Celebramos el Día Internacional de la clase obrera en medio de la incertidumbre. Mientras por arriba dirimen si se formará un Gobierno de coalición o hay que repetir las Elecciones Generales, por abajo la vida sigue igual. Los escándalos de corrupción y de cuentas en paraísos fiscales de los que acumulan las fortunas, contrastan con la miseria creciente de los trabajadores/as y el pueblo.

Desde la UE vaticinan nuevos nubarrones para la economía española que  vienen a profundizar aun más el drama social que viven las familias trabajadoras, volviéndose aun más virulentas en el caso de las comarcas agrarias, como la vega de Guadalquivir.

Más paro y precariedad:

Al problema del desempleo, hay que sumar la irregularidad y arbitrariedad laboral existente en el campo, que se va extendiendo como el aceite, ante la complicidad de los organismos públicos y los gobiernos de Rajoy y Susana Díaz, que junto a la labor de los Sindicatos de CCOO y UGT, tratan de ocultar.

Hablan de recuperación y de salida de la crisis, pero el salario medio de 11 millones de trabajadores/as no llega a 700€ al mes. La Agencia Tributaria registra que tenemos el salario medio más bajo que hace 22 años. La mayoría de los pensionistas (más de 9 millones de personas) cobran de media entre 600 y 650€.El valor monetario de las acciones, participaciones empresariales y fondos de inversión, se ha incrementado un 14% entre 2011 y 2014, lo que supone un superávit patrimonial (para los de siempre, los que más tienen) de más de 300.000 millones de euros. Mientras tanto las rentas salariales se han reducido un 12% en el mismo periodo (más de 43.000  millones de euros).

 

¡Por un 1º de Mayo contra las 35 peonadas!
Desde el sindicato Co.bas exigimos tanto al gobierno en funciones de Rajoy como a Susana Díaz que dejen de exigir 35 peonadas hasta que se cumpla con la legalidad en el campo y se den de alta en la Seguridad Social a los trabajadores/as. No puede ser que nos quedemos sin percibir nuestros derechos porque la patronal no quiera darnos de alta en la Seguridad Social, para luego hacer negocio y especular con las peonadas.Sin  embargo, lo grave e insultante es que los gobiernos conscientes de dichas irregularidades sigan obstinados en mantener el requisito de las 35 peonadas para cobrar las prestaciones, lo que va a provocar que muchas familias trabajadoras se queden sin cobrar el PER, ahorrándose en gasto de desempleo. La otra cara de la moneda son las familias terratenientes como Mora Figueroa o los Domecq (papeles de Panamá), quienes desde el 2008 se han embolsado 86´6 millones de euros en concepto de subvenciones (más de la mitad del gasto anual del PER en Andalucía 147,7 millones), por el solo hecho de poseer un número determinado de hectáreas (PAC), sin obligarles a tener que explotar y trabajar la tierra a cambio de recibir las subvenciones.

Del mismo modo, pedimos a los ayuntamientos que no se queden cruzados de brazo ante la miseria que representan los fondos del PFOEA, y pongan en marcha un plan de emergencia social para las familias que no tengan acceso a las prestaciones y subsidios.

Hay que unificar las luchas

Mientras los abusos contra los trabajadores se van haciendo cada vez más frecuente, es necesario construir la unidad con todos los trabajadores del campo. No podemos permitir que nos vuelvan a imponer las condiciones de trabajo del S XIX. Es necesario unificar la lucha contra la irregularidad laboral, el incumplimiento de los convenios, los impagos de los salarios, los jornales de miseria y declaración de todas las peonadas trabajadas.

 

¡Viva la lucha de la clase trabajadora!

¡Viva el 1º de Mayo!