Esta mañana de lunes docentes y maestros/as de toda Catalunya hemos asistido a la constatación de la última maniobra burocrática de Comisiones Obreras en que, de manera unilateral, han firmado un acuerdo con el Departamento de Educación. Un acuerdo que llevaba cociéndose des de finales del mes de febrero y que supone la enésima traición a la lucha de los/las trabajadores y trabajadoras del sector educativo. Una vez más, todo por los trabajadores, pero sin los trabajadores. Este acuerdo, que CCOO ha vendido como histórico, consiste en una rebaja de las reivindicaciones que docentes, asambleas y el resto de sindicatos de la mesa sindical hemos puesto sobre la mesa, a saber:
Del 25% de pérdida de poder adquisitivo de los/las docentes y maestros/as, CCOO ha firmado un aumento del 8% del complemento autonómico a lograr en cuatro años. Esto el que en realidad concreta es un aumento irrisorio del salario anual por debajo del 2%. Sobre la exigencia de aumentar la dotación de recursos para la escuela pública el acuerdo contempla una bajada de ratios insuficiente, de 20 alumnos/as en infantil y primaria, 25 en secundaria, 30 en Bachillerato y 25 en CFGS, CFGM y otros cursos de especialización. Otras medidas del acuerdo son la retribución de 50€/noche por unos dos acompañantes por grupo y por una noche en Infantil, dos en Primaria y tres en la ESO, Bachillerato y FP de las pernoctaciones en colonias y viajes escolares o el anuncio del despliegue de un plan integral de simplificación administrativa. El paquete de medidas es del todo insuficiente, pues no responde al grosor de demandas de la comunidad educativa para reducir la sobrecarga de trabajo de maestros/as y docentes, aumentar significativamente los recursos de acuerdo con las necesidades educativas actuales y recuperar el poder adquisitivo perdido los últimos años.
Por: Corrent Roig Educació
El descafeinamiento de las demandes no es ninguna sorpresa, al contrario, responde al plan consciente de la dirección de Comisiones Obreras de ayudar al Departamento de Educación a neutralizar los movilizaciones y jornadas de huelga del 16 al 20 de marzo, ocupándose de que no se salgan de control, y salir al rescate de la Generalitat de Catalunya para garantizar que los presupuestos puedan ser aprobados. Necesitamos que los/las afiliados/das de Comisiones Obreras y sus delegados/das den un paso al frente, desmarcándose del acuerdo firmado por la dirección de su sindicato y sumándose a la democrática tarea de consultar cualquier decisión con el conjunto de trabajadores y trabajadoras.
UNOS PRESUPUESTOS QUE NO GARANTIZAN UNOS SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD
En pleno debate sindical han surgido dos posicionamientos alrededor de los presupuestos de la Generalitat de Cataluny encabezados por USTEC y CCOO. Mientras que los primeros proponen a los socios del PSC no apoyar los presupuestos hasta que no se incorporen las demandas del sector educativo, los segundos consideran de vital importancia que se aprueben los presupuestos para “facilitar” a las instituciones la aceptación de las reivindicaciones del sector. No es casualidad que el sindicato encargado de garantizar la paz social por excelencia se proponga allanarle el camino a las instituciones catalanes para permitir su normal funcionamiento, el de garantizar que los ricos sigan enriqueciéndose, obstaculizando cualquier posibilidad de que la lucha por la educación pública se transforme en un problema social y no en un debate sectorial.
Corriente Roja consideramos que el único camino para forzar a las instituciones a aceptar las demandas de la clase trabajadora es continuar la lucha y la organización colectiva. No apoyamos la propuesta presupuestaria del Gobierno con el aval de la burocracia sindical, no solo por la vulneración al sector docente, sino también al resto de trabajadores/ras de los servicios públicos y la clase trabajadora de conjunto. Tenemos motivos más que suficientes para rechazar unos presupuestos que favorecen a los sectores más privilegiados y perpetúan la desigualdad y el empeoramiento de las condiciones materiales de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad. Se trata de unos presupuestos que no rompen con los empresas que financien los políticas genocidas del régimen sionista ni las grandes corporaciones procedentes de Estados Unidos. También favorecen a los fondos buitres, entidades financieras y empresas de seguridad que especulan con el precio de la vivienda y mantienen el drama de los desahucios. Unos presupuestos que favorecen el desmantelamiento de los servicios públicos a favor de las empresas privadas, perpetuando, así, una situación de proteccionismo de clase.
¡NINGÚN ACUERDO SIN CONSULTA!
En esta tesitura los y las militantes de Corriente Roja nos sumamos a la campaña de CGT, la USTEC y otras organizaciones de la izquierda política y sindical para denunciar a la dirección de Comisiones Obreras y exigir al resto de sindicatos que mantengan la convocatoria de huelga y no firmen ningún acuerdo sin que pueda ser ratificado por las asambleas de trabajadores y trabajadoras como expresión de la voluntad colectiva del colectivo docente. Aun así, aplaudimos la propuesta de CGT de crear una coordinadora de asambleas que proponga un programa de medidas concretas que permita una toma de decisiones debatida, democrática y representativa y que, en definitiva, milite para profundizar el camino de la autoorganización de los trabajadores/as de la educación pública. Somos nosotros/as, al fin y al cabo, quienes sostenemos día a día la educación pública del país y somos nosotros/as, por lo tanto, quienes debemos decidir qué se pacta y qué no con el Departamento. Si la lucha ha tomado las dimensiones actuales y el Departamento se ha visto forzado a sentarse y negociar es porque los/as docentes y maestros/as nos hemos organizado en asambleas, hemos discutido un plan de lucha y nos hemos movilizado incansablemente. Es, por lo tanto, condición indispensable que cualquier decisión que cierre el ciclo de luchas docentes sea decidido en las asambleas de centros y en las coordinadoras intercentros.
Hacemos un llamamiento a fortalecer las asambleas de centro y las coordinadoras intercentro y, desde estos espacios de autoorganización, pronunciarnos rechazando el acuerdo entre CCOO y el Departamento de Educación y, en definitiva, cualquier acuerdo que no sea sometido a la voluntad del conjunto de trabajadores y trabajadoras de la educación pública.
¡Seguimos organizándonos para construir la huelga del 16 al 20 de marzo porque la lucha no se acabará hasta que los/las docentes y maestros/as no dejamos de luchar!
