hegemonía de EEUU como potencia imperialista en su disputa contra China. Esta guerra, por tanto, no puede entenderse sin considerarla en el contexto de las crecientes rivalidades interimperialistas, en un momento de crisis capitalista global y de marcada decadencia de la hegemonía estadounidense.
En cuanto al objetivo declarado de Israel, con la imprescindible ayuda de EEUU, no es otro que imponer su dominio en toda la región, acorde a su plan del Gran Israel, para el que nunca ocultó que necesita destruir a Irán y a su pueblo, considerados para el sionismo como una amenaza existencial.
El cierre parcial de Irán al estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo mundial y sus ataques a la infraestructura energética de sus vecinos del Golfo, amenaza con desencadenar una crisis energética, económica y alimentaria global, ya que por el estrecho circulan otras muchas mercancías clave, como fertilizantes. De forma inmediata, esta guerra está repercutiendo en una subida del precio de los alimentos, la luz, el gas, lo que también repercutirá en el precio de las hipotecas por la subida de los tipos de interés. La clase trabajadora de todo el mundo ya estamos pagando las consecuencias de esta guerra, además de la aceleración de la crisis medioambiental que supone un conflicto armado más.
El papel de la UE, China o Rusia. No hay imperialismos buenos ni malos
Después de la declaración conjunta de Reino Unido, Alemania y Francia, mostrándose como brazos armados del imperialismo norteamericano, y las palabras de Von Der Leyen, que volvió a arrodillarse ante Trump, las potencias europeas negocian ahora con Teherán para intentar garantizar el paso de sus buques por Ormuz. Solo el temor a un mayor coste económico y sobre todo, al rechazo social a esta guerra (que saben que existe en sus países), está disuadiendo a los gobiernos europeos de implicarse más activamente en ella tal y como exige Trump a sus socios europeos de la OTAN.
Por su parte, China se ha limitado a hacer declaraciones de condena a la agresión a Irán. Al imperialismo chino no le importan las vidas de la población iraní ni el respeto a los derechos humanos, sino sus propios intereses imperialistas. Su objetivo no es, por ahora, entrar en confrontación militar con EEUU, sino continuar su disputa por mercados, recursos naturales estratégicos y tecnologías. China viene siendo el principal comprador de petróleo iraní[1] y aunque es un recurso que atesora (del que ha creado grandes reservas con estimaciones de hasta 1.200 millones de barriles[2]), solo un ¼ de la energía china depende de petróleo. Esto se da por diferentes factores, como ser el principal productor de carbón a nival mundial o su creciente implementación de energías renovables y centrales nucleares. Además es de Rusia de quien más importa petróleo y gas, cuyos canales de suministro no se ven afectados por esta guerra.[3] China es el segundo socio comercial de Israel, por lo que tampoco le interesa su derrota total.[4]
En cuanto a Putin, que continúa por cuarto año con su criminal invasión a Ucrania, mantiene igualmente excelentes relaciones comerciales y políticas con el estado sionista y se cuida mucho de disgustar a Trump, que le ha rehabilidado en la escena internacional y le trata como socio preferente en Europa, mientras trata de alejarlo de China. Es por eso que Trump no tuvo ningún problema en levantar las sanciones al petróleo ruso para intentar evitar sin éxito contener la escalada de precios. China por su parte, lleva tiempo beneficiándose de la compra barata del petróleo ruso, ayudando así a Putin a mantener su ofensiva sobre Ucrania.
Si Putin y su ejército, siendo el segundo más fuerte del mundo[5], no ha logrado hasta ahora sus objetivos en su agresión imperialista a Ucrania, es únicamente por el heroísmo de las masas ucranianas. Trump ha cortado la ayuda militar a Ucrania, la cual, sumada a la ayuda total de la UE durante estos 4 años, no alcanza a ni si quiera el presupuesto militar ruso para 1 año[6]. A pesar de su gobierno antiobrero, entreguista y proimperialista, Ucrania sigue resistiendo. Zelensky, en su papel de lacayo, anunció su intención de enviar expertos ucranianos en defensa aérea a Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí para ayudar a estos países a hacer frente a los ataques iraníes con drones.
Es un error dividir el mundo entre el “imperialismo malo norteamericano” versus el “sur global” No hay imperialismos buenos ni malos, todos ellos se mueven en defensa de sus intereses, que son siempre contrarios a los de la clase trabajadora y los pueblos oprimidos del mundo.
Los grandes límites y contradicciones en el discurso “antibelicista” de Sánchez
El No a la guerra con el que Sánchez logró conectar con el sentimiento de millones de personas en el mundo y con una mayoría social en el Estado Español, le permitió anotarse un tanto frente al PP y Vox y aparecer a nivel internacional como oposición a Trump. Pero como ya señalamos, existen grandes límites y contradicciones en el discurso de este gobierno que, aliado de EEUU, miembro de la OTAN y de la UE, es incapaz de mantener una posición consecuente. El gobierno de Sánchez declara esta guerra comoilegal, pero condena a Irán por defenderse de la agresión y le aplica las sanciones imperialistas impuestas por EEUU y la UE, que solo han servido para causar más privaciones y sufrimientos al pueblo iraní.
Presume de haber vetado el uso de la base de Rota para bombardear Irán, pero en junio de 2025, Trump usó esas mismas bases para bombardear instalaciones nucleares iraníes y una parte importante de los aviones norteamericanos las siguen utilizando ahora como plataforma de lanzamiento hacia otros países europeos que sí han autorizado el uso de sus instalaciones para los ataques, principalmente Italia, Alemania y Portugal.
Y es que mientras permanezcan en territorio español, las bases de EEUU con sus 8000 soldados a las órdenes de Trump, estarán inevitablemente al servicio del intervencionismo militar estadounidense a lo largo del mundo. También el Gobierno ha decidido enviar, junto con Francia, Reino Unido, Grecia e Italia, la fragata Cristóbal Colón a Chipre, argumentando que se trata de una misión de “protección y defensa aérea” de la isla “en respuesta a los ataques de Irán en la región”.
Estar de verdad contra esta guerra implicaría también dejar de ser cómplice del genocidio del pueblo palestino. Como señala la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), si bien es positiva la decisión de este gobierno que, presionado por las movilizaciones y en clave electoral, ha cesado a la embajadora en Tel Aviv y rebajado su representación diplomática en Israel, sigue incumpliendo su propio real decreto-ley que establece la suspensión del comercio de armas con Israel, cuyo genocidio sobre Gaza ha superado ya los 70.000 asesinatos.
Tampoco podemos olvidar que Sánchez lleva más de 60.000 millones de euros comprometidos a un gasto militar que desde que llegó a la Moncloa en 2018, ha pasado del 0,92% del PIB al 2,1% en 2025, con compromisos que se extienden hasta 2042. La última inyección extraordinaria de más de 10.400 millones de eurosen abril del pasado año supone uno de los mayores incrementos del gasto militar en décadas, y marca un giro claro en la política de defensa española que sigue la estela de sus socios europeos. España además se ha consolidado como el décimo exportador mundial de armamento.
Por un movimiento verdaderamente internacionalista que enfrente a todos los imperialismos y se solidarice con todos los pueblos que resisten
Como dice la convocatoria de la manifestación del día 21, rechazamos esta agresión imperialista desde una clara posición de independencia de clase del gobierno Sánchez y de todos los bloques imperialistas. A la vez nos situamos con todos los pueblos que resisten, incluyendo al pueblo ucraniano contra la invasión de Putin. Ante esta nueva agresión de EEUU, la solidaridad internacionalista debe extenderse de Palestina a Irán y entrar en los sindicatos y movimientos sociales hasta alcanzar a todos los pueblos oprimidos del mundo.
La tarea inmediata es obligar a este gobierno a romper de una vez por todas relaciones militares, económicas, diplomáticas y culturales con Israel. A cerrar las bases de Rota y Morón y a convocar un referéndum para decidir la salida de la OTAN, como le ha pedido, con razón, la secretaria general de Podemos desde la oposición (aunque este partido, cuando estaba en el Gobierno, nunca lo exigiera).
¡Por el derecho de Irán a defenderse!
Estamos contra el rearme, el militarismo y todas las guerras por objetivos imperialistas, pero ante sus agresiones no podemos ser pacifistas. Es por ello que en este conflicto nos situamos incondicionalmente en el bando militar del régimen de Irán, que tiene derecho a defenderse por todos los medios que considere. Rechazamos cualquier gobierno en el país bajo dominio extranjero. ¡Solo el pueblo iraní tiene derecho a decidir su futuro!
¡Por un Irán libre y de los trabajadores! ¡Ni dictadura religiosa ni monárquica!
Pero estar por la victoria militar de Irán en esta guerra no implica en absoluto dar el menor apoyo político al régimen iraní. Corriente Roja y Litci la Liga Internacional de Trabajadores defendemos las movilizaciones de las masas contra la brutal y sanguinaria dictadura iraní.
Defender hasta el final el derecho de Irán a la autodeterminación para los marxistas revolucionarios pasa entonces por levantar la necesidad de derrotar esta agresión imperialista al tiempo que apoyamos la autoorganización de las masas iraníes para luchar por una alternativa obrera y popular a la República Islámica. La liberación completa de la región solo será posible con la recuperación del territorio palestino de 1948 para su pueblo, así como con la caída de todas las monarquías capitalistas y dictaduras clericales que oprimen a la clase trabajadora y en especial a sus sectores más oprimidos, como las mujeres o las minorías nacionales.
¡Por una salida obrera, internacionalista y revolucionaria!
Solo la clase trabajadora y los pueblos del mundo podemos frenar la actual deriva militarista que nos lleva a nuevas guerras, crisis y catástrofes. Pero para ello es preciso organizarse. Se hace cada vez más urgente que la clase trabajadora y la juventud construyamos una herramienta al servicio de nuestras demandas y reivindicaciones. Un partido obrero internacional y revolucionario, con un programa que busque la unificación de las luchas contra todos los imperialismos para derribar este sistema capitalista bárbaro, que se nutre de nuestra explotación y de nuestra opresión, de la guerra y la destrucción de la naturaleza. Para avanzar en esa tarea, ¡te invitamos a sumarte con nosotras y nosotros a construir Corriente Roja!
[1] https://www.kpler.com/blog/explainer-why-kharg-island-is-the-backbone-of-irans-oil-economy—and-its-greatest-vulnerability
[2] https://www.energypolicy.columbia.edu/where-china-gets-its-oil-crude-imports-in-2025-reveal-stockpiling-and-changing-fortunes-of-certain-suppliers-including-those-sanctioned/
[3] https://www.bbc.com/news/articles/cyv9lzn0816o
[4] https://www.aljazeera.com/news/2025/5/22/which-countries-trade-the-most-with-israel-and-what-do-they-buy-and-sell
[5] https://www.globalfirepower.com/countries-listing.php
[6] Ayuda de EEUU: https://www.state.gov/bureau-of-political-military-affairs/releases/2025/01/u-s-security-cooperation-with-ukraine
Ayuda de UE: https://www.consilium.europa.eu/en/policies/military-support-ukraine/
Presupuesto militar ruso 2025: https://jamestown.org/military-spending-now-half-of-russias-budget/

