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El “No a la Guerra” de Sánchez exige pasar de las palabras a los hechos

El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una brutal ofensiva militar conjunta sobre Irán, sin siquiera contar con un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU.

Por: Corriente Roja

Esta agresión imperialista ha entrado en una rápida escalada y se ha extendido a toda la región. Israel ha aprovechado también para atacar y ocupar parte de Líbano y para llevar más lejos la actuación criminal de los colonos y el ejército sionista en Cisjordania.

En ese marco, el gobierno español se opuso a que las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla), dieran asistencia a Estados Unidos, con el argumento de que estas bases “no se van a usar para nada que no esté incluido en el tratado o esté fuera de la Carta de las Naciones Unidas”. Ante la respuesta airada y amenazante de Trump, Sánchez ha respondido afirmando que es una guerra “ilegal” y ha rescatado el histórico No a la Guerra, que sacó a la calle a millones contra la invasión estadounidense de Irak en 2003. Su discurso le ha valido muchas críticas de la derecha y la extrema derecha, completamente serviles a Trump.

Quienes se posicionan con Trump con el argumento de que el régimen iraní no respeta los derechos humanos y reprime a las mujeres,saben que este ataque está al servicio de los objetivos imperialistas de EEUU y del proyecto sionista del Gran Israel. El propio Trump ya ha declarado que no busca instalar un gobierno democrático sino un gobierno sumiso que le haga el trabajo, como Delcy Rodríguez en Venezuela, y que no tiene inconveniente alguno en que se mantenga un régimen teocrático. Asimismo, está igualmente encantado con sus aliados y vasallos regímenes dictatoriales teocráticos y opresores de las mujeres de Arabia Saudí y los otros países del Golfo. ¿Con qué legitimidad moral hablan de derechos humanos los que practican el genocidio del pueblo palestino y ahora bombardean escuelas y hospitales iranís y barrios y pueblos del Líbano, matando civiles, en su mayoría mujeres y niñ@s?.

Pero no es la primera vez que Sánchez se presenta a escena como héroe contra la guerra, aunque luego sus acciones no sean coherentes con su discurso. Tampoco se le escapa a nadie que utiliza la política exterior para ganar bazas electorales y para sus cuitas con el PP y Vox. En la actual coyuntura, realza su oposición a Trump para recordarnos que fue Aznar el que metió al Estado español en la guerra de Irak y para anunciar que está preparando un incierto escudo social como el que aprobó en la pandemia “ante el impacto económico que esta guerra tendrá”.

Los límites y contradicciones del pacifismo del Gobierno 

Por supuesto, no podemos dejar de alegramos de que, por una vez, las bases norteamericanas de Rota y Morón, no hayan servido para apoyar de pleno las tropelías de Trump y de que un gobierno de la UE se niegue a aparecer como un vasallo servil de la Casa Blanca, como ha sucedido con casi todos los gobiernos de la UE, empezando por el alemán. Pero también tenemos que señalar los grandes límites y contradicciones de un gobierno que, aliado de EEUU, miembro de la OTAN y la UE, es incapaz de mantener una posición consecuente ante la guerra de Trump y Netanyahu.

Así, en junio de 2025, durante la «Operación Midnight Hammer», ordenada por Trump para bombardear instalaciones nucleares iraníes, una parte importante de los aviones norteamericanos utilizaron las bases españolas para repostar, sin que nadie les prohibiera nada.

El gobierno presume de haber vetado el uso de la base de Rota para bombardear Irán, pero no dice que, en plena escalada militarista de EEUU, hay una gran obra de ampliación en marcha en esa base, cuya finalidad es reforzar sustancialmente la presencia norteamericana.

Y ahora, después de las diatribas de Trump, en aras de un supuesto compromiso con la UE, el Gobierno ha decidido enviar, junto con Francia, Reino Unido, Grecia e Italia, la fragata Cristóbal Colón a Chipre, justificándolo, para quien lo quiera creer, como una misión de «protección y defensa aérea» de la isla, “en respuesta a los ataques de Irán en la región”.

Estar de verdad contra la guerra sólo es posible cortando relaciones con Israel, cerrando las bases de Moron y Rota y saliendo de la OTAN

Lo cierto es que mientras permanezcan las bases de EEUU, estarán inevitablemente al servicio de sus planes. Y mientras España sigue siendo miembro de la OTAN, seguirá siendo cómplice del genocidio del pueblo palestino, de la permanente agresión israelí contra todos los países de su entorno y del intervencionismo militar estadounidense a lo largo del mundo.

Este gobierno ya ha dejado claro que rechaza cerrar las bases de Rota y Morón y más aún salir de la OTAN, como le ha pedido, con razón, la secretaria general de Podemos desde la oposición (aunque este partido, cuando estaba en el Gobierno, nunca lo exigiera).

El no a la guerra de Sánchez lo hace desde una posición de falsa equidistancia, pues no reconoce el legítimo derecho de Irán a defenderse de la agresión y, en cambio, condena su reacción. El Estado español aplica también las sanciones imperialistas contra Irán, acordadas por la Unión Europea y la ONU, a instancia de Trump, que si han servido para algo, ha sido para causar más privaciones y sufrimientos al pueblo iraní.

Para ser consecuente con lo que dice, el Gobierno tendría que empezar por dejar de comprar armas a Israel, cosa que aún no ha hecho pese a sus falsas declaraciones.

Desde Corriente Roja y la LIT pensamos que no es a través de arreglos diplomáticos en despachos que vamos a frenar esta guerra, sino con una movilización masiva internacional. Al mismo tiempo, apoyamos el legítimo derecho de Irán a defenderse de esta agresión, sin que esto signifique el menor apoyo político al actual régimen. Washington y Tel Aviv, campeones de la violencia y el terror, no tienen ninguna legitimidad para arrogarse el derecho a bombardear Irán, asesinar a sus líderes o determinar su futuro político. El derecho a derrocar al régimen y decidir adónde ir pertenece únicamente al pueblo iraní.

¡Organicémonos y salgamos a las calles para rechazar a esta nueva agresión imperialista-sionista!!

¡En defensa de Irán contra el ataque imperialista-sionista!¡Trump fuera de Irán, de Palestina y de América Latina!

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